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Beata Rafaela Ybarra, fundó los Ángeles Custodios-23 de febrero. diócesistv. Beata Rafaela de Ybarra y Arambarri de Vilallonga, fundadora-23 de febrero En Bilbao, en el País Vasco, en España, beata …More
Beata Rafaela Ybarra, fundó los Ángeles Custodios-23 de febrero.

diócesistv. Beata Rafaela de Ybarra y Arambarri de Vilallonga, fundadora-23 de febrero
En Bilbao, en el País Vasco, en España, beata Rafaela de Ybarra y Arambarri de Vilallonga, que, siendo madre de siete hijos y con el consentimiento de su marido, hizo profesión religiosa y fundó el Congregación de los Santos Ángeles Custodios, para la protección de las jóvenes y para enseñarles el camino de los preceptos del Señor.

Nace en Bilbao en 1843 en el seno de una familia profundamente cristiana donde le inculcan las virtudes humanas que fueron la base de una vida excepcional. Se casó joven con D. José Vilallonga, industrial catalán afincado en Bilbao, y fue madre de siete hijos, dos de los cuales murieron a temprana edad.

En 1883 padeció en París una grave enfermedad, y obtiene su curación con el agua de Lourdes; ese mismo año muere repentinamente su madre. Quizás estas experiencias son un signo que le indican a rafaela las verdaderas prioridades de la vida.

El despegue industrial de Bilbao y la riada de emigrantes atraídas por la oferta de trabajo facilita la degradación de la vida y la condición humana y moral de muchas de estas gentes. Rafaela Ybarra, con gran sensibilidad cristiana y social se entrega completamente a las principales víctimas de aquella sociedad: las jóvenes y niñas. Recoge de las calles a las más desfavorecidas creando Instituciones de acogida.

Impulsó la creación de la Maternidad de Bilbao, el establecimiento en la capital de las Hnas. de María Inmaculada para atender a las jóvenes del servicio doméstico, y de las RR. Adoratrices; participó en la creación de la Universidad de Deusto, y, entre otras actividades, pertenecía a una Asociación llamada Junta de Obras de celo dedicada a ayudar a muchachas necesitadas de trabajo y orientación en la que participaba activamente. Fue en este apostolado y visitando cárceles y hospitales, donde observó las penas y dificultades que tenían las jóvenes pobres para salvaguardar su dignidad y salir adelante en la dura sociedad industrial bilbaína.

La tarea tomaba unas proporciones que la desbordaban. Buscó ayuda y colaboración en amigas y personas de buena voluntad, pero se hacía necesario dar solidez y continuidad a la empresa comenzada. Además, Rafaela incluyó en su atención a las niñas expuestas al abandono, los riesgos de la pobreza y la calle para prevenir sus funestas consecuencias. Funda así, por consejo de su director espiritual, en 1892 la Congregación de los Ángeles Custodios, la que dirigió hasta su muerte, pero no como religiosa profesa, puesto que continuaba siendo esposa y madre de familia. Su marido falleció en 1898, y le siguió ella a la Casa del Padre dos años más tarde.
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✍️ Jueves de la séptima semana del tiempo ordinario

Libro de Eclesiástico 5,1-10.

No te fíes de tus riquezas ni digas: "Con esto me basta".
No dejes que tu deseo y tu fuerza te lleven a obrar según tus caprichos.
No digas: "¿Quién podrá dominarme?", porque el Señor da a cada uno su merecido.
No digas: "Pequé, ¿y qué me sucedió?, porque el Señor es paciente.
No estés tan seguro del perdón, mien…More
✍️ Jueves de la séptima semana del tiempo ordinario

Libro de Eclesiástico 5,1-10.

No te fíes de tus riquezas ni digas: "Con esto me basta".
No dejes que tu deseo y tu fuerza te lleven a obrar según tus caprichos.
No digas: "¿Quién podrá dominarme?", porque el Señor da a cada uno su merecido.
No digas: "Pequé, ¿y qué me sucedió?, porque el Señor es paciente.
No estés tan seguro del perdón, mientras cometes un pecado tras otro.
No digas: "Su compasión es grande; él perdonará la multitud de mis pecados", porque en él está la misericordia, pero también la ira, y su indignación recae sobre los pecadores.
No tardes en volver al Señor, dejando pasar un día tras otro, porque la ira del Señor irrumpirá súbitamente y perecerás en el momento del castigo.
No te fíes de las riquezas adquiridas injustamente: de nada te servirán en el día de la desgracia.
No te dejes llevar por todos los vientos ni vayas por cualquier camino: así obra el pecador que habla con doblez.
Sé firme en tus convicciones y que tu palabra sea una sola.

Salmo 1,1-2.3.4.6.
¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!

El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.

No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
Porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

Evangelio según San Marcos 9,41-50.
Jesús dijo a sus discípulos:
«Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.
Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible.

Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena.

Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena,
donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
Porque cada uno será salado por el fuego.
La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros».

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Leer el comentario del Evangelio por : Beato Pablo VI
“Si tu mano es para ti ocasión de pecado”: la conversión del corazón