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Inaceptable anormalidad democrática

Inaceptable anormalidad democrática

EDITORIAL de El Mundo, Domingo, 5 abril 2020

Alargar el estado de alarma 'sine die', como pretende Pedro Sánchez, supondría un escándalo sin precedentes


Pedro Sánchez colonizó ayer la hora del Telediario de TVE para anunciar que el estado de alarma no solo se prorrogará hasta el 26 de abril, sino que irá más allá. Lo que verbalizó el presidente del Gobierno, tuteando a los ciudadanos y con tono mitinesco, es una suerte de alarma sucesiva esgrimiendo como subterfugio la lucha contra la pandemia. Primero, por el dudoso encaje jurídico de la interpretación que pretende hacer Sánchez de las previsiones constitucionales. Y, segundo, porque supondría instalar a España en una anormalidad democrática permanente. Desde que entró en vigor la alarma, las Cortes se encuentran casi paralizadas, La Moncloa cercena la labor de los medios y la oposición se está viendo ninguneada pese a la lealtad demostrada por PP y Cs, que han respaldado otorgar a Sánchez unos poderes excepcionales a cambio de que el Gobierno asuma con eficacia de la responsabilidad de superar la emergencia.

Pese al desprecio mostrado hacia el principal partido de la oposición -ayer llamó a Pablo Casado tras más de 10 días de incomunicación- y pese a la falta de diálogo a la hora de imponer la hibernación de la economía, Sánchez exigió "unidad" y blandió la posibilidad de armar una reedición de los Pactos de la Moncloa. Causa bochorno y estupor que el mismo dirigente que ha hecho de la división su bandera personal, hasta el punto de gobernar de la mano de la izquierda radical y los autores del golpe separatista del 1-O, ahora apele al consenso para impulsar la reconstrucción del tejido productivo.

EL MUNDO siempre ha defendido la necesidad de concertación nacional en un momento de grave incertidumbre, pero Sánchez predica lo contrario de lo que ha hecho desde que empezó su carrera política. El presidente del Gobierno, que siempre optó por el frentismo, se ha quedado solo a raíz de la nefasta y negligente gestión de la crisis del coronavirus. Durante los últimos días ni siquiera ha tenido el decoro de consultar sus decisiones, no ya con sus adversarios, sino con los agentes sociales y sus socios parlamentarios. Esta soledad es lo que le lleva ahora a agitar la articulación de unos pactos como los forjados durante la Transición. Lo que le preocupa es retener el poder, aunque sea a costa de una inaceptable tentación autoritaria.

ABC deja de participar en las ruedas de prensa con censura previa del Gobierno

Cientos de periodistas rechazan el control de las preguntas en las ruedas de prensa en La Moncloa

ABC, 5 de abril de 2020

Ruedas de prensa en directo y sin censura en la España del coronavirus

ABC tomó ayer la decisión editorial de dejar de participar en las ruedas de prensa con censura previa que organiza el Gobierno desde el Palacio de la Moncloa. En ningún caso eso significa que este medio vaya a dejar de informar de la gestión de Pedro Sánchez sobre la crisis del coronavirus, pero, eso sí, para señalar su disconformidad, no será partícipe de una práctica que supone una vulneración del derecho a la información, recogido en el artículo 20 de la Constitución Española.

La protesta fue iniciada por ABC y «El Mundo», en conjunto, y a ella se unieron medios como la agencia «Colpisa», las cabeceras regionales del grupo Vocento, «La Razón», «Vozpopuli», «Libertad Digital» y «EsRadio», que, al igual que los profesionales de ABC, seguirán las comparecencias del presidente, ministros y técnicos, dada su importancia, pero no formularán preguntas porque consideran que sería contribuir en la impostura organizada por el Gobierno desde hace tres semanas.

Desde el comienzo de la crisis del coronavirus, la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC), dirigida por el periodista Miguel Ángel Oliver, ha implementado un sistema que impide que los periodistas formulen preguntas en directo al presidente del Gobierno, como se demostró ayer, una vez más, en la comparecencia de Sánchez y del Comité Técnico del Covid-19. El pasado martes, periodistas de ABC impulsaron a título particular un manifiesto titulado «La libertad de preguntar», que ha sido suscrito individualmente por más de 525 periodistas de medios de comunicación de todo tipo de línea editorial, tanto a nivel nacional como autonómico y local.

