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El Obispo Athanasius Schneider comenta sobre el final de la celebración pública de la Misa

28 de marzo de 2020

El Obispo Athanasius Schneider comenta sobre el final de la celebración pública de la Misa

El Obispo Athanasius Schneider acaba de dar una entrevista importante a Diane Montagna, publicada anoche por The Remnant.
Responde a sus preguntas sobre el cese casi global de la celebración pública de la Misa, y sobre las órdenes dadas a los sacerdotes por muchos obispos de no impartir los sacramentos a los fieles. Habla de todo esto en la perspectiva de las muchas profanaciones de la Sagrada Eucaristía y la falta de fe en la Presencia real que ha invadido la Iglesia durante cincuenta años. No duda en relacionarlo con los anuncios del Apocalipsis. Es un llamamiento a la penitencia y a la fe en este momento de «dictadura sanitaria» .

¿Deben los sacerdotes obedecer las órdenes que se les dan y cerrar sus iglesias? No, responde el Obispo Schneider, quien los invita a la «creatividad» para celebrar públicamente la misa, respetando las precauciones higiénicas relacionadas con la epidemia del coronavirus. JS Diane Montagna: Excelencia, ¿Cuál es su impresión general sobre la forma en que la Iglesia maneja la epidemia de coronavirus? Obispo Schneider:

Tengo la impresión de que la mayoría de los obispos reaccionaron apresuradamente y con pánico al prohibir todas las Misas públicas y, lo que es aún más incomprensible, el cerrar las iglesias.
Estos obispos reaccionaron más como burócratas civiles que como Pastores. Al centrarse con una demasía exclusiva en las medidas de protección higiénica, perdieron la visión sobrenatural y abandonaron la primacía del bien eterno de las almas.

La Diócesis de Roma suspendió rápidamente a todas las misas públicas para cumplir con las directrices del gobierno. Los obispos de todo el mundo han tomado medidas similares.
Los obispos polacos, por otro lado, pidieron que se celebraran más misas para que las reuniones de fieles fueran más pequeñas. ¿Qué opina de la decisión de suspender las misas públicas para evitar la propagación del coronavirus?

Mientras los supermercados estén abiertos y accesibles y las personas tengan acceso al transporte público, no hay ninguna razón plausible para prohibir que las personas asistan a misa en una iglesia.
Lo mismo, si no mejor, se podrían garantizar medidas de protección higiénica en las iglesias. Por ejemplo, antes de cada misa, los bancos y las puertas podrían desinfectarse, y todos los que entrasen en la iglesia podrían desinfectarse las manos.
También se podrían tomar otras medidas similares. Podríamos limitar el número de participantes y aumentar la frecuencia de la celebración de misas. El ejemplo de la visión sobrenatural en tiempos de la epidemia dada por el presidente de Tanzania, John Magufuli, debería inspirarnos. El presidente Magufuli, católico practicante, dijo el domingo 22 de marzo de 2020 (domingo de Laetare): en la Catedral de San Pablo en la capital tanzana de Dodoma: «Me dirijo a vosotros, mis hermanos cristianos e incluso a los musulmanes: No tengáis miedo, no dejéis de reuniros para glorificar a Dios y alabarlo. Por eso, como gobierno, no hemos cerrado iglesias ni mezquitas.
Al contrario, siempre deben estar abiertas para que la gente pueda buscar refugio en Dios. Las iglesias son lugares donde las personas pueden buscar la verdadera curación, porque ahí es donde reside el Dios verdadero.
Refiriéndose a la Eucaristía, el presidente Magufuli también dijo estas palabras alentadoras: “El coronavirus no puede sobrevivir en el Cuerpo eucarístico de Cristo; pronto se quemará. Por esta razón no entré en pánico cuando recibí la Sagrada Comunión, porque sabía que con Jesús en la Eucaristía, estoy a salvo. Ahora es el momento de fortalecer nuestra fe en Dios. (El discurso del presidente Magufuli se puede ver en swahili aquí ).

¿Cree que un sacerdote actuaría de manera responsable al celebrar una misa privada en presencia de unos pocos fieles laicos, mientras toma las precauciones de salud ?

Sería responsable, y también meritorio; esto constituiría un acto pastoral auténtico, siempre que el sacerdote tome las precauciones sanitarias necesarias.

Los sacerdotes están en una posición difícil en esta situación. Algunos buenos sacerdotes son criticados por haber obedecido las instrucciones de su obispo de suspender las misas públicas (mientras continúan celebrando una misa privada).
Otros buscan formas creativas de escuchar confesiones mientras buscan preservar la salud de las personas. ¿Qué consejo le daría a los sacerdotes para vivir su vocación en estos tiempos difíciles?


Los sacerdotes deben recordar que por encima de todo son pastores de almas inmortales. Deben imitar a Cristo, quien dijo: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas. Pero el mercenario, y el que no es pastor, a quien las ovejas no le importan, ve venir al lobo, abandona a las ovejas y huye; y el lobo se deleita y dispersa a las ovejas. El mercenario huye porque es mercenario y no se preocupa por las ovejas. Yo soy el buen pastor, y conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí «(Juan 10, 11-14).
Si un sacerdote observa todas las precauciones de salud necesarias de manera razonable y muestra discernimiento, no es necesario obedecer las instrucciones de su obispo o del gobierno que le ordena suspender la misa para los fieles.
Tales directrices son pura ley humana, mientras que la ley suprema en la Iglesia es la salvación de las almas. Los sacerdotes en tal situación deben ser extremadamente creativos para asegurar a los fieles, incluso para un grupo pequeño, la celebración de la Santa Misa y la recepción de los sacramentos. Tal fue el comportamiento pastoral de todos los sacerdotes y mártires confesores en tiempo de las persecuciones.

¿Es legítimo para los sacerdotes desafiar la autoridad, en particular la autoridad eclesiástica (por ejemplo, si se ordena a un sacerdote que no vaya a visitar a los enfermos y moribundos)?

