Jeromin
La neo-Iglesia del Vaticano II ya más un grupo de apostatas, es un carnaval... un carnaval, eso si, plagado de banderas del arcoíris.

Ahora bien el problema no es la neo-iglesia del Vaticano II; el verdadero problema son los ciegos voluntarios, que blasfemamente siguen confundiendo tal neo-iglesia del Vaticano II con la Santa Iglesia católica.