El texto explica que no es un ataque a la gestión del Gobierno, sino una defensa de la profesión para «garantizar que los medios de comunicación puedan realizar su función sin mordazas y sin dificultades añadidas». Porque la principal denuncia es que «las preguntas enviadas (a un grupo de Whatsapp con más de 150 miembros) pasan necesariamente por el filtro del secretario de Estado, que es quien se ocupa personalmente de formulárselas al presidente, ministros o técnicos».

Desde la publicación del manifiesto, la Secretaría de Estado de Comunicación no tomó ninguna decisión para atender la reclamación de la profesión periodística, a la que también se sumaron las asociaciones de la prensa. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) han urgido a Miguel Ángel Oliver a resolver esta cuestión. La FAPE y la APM, de hecho, pidieron el miércoles una «fórmula mixta» para que los periodistas habituales que cubren información del Gobierno puedan participar en las convocatorias en directo, distribuidos en grupos, y el resto de medios participen enviado las preguntas, como hasta ahora, al secretario de Estado.

Siguen los filtros

Sin embargo, como quedó demostrado en la rueda de prensa, La Moncloa rechazó la propuesta de las asociaciones y alegó que «se queda muy corta». Desde que surgió la polémica, la SEC está eludiendo su responsabilidad al trasladar una responsabilidad que es suya -permitir que la prensa pregunte en directo al Gobierno- a las asociaciones de periodistas.

En la tarde de ayer, tras la enésima rueda de prensa de Sánchez con preguntas filtradas por el Gobierno, la APM y la FAPE reiteraron su propuesta inicial. En una nota de prensa, insisten en que la fórmula que ellos proponen cumple con los criterios que demanda la SEC en la carta que les envió. Agradecen, no obstante, los «esfuerzos» que está haciendo el Gobierno para llegar a «un acuerdo que satisfaga las reivindicaciones de los periodistas». Pero insisten en que cuentan con el respaldo de RSF, la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) o la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

Entretanto, las ruedas de prensa en La Moncloa siguen celebrándose con filtros del Gobierno, que se resiste a permitir lo que sí hacen otros líderes internacionales, nacionales, autonómicos y locales.

La libertad de preguntar

A continuación, reproducimos el manifiesto suscrito por más de medio millar de periodistas en protesta por esta situación:

En una situación de crisis el derecho a la información es más importante que nunca. Con España en estado de alarma, el Gobierno disfruta de unos poderes muy superiores a los normales, por lo que es importante que la prensa realice su labor de control, más aún cuando el Parlamento ha limitado enormemente su actividad. La principal forma de ejercer esta función desde el periodismo es a través de las preguntas -y las repreguntas- a los miembros del Gobierno.

Sin embargo, la Secretaría de Estado de Comunicación ha organizado un sistema en el que todas las preguntas enviadas por los periodistas pasan necesariamente por el filtro del secretario de Estado, que es quien se está ocupando personalmente de formulárselas al presidente, a los ministros o a los técnicos. Es más, el propio secretario de Estado ha llegado a formular alguna pregunta al presidente del Gobierno, o incluso ha tratado de corregir públicamente a alguno de los técnicos.

Las dificultades técnicas no son más que excusas. Otros actores políticos, nacionales e internacionales, realizan ruedas de prensa telemáticas en las que los periodistas habituales formulan las preguntas directamente a través de videollamada. De esta manera, tienen la posibilidad de preguntar directamente, lo que les permite formular la cuestión después de haber escuchado la comparecencia. Del mismo modo, tienen la posibilidad de repreguntar. Es así, y sólo así, como las personas que dan la rueda de prensa no pueden responder con evasivas, tal y como ha sucedido reiteradamente en las ruedas de prensa organizadas en el Palacio de La Moncloa.

Estas líneas no tienen como objetivo defender ni condenar la gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus, sino garantizar que los medios de comunicación puedan realizar su función sin mordazas y sin dificultades añadidas. Estas no son más que excusas para controlar a la prensa. Que las preguntas al Gobierno las formule un miembro del propio Gobierno revela falta de transparencia y un interés por controlar la información. Su consecuencia deriva en una nueva forma de censura a los medios y un desprecio intolerable a los mismos ciudadanos a los que se reclama enormes esfuerzos que mayoritariamente están cumpliendo a rajatabla.

En ningún caso la declaración del estado de alarma supone una merma en la aplicación del artículo 20 de la Constitución Española, que reconoce un derecho fundamental como es el derecho «a comunicar o recibir libremente información veraz» (20.1.d CE) y que el ejercicio del mismo «no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa» (20.2 CE).

