Vivir en un mundo mejor depende de nosotros: que seamos esos locos soñadores que con nuestras manos comencemos cambiando nuestros ambientes y sumados todos podremos hacerlo realidad...
Mantener viva la Esperanza, es signo de la presencia de Dios en el Mundo. Somos los encargados de llevar esa Esperanza a aquellos hermanos que la perdieron, o bien, todavía no la conocieron. Claro que es posible, como Iglesia, olvidandonos de las divisiones existentes, podemos encender el mundo con el fuego del Espíritu Santo. Gracias Lelis por el vídeo y el mensaje de Amor que contiene