Si una autoridad eclesiástica prohíbe que un sacerdote vaya a visitar a los enfermos y moribundos, no puede ni debe obedecer. Tal prohibición constituye un abuso de poder. Cristo no le dio al obispo el poder de prohibir la visita de los enfermos y moribundos.
Un verdadero sacerdote hará todo lo posible para visitar a una persona moribunda. Muchos sacerdotes lo hicieron incluso cuando eso significaba poner sus vidas en peligro, ya sea en caso de persecución o en caso de epidemia. Tenemos muchos ejemplos de tales sacerdotes en la historia de la Iglesia.
San Carlos Borromeo, por ejemplo, dio la sagrada comunión con sus propias manos en la lengua a los moribundos infectados con la peste.
En nuestro tiempo, tenemos el ejemplo conmovedor y edificante de sacerdotes, especialmente de la región de Bérgamo, en el norte de Italia, que se infectaron y murieron porque cuidaban a fieles moribundos con coronavirus. No visitar a los enfermos y moribundos es un comportamiento que es más propio de un mercenario que de un buen pastor.

Su Excelencia pasó sus primeros años en la iglesia subterránea soviética. ¿Qué punto de vista o perspectiva le gustaría compartir con los fieles laicos que no pueden asistir a Misa y, en algunos casos, ni siquiera pueden pasar un tiempo ante el Santísimo Sacramento porque todas las iglesias de su diócesis están cerradas?
Animaría a los fieles a hacer frecuentes actos de comunión espiritual. Podrían leer y contemplar las lecturas diarias de la misa y todo el ordo de la misa. Podrían enviar a su santo Ángel Custodio a adorar a Jesucristo en el tabernáculo en su nombre.
Podrían unirse espiritualmente a todos los cristianos que están en prisión a causa de su fe, a todos los cristianos enfermos y postrados en cama, a todos los cristianos moribundos que se ven privados de los sacramentos. Dios les colmará de muchas gracias en este tiempo de privación temporal de la Santa Misa y del Santísimo Sacramento.

El Vaticano anunció recientemente que las liturgias de Pascua se celebrarán en ausencia de los fieles. Aclaró además que está estudiando «medios de implementación y participación que respeten las medidas de seguridad implementadas para prevenir la propagación del coronavirus». ¿Cuál es su opinión sobre esta decisión?

Dada la estricta prohibición de las reuniones masivas por parte de las autoridades del gobierno italiano, es comprensible que el Papa no pueda celebrar las liturgias de la Semana Santa en presencia de un gran número de fieles.
Creo que el Papa podría celebrar las liturgias de la Semana Santa con dignidad y sin acortarlas, por ejemplo, en la Capilla Sixtina, (como era costumbre de los Papas antes del Concilio Vaticano II), con la participación del clero (cardenales, sacerdotes) y de un grupo selecto de fieles, a quienes se aplicarían de antemano medidas de protección higiénica. No vemos lógico prohibir el fuego nuevo, la bendición del agua y el bautismo durante la Vigilia Pascual, como si estas acciones tuvieran el peligro de propagar un virus.

Excelencia: ¿Qué revela la gestión de la Iglesia en la epidemia de coronavirus sobre el estado de la Iglesia y en particular de su jerarquía?

Revela la pérdida de una visión sobrenatural. En las últimas décadas, muchos miembros de la jerarquía de la Iglesia se han visto inmersos principalmente en asuntos seculares, interiores y temporales y, por lo tanto, se han vuelto ciegos ante las realidades sobrenaturales y eternas. Sus ojos están llenos del polvo de las ocupaciones terrenales, como dijo una vez San Gregorio Magno (ver Regula pastoralis II, 7).
Su reacción ante la epidemia del coronavirus revela que otorgan más importancia al cuerpo mortal que al alma inmortal de los hombres, olvidando las palabras de nuestro Señor: «De qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? »(Marcos 8, 36).

El cardenal Vincent Nichols declaró recientemente que tendremos una renovada hambre de la Eucaristía después de la desaparición de la epidemia del coronavirus. ¿Está de acuerdo con eso?

Espero que estas palabras se verifiquen en muchos católicos. Es una experiencia humana común que la privación prolongada de una realidad importante inflama los corazones de las personas que la anhelan. Esto se aplica, por supuesto, a aquéllos que realmente creen y aman la Eucaristía.
Tal experiencia también ayuda a reflexionar más profundamente sobre el significado y el valor de la Sagrada Eucaristía. Quizás los católicos que estaban tan acostumbrados al Santísimo que llegaron a considerarlo como algo ordinario y común, experimentarán la conversión espiritual y ahora comprenderán y tratarán la Sagrada Eucaristía como extraordinaria y sublime.

El domingo 15 de marzo, el Papa Francisco fue a rezar ante la imagen de la Salus Populi Romani en Santa Maria Maggiore y ante el milagroso Crucifijo que se encuentra en la iglesia de San Marcelo al Corso. ¿Cree que es importante que los obispos y los cardenales realicen actos similares de oración pública para el fin de la epidemia del coronavirus?

El ejemplo del Papa Francisco puede alentar a muchos obispos a realizar actos similares de testimonio público de la fe y oración, y a mostrar signos concretos de penitencia, implorando a Dios que ponga fin a la epidemia.
Podríamos recomendar que los obispos y sacerdotes crucen regularmente sus ciudades y pueblos con el Santísimo Sacramento en la custodia, acompañados por un pequeño número de clérigos o fieles (uno, dos o tres), de acuerdo con las regulaciones gubernamentales.
Tales procesiones con el Señor Eucarístico transmitirían a los fieles y a los ciudadanos el consuelo y la alegría de no estar solos en el momento de la tribulación, de saber que el Señor está verdaderamente con ellos, que la Iglesia es una madre que no tiene ni olvidados ni abandonados a sus hijos.
Podría ponerse en marcha una cadena global de custodias que llevasen al Señor Eucarístico por las calles de este mundo. Tales miniprocesiones eucarísticas, incluso si son realizadas sólo por un obispo o un sacerdote, implorarían la gracia de la curación física y espiritual, y de la conversión.

El coronavirus apareció por primera vez en China poco después del Sínodo de la Amazonía. Algunos medios creen firmemente que es un castigo divino después de los episodios de la Pachamama en el Vaticano. Otros creen que es un castigo divino tras el acuerdo entre el Vaticano y China. ¿Cree que cualquiera de estas posiciones es sostenible?