Por todo ello, reclamamos el inmediato cambio del procedimiento para todas las ruedas de prensa y comparecencias de miembros del Gobierno y solicitamos el apoyo de los profesionales de la comunicación a una reivindicación no partidaria que mejorará la calidad democrática en España y el ejercicio de nuestros derechos civiles amparados en la constitución, máximo garante de nuestra convivencia, especialmente en situaciones excepcionales como la que vivimos.


"A golpe de estado de alarma", Sánchez actúa como un dictador y "todos a callar"

Libertad digital, 5 de abril de 2020.

Sánchez no rectifica en nada, hace de su capa un sayo, y sólo cuenta con Pablo Iglesias

El Mundo

Entrevista a Casado: "Apoyaré a Sánchez para salvar vidas, no para que arruine España". A ver si es verdad. "Del desprecio al ninguneo: el juego sucio de Sánchez que denuncia la oposición". "Plenos poderes a golpe de estados de alarma sucesivos". Editorial escandalizado "ante una suerte de estados de alarmas sucesivas esgrimiendo como subterfugio el coronavirus". "Si esto se materializa constituirá un escándalo sin precedentes en nuestra democracia", una dictadura de facto. Las cortes cerradas, la Moncloa imponiendo la censura "y la oposición ninguneada pese a la lealtad mostrada por PP y Cs". Y ahora nos viene Sánchez con unos pactos de la Moncloa que no se cree ni él. "Sánchez predica lo contrario de lo que ha hecho desde empezó su carrera política", basada fundamentalmente en la mentira. "El presidente del gobierno que siempre optó por el frentismo, se ha quedado solo a raíz de la nefasta y negligente gestión. Lo que le preocupa es retener el poder, aunque sea a costa de una inaceptable tentación autoritaria". Y el PP actuando de colaboracionista.

Lucia Méndez cuenta el estado del gobierno. "Un ejecutivo desbordado afronta la crisis consciente de su desgaste". Dice que Sánchez está muy liado con la curva y por eso "olvida" llamar a nadie. Claro, claro, seguro. "Sánchez ha tomado el mando del estado de alarma y actúa como comandante en jefe". Bueno, el comandante en jefe en realidad es Iglesias, al que, según Lucía ven los socialistas como "un inconveniente porque no inspira confianza". Ah, ¿y se han dado cuenta ahora? Pero si hasta Sánchez confesó que le quitaba el sueño. Ya está tardando Sánchez en quitarse de encima a ese socio dañino y pactar con PP y Cs. No lo ve, pero sería su salvación.

"Silencios y mentiras, así marginó Sánchez a la oposición". Mentira y Sánchez es una redundancia. Hasta sus socios ERC y PNV le acusan de "abusar del poder". Como dice Francisco Pascual, "Sánchez ha echado el ancla en el estado de alarma. A lomos de la pandemia que no pudo contener, el líder con peores resultados de la democracia tendrá el poder más ilimitado desde la dictadura. Y todos a callar". O te azuza sus perros mediáticos.

El País

"El confinamiento durará al menos hasta el mes de mayo". Como si no tuviéramos suficiente con el Aló, presidente de ayer, hoy el periódico del régimen le otorga a su portada a Pedro Sánchez. No huyan, les ahorro el discurso.

Cuenta Cué que el gobierno mantiene lo de imponer un estado de alarma cada 15 días por "rigor democrático". A ver si ese rigor se lo aplica al Congreso y a los periodistas a los que ha privado de sus derechos. Y se emocionó Cué cuando dijo que es un "honor" ser presidente de los españoles… de izquierdas, permíteme que matice, Cué.

El editorial, en la línea de Sánchez, exige acatamiento a las órdenes del comandante. "El gobierno debe presentar un plan pactado con la oposición. Unos acuerdos alcanzados bajo la premisa de que ningún partido político por sí mismo cuenta con las respuestas y con las fuerzas suficientes para imponerlas al resto de la sociedad". Pero que quede claro, "los pactos son imprescindibles, pero Sánchez gobierna".

"La confrontación española, casi única en Europa". Sí, es que ningún país europeo tiene una izquierda sectaria y una extrema izquierda bolivariana en sus gobiernos. "En Europa, los gobiernos hablan y consultan con la oposición". En España, "han pasado casi dos semanas" sin que Sánchez haya accedido "a comunicarse con el líder de la oposición". Una mijita de crítica siempre es bienvenida de un medio al que sí le dejan preguntar.

