Para crecer espiritualmente tenemos que superar la pereza, necesitamos la gracia de descubrir lo que vale nuestra vida, superar todo el tiempo que perdemos. La pereza comienza cuando tenemos que hacer lo que no nos gusta. La pereza es un proceso, la degeneración de todas las tendencias. Descubrir hasta dónde la pereza nos ha contaminado. Hay que comprometerse realmente en todo lo que uno decide. Enfrentarse a la realidad, a lo que uno es. Se supera la pereza con la diciplina del orden. Comenzar …[Altro]