La epidemia del coronavirus es sin duda, en mi opinión, una intervención divina para castigar y purificar al mundo pecador y también a la Iglesia. No debemos olvidar que Nuestro Señor Jesucristo consideró los desastres físicos como castigos divinos. Leemos, por ejemplo: «Al mismo tiempo, había unos pocos hombres allí que le contaron lo que les había sucedido a los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la sangre de sus sacrificios. Y hablando, les dijo: ¿Creéis que estos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque sufrieron tales cosas? No. Pero si no hacéis penitencia, todos pereceréis por igual. O como ésos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé, y a quienes mató: ¿Creéis que su pecado era mayor que el de todos los habitantes de Jerusalén? No. Pero, os digo: Si no hacéis penitencia, todos pereceréis por igual.»(Lucas 13, 1-5)

La adoración del ídolo pagano de la Pachamama dentro del Vaticano, con la aprobación del Papa, fue ciertamente un gran pecado de infidelidad respecto al Primer Mandamiento del Decálogo
Fue una abominación. Cualquier intento de minimizar este acto de veneración no puede resistir el aluvión de las evidencia y la obviedad. Creo que estos actos de idolatría fueron la culminación de una serie de otros actos de infidelidad en relación con la salvaguarda del depósito divino de la Fe por parte de muchos miembros de alto rango de la jerarquía de la Iglesia en en las últimas décadas. No tengo certeza absoluta de que la aparición del coronavirus sea un castigo divino por los eventos de la Pachamama en el Vaticano, pero considerar esa posibilidad no sería descabellado. Ya al comienzo de la Iglesia, Cristo reprendió a los obispos (los «ángeles») de las iglesias de Pérgamo y Tiatira debido a su connivencia con la idolatría y el adulterio.
La figura de «Jezabel», que sedujo a la Iglesia para llevarla a la idolatría y al adulterio (véase Apocalipsis 2, 20), también podría entenderse como un símbolo del mundo de hoy, con el que coquetean muchas personas con responsabilidades dentro de la Iglesia.

Las siguientes palabras de Cristo siguen siendo válidas para nuestro tiempo también: «»Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y yo os daré a cada uno según vuestras obras.»
Cristo amenazó con castigar, y llamó a las iglesias a la penitencia: «Pero tengo algo en contra tuya: Es que hay hombres allí que insisten en enseñar … para hacerlos comer la carne sacrificada a los ídolos y hacerlos caer en fornicación … Haz penitencia ; de lo contrario, vendré a ti pronto y lucharé contra ellos con la espada de mi boca.»

Usted citó los Evangelios y el Libro de Apocalipsis. ¿Cómo trata Dios al pueblo elegido en el Antiguo Testamento para darnos una mejor comprensión de la situación actual?

La epidemia del coronavirus ha causado una situación dentro de la Iglesia que, que yo sepa, es única, es decir, una prohibición casi global de todas las misas públicas. Esta situación es en parte análoga a la prohibición del culto cristiano en casi todo el Imperio Romano durante los primeros tres siglos.
Sin embargo, la situación actual no tiene precedentes, porque en nuestro caso, la prohibición del culto público fue pronunciada por los obispos católicos, incluso antes de las órdenes gubernamentales correspondientes.

En cierto modo, la situación actual también se puede comparar con el cese del culto sacrificial del Templo en Jerusalén durante la cautividad de Babilonia del pueblo escogido de Dios.
En la Biblia, el castigo divino se consideraba una gracia, por ejemplo: “Bienaventurado el hombre que es castigado por Dios. Por lo tanto, no rechacéis la corrección del Señor. Porque es Él quien hiere y da el remedio; Él golpea, y sus manos sanan. «(Job 5, 17-18), y:» A los que amo, los retomo y los castigo; tened, pues, celo, y haced penitencia.» (Ap. 3, 19).
La única respuesta adecuada a la tribulación, los desastres, a las epidemias y otras situaciones similares, es que son todos instrumentos en manos de la divina Providencia para despertar a la gente del sueño del pecado y de la indiferencia respecto a los mandamientos de Dios y la vida eterna. Se trata de la penitencia y la conversión sincera a Dios.
En la siguiente oración, el profeta Daniel da a los fieles de todos los tiempos un ejemplo del justo estado mental que deberían tener, y cómo deberían comportarse y orar en tiempos de tribulación: «Todo Israel ha transgredido tu ley. y se apartó para no escuchar tu voz … Inclina, Dios mío, tu oído y escucha; abre tus ojos y mira nuestra desolación y esta ciudad en la que se ha invocado tu nombre; porque no es por nuestra justicia que humildemente presentamos nuestras oraciones, sino confiando en tus abundantes misericordias. Escúchanos, Señor; cálmate, Señor; estate atento y actúa; no te demores, Dios mío, por Tí mismo, porque tu nombre ha sido invocado sobre esta ciudad y sobre tu pueblo ”(Dan 9, 11,18-19).

San Roberto Belarmino escribió: “Ciertas señales sobre la venida del Anticristo … la mayor y la última persecución; y el sacrificio público (de la Misa) cesará por completo ”(La profecía de Daniel, páginas 37-38).

¿Cree que lo que evoca allí es lo que estamos presenciando actualmente? ¿Es éste el comienzo del gran castigo profetizado en el libro de Apocalipsis?

La situación actual ofrece suficientes motivos razonables para pensar que estamos en el comienzo de un tiempo apocalíptico, que incluye castigos divinos. Nuestro Señor se refirió a la profecía de Daniel: «Cuando, por lo tanto, veáis la abominación de la desolación, de la cual habló el profeta Daniel, instalada en el lugar santo, el que lee, que entienda» (Mt 24,15).
El libro del Apocalipsis dice que la Iglesia tendrá que huir al desierto por algún tiempo (ver Apocalipsis 12:14). El cese casi completo del sacrificio público de la misa podría interpretarse como el vuelo a un desierto espiritual.
Lo que es lamentable en nuestra situación es el hecho de que muchos miembros de la jerarquía de la Iglesia no ven la situación actual como una tribulación, como un castigo divino. es decir, como una «visitación divina» en el sentido bíblico.
Estas palabras del Señor también se aplican a muchos miembros del clero en medio de la actual epidemia física y espiritual: «No supiste el momento en que fuiste visitado.» (Lucas 19, 44). La situación actual de esta «prueba de fuego» (cf. 1 Pedro 4,12) debe ser tomada en serio por el Papa y los obispos para llevar a una profunda conversión de toda la Iglesia. Si esto no sucede, entonces el mensaje del relato de Søren Kierkegaard también se aplicará a nuestra situación actual: “Se produce un incendio detrás de escena de un circo. El payaso aparece e intenta advertir al público. Todos creen que se trata de una broma y se ríen. Él lo repite, nos reímos aún más fuerte. Así, el fin del mundo ocurrirá en medio de vítores y todos pensarán: ¡Qué chiste tan bueno! »

Excelencia: ¿Cuál es el significado más profundo de todo esto?