ABC

"Sánchez lleva el confinamiento hasta mayo y elude toda autocrítica". "Tras ningunear a la oposición, propone que le apoye en unos pactos de la Moncloa que no explica en qué consisten". Porque no consisten en nada, simplemente suena bien. Rubido reprocha a Sánchez que "no hace autocrítica y solo quiere un cheque en blanco y sumisión a cambio de nada. En realidad, desea que el resto del arco parlamentario se coma los errores cometidos por él. Nadie está dispuesto a ceder un ápice de su libertad para salvar a Sánchez de este desastre". Si quiere apoyo, que rompa con Podemos y cuente con los representantes de medio país. Ahora, no después.

Ignacio Camacho advierte a Sánchez. "Si el presidente aspira a un acuerdo de reconstrucción nacional que implique a la oposición en un compromiso formal y serio, no tendrá más remedio que soltarse del brazo de Podemos. Es improbable que se atreva a hacerlo, aun cuando corra el riesgo de que sea Iglesias el que lo deje a él compuesto y sin coalición en el peor momento". Sí hombre, va Iglesias a renunciar al poder que le ha dado Sánchez. Ni de coña.

Luis Herrero se suma a la alerta. "Ya se ve que lo que está en juego no es solo pararle los pies al condenado bicho, sino también bajar del ensueño revolucionario a los descerebrados que pretenden llevarnos al paraíso comunista".

La Razón

"Sánchez prorroga el estado de alarma sine die". Cuenta Carmen Morodo que lo de los pactos de la Moncloa son un cuento chino. "Sánchez no se moverá de la estrategia que ha seguido hasta ahora y que ha supuesto primar la relación con sus socios de investidura y dejar en un segundo plano al bloque del centro derecha y al principal partido de la oposición". "En la práctica, Iglesias tiene el poder de dejar caer al gobierno socialista de un día para otro" y pasa totalmente de acordar nada con el PP.

Una larga crónica de Pilar Ferrer nos cuenta cómo anda la cosa entre algunos socialistas, aunque no da nombre. La política económica de Iglesias es "una receta ruinosa que se llevará a Pedro Sánchez, al partido y a España por delante. Si el presidente no rectifica a tiempo ante quien antes le quitaba el sueño".

Francisco Marhuenda dice que "la izquierda está inquieta por que la crisis se puede llevar por delante al gobierno y dedica sus esfuerzos a socializar la responsabilidad buscando otros culpables por acá y por acullá y descalificando por supuesto, a todos aquellos que sean críticos". Si el coronavirus se lleva por delante al Gobierno, algo bueno habremos sacado de esta catástrofe. Con perdón de los que han perdido a algún familiar, es la única forma de que deje de morir gente.

CRISIS DEL CORONAVIRUS

OKDIARIO tampoco participará en las censuradas ruedas de prensa de Sánchez

OKDIARIO, 04/04/2020

OKDIARIO no seguirá participando en las «ruedas de prensa» del Gobierno sobre la epidemia del coronavirus, mientras La Moncloa no rectifique el sistema de filtro que ha impuesto a los periodistas y que implica una censura evidente a los medios de comunicación.

OKDIARIO se une así a otros medios, que han avanzado también su rechazo al mecanismo del Ejecutivo de Pedro Sánchez que le permite controlar la labor de los periodistas y limitar al extremo el derecho a la información, consagrado por la Constitución.

El Gobierno, con la excusa de la pandemia del coronavirus, ha articulado un sistema en el cual los periodistas deben enviar sus preguntas por un mecanismo habilitado y, posteriormente, son elegidas por la secretaría de Estado de Comunicación, que dirige el periodista Miguel Ángel Oliver.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el resto de comparecientes, pueden así descartar las preguntas más incómodas y preparar la respuesta de las seleccionadas. Obviamente, no hay opción de repreguntar, lo que convierte las ruedas de prensa en un ‘fake’ con el que Sánchez y el Gobierno socialcomunista impide por completo el normal ejercicio del Periodismo.

Desde este periódico entendemos que la obligación del Ejecutivo es la transparencia absoluta y la rendición de cuentas ante la ciudadanía. Y, en su cumplimiento, los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental. No es aceptable bajo ningún concepto que el Gobierno censure a los medios para preservar sus intereses políticos ante una crisis que ha dejado en evidencia su nefasta gestión.

