Madre mía amantísima, Santa Marta; me acojo bajo tu protección y amparo, entregándome completamente por mediación tuya a la voluntad de Dios. En prueba de mi afecto y en acción de gracias por tus bondades, te presento la pequeña ofrenda de una luz, que en tu honor encenderé al terminar esta oración. Consuélame en mis penas; y por la inmersa dicha que tuviste de hospedar en tu casa de Betania al Salvador del Mundo, intercede por mi y por toda mi familia, para que … [Più]