La situación del cese de la celebración pública de la Misa y la Sagrada Comunión sacramental es tan única y tan grave que se puede descubrir detrás de todo un significado más profundo.
Este evento ocurre casi cincuenta años después de la introducción de la comunión en la mano (en 1969) y una reforma radical del rito de la misa (en 1969/1970) con sus elementos protestantes (oración del Directorio) y su estilo. de celebración horizontal, centrada en la educación (momentos de libertad, celebración en círculo cerrado y hacia las personas).
La práctica de la comunión en la mano durante los últimos cincuenta años ha llevado a profanaciones involuntarias y voluntarias del Cuerpo Eucarístico de Cristo en una escala sin precedentes. Por más de cincuenta años, El Cuerpo de Cristo ha sido (la mayoría de las veces involuntariamente) pisoteado por los pies del clero y los laicos en las iglesias católicas de todo el mundo. El robo de hostias consagradas también ha aumentado a un ritmo alarmante. La práctica de comulgar directamente con las propias manos y dedos se está volviendo más y más como el gesto por el cual uno toma la comida ordinaria.
Para muchos católicos, la práctica de recibir la comunión en la mano ha debilitado la fe en la Presencia real y en la transubstanciación, la fe en el carácter divino y sublime de la santa Hostia. La presencia eucarística de Cristo se ha convertido, con el tiempo, inconscientemente, para estos fieles en una especie de pan o símbolo sagrado. Ahora,

Los inocentes y los culpables soportan juntos esta tribulación, ya que en el misterio de la Iglesia, todos están unidos como miembros: «Si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él.» (1 Corintios 12,26).
El cese actual de la santa misa pública y la santa comunión podría ser entendido por el Papa y los obispos como una reprimenda divina por los últimos cincuenta años de profanación y trivialización de la Eucaristía y, al mismo tiempo, como una llamada misericordiosa a la auténtica conversión eucarística de toda la Iglesia. Que el Espíritu Santo toque el corazón del Papa y de los obispos y los exhorte a promulgar normas litúrgicas concretas para que el culto eucarístico de toda la Iglesia pueda purificarse y orientarse nuevamente al Señor.

Se sugiere que el Papa, junto con los cardenales y obispos, realice un acto público de reparación en Roma por los pecados contra la Sagrada Eucaristía y por el pecado de actos de veneración religiosa a las estatuillas de la Pachamama.
Una vez que termine la tribulación actual, el Papa debe promulgar normas litúrgicas concretas, en las que invite a toda la Iglesia a volverse nuevamente al Señor en la forma de celebrar, es decir, celebrantes y fieles, vueltos en la misma dirección durante la oración eucarística.
El Papa también debería prohibir la práctica de la comunión en la mano, porque la Iglesia no puede continuar tratando al Santo de los Santos en la pequeña Hostia consagrada de una manera tan minimalista y exponiéndola al peligro.

La siguiente oración de Azarías en el horno de fuego, que cada sacerdote dice durante el rito del Ofertorio de la Misa, podría inspirar al Papa y a los obispos a acciones concretas para reparar y restaurar la gloria del sacrificio eucarístico y el Cuerpo eucarístico del Señor: “Con espíritu de humildad y con ánimo contrito, seamos aceptados por Tí, Señor: y que nuestro sacrificio se realice ante ti hoy de tal manera que Te sea agradable, Señor Dios. Porque los que confían en Tí nunca se confundirán.
Y ahora nos volvemos a Tí con todo nuestro corazón, te tememos y buscamos tu rostro. No nos avergüences; mas trátanos según tu clemencia y según la abundancia de tu misericordia. Renuévanos con una de tus maravillas, y glorifica tu nombre, oh Señor!»(Dn 3, 39-43, Septuaginta).

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Adelita
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando …More
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando Socialista, al PSOE desde las primeras elecciones democráticas, recién empezados mis estudios de medicina, allá por los años 1970s, y desde entonces la medicina pública en la que creo, ha sido la espina dorsal de mi vida. He ido creciendo como profesional y como persona en la sanidad pública andaluza, concretamente en la provincia de Sevilla mayoritariamente tras el MIR, en pueblos pequeños y grandes, haciendo sustituciones del único médico del pueblo cuando éste se iba de vacaciones o enfermaba, porque los médicos también enfermamos, muchas veces contagiados por nuestros pacientes, pero no pasa nada, porque forma parte de nuestra profesión y lo aceptamos de buen grado, cuando en muchos pueblos era EL médico, no, UN médico más, donde no había horarios.
Luego fui intentando ser selectivo con mi especialidad, pero la bolsa de trabajo manda y hay que comer y vivir, Presidente.
Luego ya me fui asentando a base de puntos y antigüedad, en puestos acordes a mi especialidad, pero sin olvidar que ante todo soy médico, médico de toda la persona, de todo el cuerpo humano.