«La libertad de preguntar»

En los últimos días, más de medio millar de periodistas de múltiples medios de comunicación firmaron un manifiesto en el que reclaman al Ejecutivo ruedas de prensa libres y sin filtro. Consideran que se trata de una forma de «censura» que revela «falta de transparencia e interés por controlar la información».

Bajo el título ‘La libertad de preguntar’, el manifiesto está suscrito por la mayoría de comunicadores que cubren la información del Gobierno, y distintos profesionales, entre ellos, el director de OKDIARIO, Eduardo Inda.

Los informadores destacan que en una situación de crisis «el derecho a la información es más importante que nunca» y recuerdan que con España en estado de alarma, el Gobierno disfruta de unos poderes «muy superiores a los normales», por lo que «es importante que la prensa realice su labor de control, más aún cuando el Parlamento ha limitado enormemente su actividad».

La Secretaría de Estado de Comunicación defiende que se trata de un sistema «sencillo, eficiente y plural» y que «nunca ha habido un despliegue de transparencia informativa como el actual».

Desde La Moncloa se abrieron a modificarlo, pese a defender que el empleado hasta ahora «no difiere de otras convocatorias de prensa de todo tipo de organizaciones», e instaron a los periodistas a presentar sus propuestas.

Los informadores plantean, por ejemplo, poder participar por videoconferencia, con sistemas como ‘Zoom’, que permite mantener encuentros telemáticos y que utiliza el líder del PP Pablo Casado.

Este sábado, La Moncloa rechazó la propuesta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) de una «fórmula mixta» para que los periodistas habituales que cubren información del Gobierno participen en directo en tandas y que se filtren las preguntas del resto de medios de comunicación que están en el grupo de Whatsapp creado para las convocatorias.

Según la SEC, se rechaza esa propuesta porque «parece contar con el respaldo de los periodistas que habitualmente cubren la información del Gobierno pero se queda muy corta en opinión de todos los demás, dada la dimensión nacional e internacional de la crisis». Por ello, La Moncloa ha pedido a las asociaciones «seguir trabajando» para encontrar un sistema que cumple con tres criterios que señalan en la carta.

Un Estado de Alarma permanente, una Oposición permanentemente asustada

Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital, 5 de abril de 2020.

En su última comparecencia soviética, que ha motivado el plantón de los medios de comunicación menos deudores o menos identificados con el Poder socialcomunista, el copresidente coronavírico Sánchez -el político es Iglesias- anunció ayer un Estado de Alarma permanente, podría decirse en funciones, como cuando prometió en la moción de censura que convocaría elecciones en un plazo máximo de tres meses, se tiró casi un año y, si no se carga los Presupuestos ERC, aún seguiría en funciones okupando el Falcon.

Y esto ya no es una dictadura zarrapastrosa, es un golpe de Estado a plazos que aprovecha la terrible situación que el Gobierno ha creado con su criminal acción y su cerril incompetencia. Con 11.000 muertos, seguimos esperando que este Gobierno infame y sus infames socios pidan perdón a los ciudadanos y nos comuniquen la fecha, no en que acaba el Estado de Alarma, sino su estancia en el Poder y su paso a la protección judicial a que tienen derecho todos los imputados, por atroces que sean sus crímenes.

Una situación ilegal y ruinosa

Sin embargo, ni siquiera con la ayuda de un Poder Judicial que se empieza a oponer a este ataque permanente a la Constitución que usa como Estado de Excepción el supuesto Estado de Alarma, actuando ilegalmente en los dos ámbitos por continua chapucería, es capaz de que la Oposición se indigne un poco o lo finja y se oponga un poquitín, aunque no lo haga.

Después de diez días sin llamarlo por teléfono, El Felón comunicó al Jefe de la Oposición que seguirá desgobernando España como hasta ahora: sin plan, sin criterio y fuera de la Ley. Y Casado, que había asegurado que no votaría la prórroga del Estado de Alarma si no cambiaban los términos del cerrojazo económico que ya ha provocado dos millones de parados, se apresuró vía twitter a asegurarle su apoyo. Y en términos sonrojantes: "He recibido la llamada de Pedro Sánchez para informarme que (sic) solicitará al Congreso la prórroga del Estado de Alarma. Le he vuelto a transmitir el apoyo del Partido Popular para las medidas de contención contra el coronavirus. La lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia"

