“Queridos hijos: También hoy os invito a la conversión y a la santidad. Dios os quiere dar alegría y paz a través de la oración, pero vosotros hijos míos, aún estáis lejos, apegados a la tierra y a las cosas …
LA LLAMADA A LA CONVERSIÓN Y LA SANTIDAD ALCANZA A TODOS LOS CORAZONES, PUES TODOS DEBEMOS VOLVER CONTINUAMENTE NUESTRO CORAZÓN A DIOS. LA VIRGEN SANTÍSIMA NOS LO RECUERDA CONTINUAMENTE... LO NECESITAMOS. ESTÁ EN JUEGO NUESTRA SALVACIÓN Y LA DE MILLARES DE ALMAS.