Seguí votando Socialista una y otra vez, primero a Felipe González a nivel nacional y a Escuredo, Chaves, Griñán etc en las autonómicas, y a los diferentes socialistas candidatos en los ayuntamientos donde viví, voté en las municipales, autonómicas o nacionales, los que pusiese el partido, sin rechistar ni discutir sus nulas valías a veces, y fueron pasando los años.
No quise aunque me lo propusieron mil veces, estar en ninguna lista electoral, yo estudie medicina durante más de 10 años para ser médico, sin incluir el doctorado, mi ilusión y mi vocación, y siempre tuve claro que o era político o era médico. En esas listas electorales de todo tipo en las que no quise estar vi los nombres de muchos compañeros y compañeras junto a los que participé en manifestaciones contra Franco mientras aún vivía en su último año de vida cuando éramos casi unos niños.
Muchos de aquellos compañeros de estudios no acabaron la carrera, otros la acabaron, como si hubiese sido ingeniería, historia o derecho, daba igual porque no las iban a ejercer nunca. Ya entraron en nómina en el partido socialista aún en los años 1970 unos, y en los 1980 y siguientes años, otros, y allí siguen, en la órbita del partido, si no es en fundaciones, en empresas públicas del INMENSO entramado económico y de poder del PSOE.
Otros compañeros de partido, que lo fueron aunque nunca estuve afiliado al PSOE, sí lo estuve y lo estoy a la UGT, nuestro sindicato-espejo, y aún así incansables cada cierto tiempo me ofrecían puestos dentro del SAS, del Servicio Andaluz de Salud, pero que nunca acepté, a pesar de los jugosos pluses económicos que suponían doblar el sueldo, y mucho más incluso.

Pero verás, Pedro, me permito tutearte por edad y como compañero de partido, aún necesitándolo y mucho, ese dinero, no pude, me pareció INDECENTE enriquecerme a costa de presionar a compañeros y a recortar “gastos”, pero siempre en personal, haciéndolos redoblarse para no contratar a nadie para completar turnos, y a ahorrar gastos en los pacientes, en obligar a compañeros a prescribir medicamentos de gama económica y procedencia y control casi desconocida, un acto de fe creer en esos principios activos.
Me pareció indecente enriquecerme a costa de forzar altas y liberar camas o atrasar cirugías para ahorrar en “gastos superfluos” y en recortar servicios para la población, y LO PEOR DE TODO, en nombre del “Socialismo”, ¿qué socialismo es ese, Pedro?

He seguido siendo un médico que ha querido estar dentro de los turnos de guardias y hacerlas para no perder el contacto con la realidad de mi profesión.

Pedro, compañero presidente, desde niño oía aquello de que más sabe el demonio, por viejo que por diablo, y con curiosidad por saber cuándo seré lo suficientemente viejo para ello, y ahora, aunque creo que no soy viejo, lo debo parecer bien pasados los 60 años, porque así oigo a mis alumnos y/o discípulos describirme. El caso es que veo a jóvenes idealistas entre mis alumnos y compañeros de trabajo, como yo lo fui, pero verás, Pedro.
He ido viendo durante muchos años de todo en el SAS y en La Junta de Andalucía, he ido viendo tanta corrupción y tanta suciedad en la sanidad, que ya no puedo más, Pedro, viéndote nombrar a ineptos y a tontos útiles con tragaderas tan Grandes como su ánsia de poder a toda costa al mando de la sanidad, viendo lo que está pasando. PERO AHORA YA NO, AHORA ESTÁN MURIENDO CIENTOS DE PERSONAS DIARIAS.
La vida me ha llevado a venir a Madrid, donde mi mujer y yo, ambos médicos, hemos venido a ayudar a nuestra hija con los preparativos de su boda, con un excelente joven, y además, los dos médicos al igual que nosotros. Una boda que iba a haber sido a mediados de Abril, para lo que nos vinimos a la capital a principios de marzo entre vacaciones y algunos días de libranza de los muchos que nos debían y que nunca nos iban a pagar.
No creo necesario decirte, Pedro, que cuando la situación se agravó nos pusimos a disposición de nuestros puestos en el SAS, pero ni nuestras especialidades ni la situación de Sevilla lo requerían, así que nos pusimos a disposición de la sanidad Madrileña, donde sí nos aceptaron, y así hemos llegado a la situación de convivir 4 médicos en una misma vivienda, cada uno en una habitación para evitar contagios, como cuando hicimos nuestras carreras, unos hace unos años y otros, mi esposa y yo desde los años 80s.

Pedro, esta carta la estoy escribiendo llorando, si las lágrimas que están cayendo sobre el teclado hubiesen caído sobre un papel escrito, sería un gran borrón de tinta difuminada por las lágrimas, lo que he visto aquí y lo que ya llevaba visto en Andalucia durante toda mi carrera, me han llevado a perder mi fe en el socialismo, durante años he querido vota con la nariz tapada, votando a lo que creía lo menos malo, pero ya votando al PSOE sin ilusión los últimos años. Pero Pedro, Presidente, nunca pensé decir esto, pero ya no voy a poder votar nunca más al PSOE, has conseguido que pierda la fe en el socialismo, viendo a tanta gente indigna, mediocre, trepa a tu alrededor, aferrados a sus cargos, y tú el peor de todos, Pedro, además de tus socios catalanes y vascos, me has llevado a romper políticamente con mi partido de siempre. Porque, Pedro, oigo tus largos discursos estudiados y preparados, llenos de impostación y teatralidad vana, pero carentes de humanidad ni dignidad, y me avergüenzo de ti, de nuestro partido, el PSOE, y de mí mismo por haberte votado y haber pedido el voto para ti a muchas personas. Vergüenza, siento mucha vergüenza y arrepentimiento por ello, porque Pedro, incluso algunas de esas personas a las que pedí el voto para ti, han fallecido víctimas del covid-19, y de tu inacción, Pedro.

Esto dicho anteriormente me duele y mucho, pero más aún me ha dolido ver como en vez de dar pasos para salvar vidas, dabas pasos para salvar tu puesto. Como me dijo otro viejo descorazonado compañero del partido en Madrid, de los de siempre, el día 5 de Marzo: “Este tío (tú, Pedro) hace lo que haga falta por mantener su presidencia, el disparate de las manifestaciones del día 8 con esta crisis sanitaria es una locura, pero no hubo cojones para parar aquello, aquellas lobas feministas lo habrían crucificado políticamente”, y a sabiendas de que las horas eran vitales y así se lo decían y hacían saber los expertos desde hace mucho. Mucho antes del día 8.

Cuando acabe de escribir esta carta, irán cerca de 3.000 personas fallecidas.
He visto más cadáveres en estos días en Madrid que en toda mi carrera profesional durante 40 años, incluyendo las prácticas en el anatómico forense.
Es una pesadilla absoluta.

