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REFLEXIÓN DOMINGO 5º DE PASCUA. "Yo soy el camino, la verdad y la vida" nos dice Jesús en el evangelio de san Juan (14,1-12). Que palabras tan oportunas, en este tiempo de covid19 que vivimos. …More
REFLEXIÓN DOMINGO 5º DE PASCUA.

"Yo soy el camino, la verdad y la vida" nos dice Jesús en el evangelio de san Juan (14,1-12).

Que palabras tan oportunas, en este tiempo de covid19 que vivimos. Estamos tan desorientados, que no sabemos qué camino seguro seguir, ni ahora ni después de que todo esto pase… Las autoridades políticas que tenemos y los medios de comunicación que están a su servicio, nos han mentido tanto y, descaradamente, nos siguen mintiendo, que no sabemos distinguir la verdad de la mentira… Se nos dice y se nos repite hasta la hartura que esto ya se termina, que es cuestión de días; pero sigue muriendo gente y además no sabemos qué vida vamos a llevar después de esta pandemia…

Frente a todo este oscuro panorama, Jesús nos asegura: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Sus afirmaciones son grandes, solemnes, majestuosas... Engreídas, diríamos, si no supiéramos de quien vienen.

¿Quién puede decir que él es la vida, la verdad y el camino?

Decirlas con sinceridad y legitimidad, sólo Cristo; pero decirlas, e incluso creérselas un poco, todos. ¿Quién no planifica su vida como si fuera a vivir siempre? ¿Quién no se cree ofendido cuando ve que alguien duda de sus palabras? ¿Quién no quiere que se le escuche, se le tenga en cuenta, se le siga?

Todos, todos sin excepción, nos creemos camino, verdad y vida para los demás; y nos sentimos desilusionados y a veces ofendidos cuando, los que nos rodean, no nos consideran así. Pero camino, sólo hay uno, Cristo. Verdad auténtica, sólo existe una, Cristo. Vida verdadera, sólo la tiene uno, Cristo.

En Jesús estas tres realidades son más que tres grandes palabras. Son tres verdades que nos comprometen seriamente como cristianos.

Afirmar que Cristo es la vida, es lo mismo que decir que sin él todo es muerte. Que estar alejados de él es estar muertos. Que si yo no estoy unido a él, como el sarmiento a la vid, no puedo dar fruto, estoy seco, muerto (Cf Jn 15,1-6).

Esta afirmación de Jesús: "Yo soy la vida", en este momento te pregunta: Tú, ¿cómo estás, muerto o vivo, en Cristo? ¿Qué vida estás llevando y viviendo?

Afirmar que Cristo es la verdad, es certificar que fuera de él todo es mentira. Fíjate que Jesús no dijo que él fuera una verdad más; ni siquiera la más grande, o la más importante; sino: "Yo soy la verdad", la única que existe, la única que es, la única que hay.

A veces nos da miedo decir y pensar que Jesús es la única verdad, porque significa reconocer que la vida que llevamos es falsa o tiene mucho de falso. Que pensamos una cosa, decimos otra y hacemos otra. Que las medias verdades, con las que tan a gusto vivimos, son mentiras. Que nuestras verdades, justificaciones, razonamientos que nos damos, y damos a los demás, pueden ser muy justos y legítimos, pero son mentira, porque no están asentados en la verdad de Dios.

Esta afirmación de Jesús: "Yo soy la verdad", en este momento te pregunta: ¿Vives en la verdad de Cristo? ¿Tu vida es verdad o mentira?

Supongo que te habrás dado cuenta de lo difícil que es estar vivo en Cristo y de lo que significa tener una vida en la verdad. Jesús también es consciente de esto, por eso, no sólo nos dijo que él era la vida y la verdad; sino también el camino. "Yo soy el camino".

No sólo se conformó con señalarnos la meta: la vida en Dios. Y el medio para llegar a ella: la verdad de Dios; sino que él mismo se hizo camino, para que el que le sigue no camine en la oscuridad del error; sino que tenga la luz de la vida (Cf Jn 8,12).

Afirmar que Cristo es el camino, es plantearte seriamente sobre el camino que sigues en tu vida. Posiblemente quieras con todas tus fuerzas y pongas todo tu empeño en tener la vida de Dios y estar en la verdad de Dios; pero igual andas fuera del camino o por un camino equivocado. Caminos en la vida hay muchos. Caminos buenos, pocos. Caminos seguros, sólo uno, Cristo. Si caminas por Cristo llegaras a Dios, en donde está la Verdad y la Vida.

Frente a tanta incertidumbre en la que estamos viviendo, Jesús te dice: “Yo soy el camino”. Frente a tanta mentira como te cuentan, Jesús te dice: “Yo soy la verdad”. Frente a tanta muerte que ves a tu alrededor, Jesús te dice: “Yo soy la vida”.