Sin pretender defender la fiesta de los toros, anoto la hipocresía de que los grupos antitaurinos, que se compadecen del sufrimiento del toro, son a la vez pro-abortistas. No sienten la misma piedad hacia uno de su propia especie que es asesinado y descuartizado en el útero materno. Lástima. Con lo segundo restan veracidad a lo primero.