Pedro, Presidente, nombra un comité de expertos, de expertos de verdad y dimite. Convoca elecciones para después del verano, pero vete ya. Ten, por una vez en tu vida, TEN DIGNIDAD Y SALVA VIDAS DEJANDO A LOS VERDADEROS EXPERTOS.
He podido tragar como Socialista, con corrupciones, con golfos con vicios, con ansias de poder infinitas, y he querido creer que era lo menos malo, pero Pedro, no puedo más, nunca espere ver cientos, muchos miles de muertes de personas en apenas unas semanas que se podrían haber salvado con unas decisiones políticas valientes que no hubo nadie capacitado para tomar.
-¡Presidente!
-¡Te hablo de miles de muertes por Dios!
-¡Que tienes hasta a familiares directos infectados, mucho más que la media!
-¡Pedro! ¡que tus familiares han estado expuestos por la soberbia de tu mujer, gritando “que el machismo mata más que el coronavirus”!
Dios no quiera que falleciesen ninguno de tus seres queridos y cercanos por haberse contaminado gracias al 8-M.
Pedro, horas después de terminar esa manifestación, con muchas de las asistentes llegando a sus casas borrachas y contagiadas, te apresuraste a empezar a hablar abiertamente la alerta sanitaria que callaste ese mismo día 8-M, eso podría y debería tener repercusiones legales, porque hay ya casi 3.000 muertes, y los muchos más que por desgracia vendrán, miles de muertes más.
No, no podré votar nunca más al PSOE, has ido demasiado lejos, ¡porque coño! ¡Que esto no es el Prestige soltando chapapote!, ni las mariscadas, ni los ERES falsos! ni los cursos de formación falsos para parados!. Que esto no es lo del perro muerto del ebola!
¡Que son y van a ser muchos miles de personas muertas, coño!
¡POR DIOS! ¡SOCORRO!
¿QUÉ COJONES HACE EL REY Y JEFE DEL ESTADO?
¡ALGUIEN TIENE QUE PARAR ESTO!

Pedro, te podría insultar como fruto de mi frustración y dolor, pero creo que lo peor que puedo decirte es algo que es una triste y desgraciada realidad:
HAS SIDO NEGLIGENTE,?HAS SIDO Y ERES UN PRESIDENTE INDIGNO, pero lo peor es que LO SIGUES SIENDO a pesar de tener ya miles de muertos en tu haber, de los que a muchos los podrías haber salvado. Cada hora DE INACCIÓN supone más muertes.
Se te podría acusar de haber actuado mal y tarde, tarde y mal, y podrías defenderte diciendo que no supiste hacerlo mejor, pero Presidente, SIGUES ACTUANDO TARDE Y MAL, Y SIGUES SIENDO INDIGNAMENTE NEGLIGENTE a pesar de que oigo a verdaderos EXPERTOS en sanidad en los hospitales siendo ninguneados desde las altas instancias por aquellos compañeros nuestros de carrera de medicina que NUNCA EJERCIERON porque se dedicaron a servir a nuestro partido, el tuyo y el mío, Pedro, el PSOE, desde hace ya 40 años.
Gente tan preparada para ejercer la medicina hoy como el Gran Wyoming, o sea, nada, están al frente de altos cargos relacionados con el control de esta PANDEMIA.

Toda EspaÑa se ha recluido en sus casas respetando la cuarentena solidariamente, salvo los típicos cuatro imbeciles inevitables de siempre, incluyendo en esos cuatro imbeciles al vicepresidente Iglesias y su ansia de de protagonismo con el que te has aliado, que conviviendo con una enferma confirmada y hasta en la duda de que él mismo también esté infectado, sea como sea, pone en peligro a todo su servicio de seguridad, choferes etc para poder aparecer en los telediarios a tu lado, Pedro, que también deberías estar en cuarentena estricta e imponiendo consejos de ministro por vía teleconferencia, pero no, ni para eso tienes autoridad.
Ya hay miles de muertos, Pedro, en Madrid usan ya a modo de gigantesco frigorífico el palacio de hielo para conservar a tantos muertos a los que no se da abasto para poder incinerar.

Pedro, como te dije al principio, te mando ánimos y serenidad, pero sobre todo FUERZA Y DIGNIDAD para tomar las decisiones correctas, INCLUIDO DIMITIR Y NOMBRAR A UN COMITÉ DE EXPERTOS DE VERDAD, sin servidumbres políticas ni compromisos adquiridos. Creo que sería el único gesto que te podría salvar como persona y como ser humano. Pero, Pedro. No lo vas a hacer.
Ya nunca vas a tener mi voto, y presiento que como el mío, muchos españoles más. No quiero hablar de política, pero es inevitable hacerlo cuando sois los políticos de los que dependen tantas vidas.

Permíteme que no te diga mi nombre, porque aún me quedan unos años para la jubilación, y en el SAS, aunque ya no esté el PSOE, las redes de mando y clientelares de 40 años aún perduran amenazantes con su vuelta, y quiero tranquilidad en mis últimos años, cuando mi mujer y yo volvamos a Sevilla, si sobrevivimos y volvemos.

Adiós, Presidente, adiós, Pedro, adiós PSOE.

