Y TU, ¿DONDE TIENES PUESTO TU CORAZON?
vozyespiritu 02/08/2011 11:13:44
Cuentan que había un prestamista muy codicioso y avaro. Estaba tan obsesionado por el dinero, que todas las noches contaba y recontaba sus billetes y monedas y guardaba todo en un arcón que cerraba con cadenas y candado. Tenía todo su pensamiento y su corazón puestos en sus inversiones y ganancias. Pero sobre todo en su amado arcón lleno de dinero. Era su obsesión. Su único amor en la vida. Una noche murió de un ataque al corazón y lo encontraron abrazado al arcón. Las autoridades no estaban seguras de que hubiera muerto de causas naturales y decidieron realizarle la autopsia. Al abrirle el pecho, grande fue su sorpresa al no encontrar ningún corazón dentro. No había huellas de sangre ni de que alguien le hubiera abierto el pecho para sacarle el corazón. Era de lo más insólito. ¿Cómo podía alguien vivir sin corazón? Pronto encontraron la respuesta: al abrir el arcón encontraron el corazón del prestamista dentro. El arcón tenía cadenas y candado y no había rastros de que alguien hubiera intentado abrirlo. Nadie se ha podido explicar el suceso. Se llegó a la conclusión de que Dios había querido darnos una lección a todos los que ponemos nuestro corazón en las cosas materiales. Y tú, ¿dónde tienes puesto tu corazón? ¿Lo tienes puesto en el trabajo, en la televisión, en los juegos, en los vicios, en la diversión, en el celular, en la computadora, en el ipod, ipad, en el dinero, en las ansias de poder?. Está bien poner toda nuestra atención en nuestro trabajo, estudio o lo que estemos haciendo para hacerlo bien. Lo malo es dejar que eso llegue a absorbernos tanto, que ya se convierte en un vicio, en un hábito dañino, en una obsesión. Perdemos la visión y el motivo de nuestra existencia. Nos olvidamos de nuestra parte espiritual y alimentamos nada más todo lo relacionado con nuestro aspecto material y sensorial. Y al final de nuestra vida, ¿qué nos llevamos? No podemos llevarnos nada material, nada de lo temporal que hemos acumulado. Solamente podemos llevarnos todo lo duradero, todo lo que no muere, todas nuestras obras y actos positivos que han alimentado nuestra alma, nuestro espíritu. Todo lo que hemos utilizado para alimentar nuestro cuerpo desaparece, pero todo lo que hemos utilizado para alimentar nuestra parte espiritual se va con nosotros. Son nutrimentos que han fortalecido nuestra alma. Solamente las almas bien alimentadas serán capaces de llegar al Reino de los Cielos. Las almas flacas y desnutridas ni siquiera tienen fuerza para poder llegar. No pongas todo tu corazón en las cosas materiales, no vaya a resultar que cuando mueras tu corazón ya no va estar dentro de tu pecho, sino que se va a encontrar en otra parte.