El verbo informar exige la preposición de, no basta que. Si hasta un gran orador como Casado no usa bien el idioma, o le escriben los tuits o está en un estado lamentable, y no sólo en lo gramatical sino en lo político. ¿De qué lealtad habla Casado? No se puede ser leal a un desleal. ¿De qué unidad, si ni siquiera la Oposición está unida y menos aún el Gobierno y sus socios, cuyo sector más abiertamente golpista acaba de presentar una moción para legalizar toda injuria al Rey, España y las Fuerzas Armadas? ¿Piensa el presidente del PP que se puede hacer Oposición sin oponerse? El Estado de Alarma incluye, como denunciamos aquí hace dos semanas, ese artículo 13 /c que permite expropiar todo a todos sin indemnizar a nadie. ¿Cómo pude aceptarse la prórroga sine die de semejante alarde comunista?

Ciudadanos, al pairo

Lo dicho para Casado vale para Arrimadas: ¿cómo puede decirse que esta crisis coge a España con un Estado mastodóntico e ineficaz, y dar a ese Estado apropiado por el Gobierno la capacidad legal de expropiar a todos? ¿Hay que hacerse la foto de una unanimidad inexistente para demostrar que se desea su existencia, en vez de combatir a un Gobierno que la desprecia? Temo que tanto el PP como C´s han decidido que la tarea de oposición ya la hacen los dirigentes que en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid se enfrentan al desastre del Gobierno (Villacís; Aguado es una calamidad).

No acaban de entender que un día que pierde la Oposición es un día que les aleja del Gobierno. No se dan cuenta de que el PSOE y Podemos ya han empezado la batalla de la propaganda culpando a todas las derechas, de la inmensa mortandad causada por su sectarismo y su incompetencia. Esa campaña es ya tan obscena como evidente, pero en el PP triunfa el estilo de Rajoy: hacerse el muerto y sentarse a esperar el fallo del contrario. Pero el contrario podría ir a la cárcel por homicidio culposo si pierde el Poder, así que harán cualquier cosa, la que sea, para conservarlo. Parece mentira que no hayan aprendido la lección del 11M. Sólo el miedo que todavía les da.

Abascal debe explicarse

Tampoco Vox ha querido explicar a sus votantes y simpatizantes el acto de fervorín y culto al Líder, sólo para militantes, en Vista Triste. No basta decir que se equivocaron sin decir quién lo hizo. Es como cuando la Izquierda dice que "asume la responsabilidad" de una fechoría, pero no dimite ningún responsable. Ya sabemos que lo es siempre el Jefe, pero al partido le ayudaría saber quiénes pueden tomar o apoyar esas decisiones que incapacitan durante un tiempo precioso para hacer la dura oposición que merece Sánchez y que Vox puede permitirse más que cualquier otro. Conocemos ahora el núcleo duro de C´s que volvió sordo y ciego a Rivera. Le vendría muy bien a Abascal identificar a los incondicionales para evitar una suerte parecida, porque a Casado le están salvando Ayuso y Almeida, pero a él, después de tontear hasta el 20 de agosto para mantener Madrid, no le salvan Ortega Smith ni Monasterio, milagrosamente salvada del virus. Eso sí: no ponerse al teléfono tras la llamada del Felón estuvo requetebién.

Oposición, sí; Inhibición, no.

Sobre todo, echa uno en falta una acción concertada de la Oposición en su conjunto, porque eso demuestra que sigue actuando sólo con criterios de partido y electoralistas, ni de Estado, ni nacionales, ni democráticos. Y no basta con criticar ese confinamiento que nos confina a todos a la ruina, hay que proponer una alternativa de mínimos, económica y social. Nada de Pactos de la Moncloa, que la mayoría no saben ni lo que fueron ni lo que significaron. Entre otras cosas malas, el poder que se dio a los sindicatos.

Lo que falta es una alternativa de Gobierno en los contenidos, que ya vendrá, si viene, el continente, es decir, la composición del Gobierno. Pero si siguen dejando que la oposición al despotismo de Sánchez la hagan los pocos medios de comunicación que el PP de Soraya y Rajoy dejaron vivos, están políticamente muertos. Cuando Pedro I El Enterrador termine su tarea emprenderá la demolición de la Oposición que no supo oponerse a tiempo. Lo malo de esto es que, más allá de que estamos viviendo una experiencia inédita y terrible, conocemos esta inhibición por parte de la Oposición y sus terribles resultados. Lo hemos vivido tantas veces que deberían verlo venir. Hay mansos que, por cobardear en tablas, no ven a Florito con la puntilla.