Un humilde médico español
Irutzun
Es un plan de exterminio comunista-masón, la cultura Española es de Raíz Católica. La información de como prevenir las muertes ya la tenían, por experiencia de los países asiáticos. Alemania lo ha aplicado y tiene pocos muertos. Esto es contra la población Española e Italiana, y al parecer UK y Holanda también quiere aniquilar a su población, porque no están tomando las medidas para evitarlo.
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Gracias Señor por enviarnos esa luz radiante a través de tu hijo predilecto.
Verdades q necesitamos tener claras para estos tiempos
Adelita
Médico en Lombardía-Italia, manifiesta: "Ni en las pesadillas más oscuras imaginé que podría ver y vivir lo que está pasando aquí en nuestro hospital desde hace tres semanas. Parece una pesadilla, el río se está haciendo más y más grande. Al principio vinieron algunos, luego decenas y luego cientos y ahora ya no somos médicos, sino que nos hemos convertido en clasificadores en la cinta y …More
Médico en Lombardía-Italia, manifiesta: "Ni en las pesadillas más oscuras imaginé que podría ver y vivir lo que está pasando aquí en nuestro hospital desde hace tres semanas. Parece una pesadilla, el río se está haciendo más y más grande. Al principio vinieron algunos, luego decenas y luego cientos y ahora ya no somos médicos, sino que nos hemos convertido en clasificadores en la cinta y decidimos quién vive y quién debe ser enviado a casa a morir, aunque todas estas personas han pagado impuestos italianos toda su vida;
Hasta hace dos semanas, yo y mis colegas éramos ateos; era común porque somos médicos y aprendimos ciencia, donde se enseña excluir la presencia de Dios; Algunas veces me reí de mis padres yendo a la iglesia.
Hace nueve días un sacerdote de 75 años vino a nosotros; Hombre gentil, tenía problemas respiratorios, pero tenía una Biblia con él y nos impresionó que les leyera a los moribundos que acababan cogiéndole de la mano; Al estar todos los médicos cansados, desanimados, psicológicamente y físicamente terminados, cuando teníamos tiempo íbamos a escucharlo; Ahora tenemos que admitir: nosotros como humanos hemos alcanzado nuestros límites; más no podemos hacer, y cada dia mueren más personas ; Y estamos agotados, ya tenemos dos colegas que han muerto y otros están parados; Nos dimos cuenta de que donde termina lo que el hombre puede hacer, necesitamos a Dios y nos comenzamos a preguntar cuándo teníamos algunos minutos libres; Hablamos entre nosotros y no podemos creer que de los que antes éramos ateos feroces hemos comenzado a creer y venido diariamente para encontrar nuestra paz, pidiéndole al Señor que nos ayude a resistir para que podamos cuidar a los enfermos.
Ayer partió con mucha paz a la presencia de Dios el sacerdote de 75 años; que hasta hoy a pesar de que tuvimos más de 120 muertos en 3 semanas aquí, todos habríamos acabado destruidos pero el anciano sacerdote logró por medio de la palabra y su fe, mostrándonos su amor y gentileza durante su estancia aqui traernos una paz que ya no esperabamos encontrar. Hay una Luz de esperanza y salvación. El sacerdote se fue con el Señor y pronto lo seguiremos. No he estado en casa desde hace 6 días, no sé cuándo comí por última vez, y me doy cuenta de mi inutilidad en esta tierra y quiero dedicar mi último aliento en ayudar a los demás. Estoy feliz por la esperanza al haber conocido a Dios, sirvo y oro por el prójimo mientras estoy rodeado por el sufrimiento y la partida de mis semejantes, pero al tener en nuestros corazones a Dios tenemos la esperanza de la vida eterna".

Mensaje a través de Gianni G.

COMPARTIMOS ESTE TESTIMONIO PARA SEPAN QUE DIOS ESTA OBRANDO EN TODO Y EN TODOS... SEGUIMOS ORANDO. 🙏🏻
Irutzun
Vaticano debe dar ropa de protección contra Covid-19 a sacerdotes ¡Para no matar a los sacerdotes con Fe y Caridad! Italia 33 médicos muertos España 10.000 sanitarios infectados
Se va a dejar morir a los ancianos porque no hay médicos, como ya lo hizo Italia. Los sacerdotes no deben enfermar para no ser una carga para los médicos.
28 de Marzo España Covid-19 Casos: 72,248 fallecidos: 5,812
More
Vaticano debe dar ropa de protección contra Covid-19 a sacerdotes ¡Para no matar a los sacerdotes con Fe y Caridad! Italia 33 médicos muertos España 10.000 sanitarios infectados
Se va a dejar morir a los ancianos porque no hay médicos, como ya lo hizo Italia. Los sacerdotes no deben enfermar para no ser una carga para los médicos.
28 de Marzo España Covid-19 Casos: 72,248 fallecidos: 5,812
Mueren en un sólo día
: 832
Italia Covid-19 Casos: 92,472 fallecidos: 10,023

Mueren en un sólo día: 889
MÁS SACERDOTES ATIENDEN ENFERMOS DE CORONAVIRUS, PERMANECEN DÍA Y NOCHE EN EL HOSPITAL «Hacemos sacerdocio intensivo, sin parar»
Hija de la Iglesia
pida una protección para usted el virus es muy bravo y mata más de las cifras que divulgan, :) el virus ataca a todos, suerte!!
Irutzun
Hoy España Covid-19 Casos: 72,248 fallecidos: 5,812
Mueren en un sólo día
: 832
Hoy Italia Covid-19 Casos: 92,472 fallecidos: 10,023
Mueren en un sólo día: 889
Adelita
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando …More
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando Socialista, al PSOE desde las primeras elecciones democráticas, recién empezados mis estudios de medicina, allá por los años 1970s, y desde entonces la medicina pública en la que creo, ha sido la espina dorsal de mi vida. He ido creciendo como profesional y como persona en la sanidad pública andaluza, concretamente en la provincia de Sevilla mayoritariamente tras el MIR, en pueblos pequeños y grandes, haciendo sustituciones del único médico del pueblo cuando éste se iba de vacaciones o enfermaba, porque los médicos también enfermamos, muchas veces contagiados por nuestros pacientes, pero no pasa nada, porque forma parte de nuestra profesión y lo aceptamos de buen grado, cuando en muchos pueblos era EL médico, no, UN médico más, donde no había horarios.
Luego fui intentando ser selectivo con mi especialidad, pero la bolsa de trabajo manda y hay que comer y vivir, Presidente.
Luego ya me fui asentando a base de puntos y antigüedad, en puestos acordes a mi especialidad, pero sin olvidar que ante todo soy médico, médico de toda la persona, de todo el cuerpo humano.

