ME CUESTA....
Josefina Rojo 27/08/2011 01:34:44
Se nos pide hacer oración primero por la víctimas, después por sus familias, luego por que México recupere la paz y también se nos pide oración por esos malditos para que se conviertan y tengan una oportunidad ante la misericordia de Dios..... pero cuesta.... cuesta.
Como dice un correo que anda circulando por ahí... los sicarios no se hicieron de la noche a la mañana, ¿dónde estaban sus padres, sus maestros, su familia?¿en qué escuela aprendieron odio, desprecio, burla por la vida? ¿dónde comenzaron a destrozar su vida y la de los demás?
Pero eso si, al gobierno se le sigue llenando la boca con su educación laica, con sus valores de pacotilla, con sus ideologías absurdas... se sienten héroes porque sacaron a Dios de las escuelas.... de las familias... porque instituyeron el divorcio, se sienten los grandes y del primer mundo porque las leyes "progresan" hacia la destrucción de la vida antes de nacer, porque tienen derecho a expresar libremente la decadencia, la vulgaridad, la obscenidad, esos son los grandes logros, que los niños y adolescentes no tengan conocimiento de lo que es la modestia, el pudor, el respeto..... Hacen grandes campañas gastando el dinero del pueblo para enseñarlos a despreciar la moral, el sentido común.... y luego se sienten indigandos por el resultado.... las autoridades educativas solo se sirven a sí mismas, están dirigidas por y para la basura. Oírlos hablar por televisión es lo mismo que escuchar rebusnar a los burros...con perdón de los burritos que son tan lindos. Y todo esto ayudado, apoyado y transmitido por los medios de comunicación que también hacen su parte demoledora con toda la tecnología a su disposición. Participan activamente en el deterioro social y luego se sienten los mártires y los buenos....
Y las autoridades de todos los estratos, cuando suceden estos homicidios premeditados, impunes, aberrantes.... empiezan a salir como ratas de sus agujeros para ver a quien muerden.... unos a otros.... y luego olvido, silencio.... tapar el sol con un dedo.... hasta que los malditos impávidos deciden que es tiempo de seguir destruyendo y lo hacen.
Ay, Señor, hoy me cuesta orar, lo seguiré haciendo, hoy más que nunca lo necesitamos, pero cuesta