Seguí votando Socialista una y otra vez, primero a Felipe González a nivel nacional y a Escuredo, Chaves, Griñán etc en las autonómicas, y a los diferentes socialistas candidatos en los ayuntamientos donde viví, voté en las municipales, autonómicas o nacionales, los que pusiese el partido, sin rechistar ni discutir sus nulas valías a veces, y fueron pasando los años.
No quise aunque me lo propusieron mil veces, estar en ninguna lista electoral, yo estudie medicina durante más de 10 años para ser médico, sin incluir el doctorado, mi ilusión y mi vocación, y siempre tuve claro que o era político o era médico. En esas listas electorales de todo tipo en las que no quise estar vi los nombres de muchos compañeros y compañeras junto a los que participé en manifestaciones contra Franco mientras aún vivía en su último año de vida cuando éramos casi unos niños.
Muchos de aquellos compañeros de estudios no acabaron la carrera, otros la acabaron, como si hubiese sido ingeniería, historia o derecho, daba igual porque no las iban a ejercer nunca. Ya entraron en nómina en el partido socialista aún en los años 1970 unos, y en los 1980 y siguientes años, otros, y allí siguen, en la órbita del partido, si no es en fundaciones, en empresas públicas del INMENSO entramado económico y de poder del PSOE.
Otros compañeros de partido, que lo fueron aunque nunca estuve afiliado al PSOE, sí lo estuve y lo estoy a la UGT, nuestro sindicato-espejo, y aún así incansables cada cierto tiempo me ofrecían puestos dentro del SAS, del Servicio Andaluz de Salud, pero que nunca acepté, a pesar de los jugosos pluses económicos que suponían doblar el sueldo, y mucho más incluso.

Pero verás, Pedro, me permito tutearte por edad y como compañero de partido, aún necesitándolo y mucho, ese dinero, no pude, me pareció INDECENTE enriquecerme a costa de presionar a compañeros y a recortar “gastos”, pero siempre en personal, haciéndolos redoblarse para no contratar a nadie para completar turnos, y a ahorrar gastos en los pacientes, en obligar a compañeros a prescribir medicamentos de gama económica y procedencia y control casi desconocida, un acto de fe creer en esos principios activos.
Me pareció indecente enriquecerme a costa de forzar altas y liberar camas o atrasar cirugías para ahorrar en “gastos superfluos” y en recortar servicios para la población, y LO PEOR DE TODO, en nombre del “Socialismo”, ¿qué socialismo es ese, Pedro?

He seguido siendo un médico que ha querido estar dentro de los turnos de guardias y hacerlas para no perder el contacto con la realidad de mi profesión.

Pedro, compañero presidente, desde niño oía aquello de que más sabe el demonio, por viejo que por diablo, y con curiosidad por saber cuándo seré lo suficientemente viejo para ello, y ahora, aunque creo que no soy viejo, lo debo parecer bien pasados los 60 años, porque así oigo a mis alumnos y/o discípulos describirme. El caso es que veo a jóvenes idealistas entre mis alumnos y compañeros de trabajo, como yo lo fui, pero verás, Pedro.
He ido viendo durante muchos años de todo en el SAS y en La Junta de Andalucía, he ido viendo tanta corrupción y tanta suciedad en la sanidad, que ya no puedo más, Pedro, viéndote nombrar a ineptos y a tontos útiles con tragaderas tan Grandes como su ánsia de poder a toda costa al mando de la sanidad, viendo lo que está pasando. PERO AHORA YA NO, AHORA ESTÁN MURIENDO CIENTOS DE PERSONAS DIARIAS.
La vida me ha llevado a venir a Madrid, donde mi mujer y yo, ambos médicos, hemos venido a ayudar a nuestra hija con los preparativos de su boda, con un excelente joven, y además, los dos médicos al igual que nosotros. Una boda que iba a haber sido a mediados de Abril, para lo que nos vinimos a la capital a principios de marzo entre vacaciones y algunos días de libranza de los muchos que nos debían y que nunca nos iban a pagar.
No creo necesario decirte, Pedro, que cuando la situación se agravó nos pusimos a disposición de nuestros puestos en el SAS, pero ni nuestras especialidades ni la situación de Sevilla lo requerían, así que nos pusimos a disposición de la sanidad Madrileña, donde sí nos aceptaron, y así hemos llegado a la situación de convivir 4 médicos en una misma vivienda, cada uno en una habitación para evitar contagios, como cuando hicimos nuestras carreras, unos hace unos años y otros, mi esposa y yo desde los años 80s.

Pedro, esta carta la estoy escribiendo llorando, si las lágrimas que están cayendo sobre el teclado hubiesen caído sobre un papel escrito, sería un gran borrón de tinta difuminada por las lágrimas, lo que he visto aquí y lo que ya llevaba visto en Andalucia durante toda mi carrera, me han llevado a perder mi fe en el socialismo, durante años he querido vota con la nariz tapada, votando a lo que creía lo menos malo, pero ya votando al PSOE sin ilusión los últimos años. Pero Pedro, Presidente, nunca pensé decir esto, pero ya no voy a poder votar nunca más al PSOE, has conseguido que pierda la fe en el socialismo, viendo a tanta gente indigna, mediocre, trepa a tu alrededor, aferrados a sus cargos, y tú el peor de todos, Pedro, además de tus socios catalanes y vascos, me has llevado a romper políticamente con mi partido de siempre. Porque, Pedro, oigo tus largos discursos estudiados y preparados, llenos de impostación y teatralidad vana, pero carentes de humanidad ni dignidad, y me avergüenzo de ti, de nuestro partido, el PSOE, y de mí mismo por haberte votado y haber pedido el voto para ti a muchas personas. Vergüenza, siento mucha vergüenza y arrepentimiento por ello, porque Pedro, incluso algunas de esas personas a las que pedí el voto para ti, han fallecido víctimas del covid-19, y de tu inacción, Pedro.

Esto dicho anteriormente me duele y mucho, pero más aún me ha dolido ver como en vez de dar pasos para salvar vidas, dabas pasos para salvar tu puesto. Como me dijo otro viejo descorazonado compañero del partido en Madrid, de los de siempre, el día 5 de Marzo: “Este tío (tú, Pedro) hace lo que haga falta por mantener su presidencia, el disparate de las manifestaciones del día 8 con esta crisis sanitaria es una locura, pero no hubo cojones para parar aquello, aquellas lobas feministas lo habrían crucificado políticamente”, y a sabiendas de que las horas eran vitales y así se lo decían y hacían saber los expertos desde hace mucho. Mucho antes del día 8.

Cuando acabe de escribir esta carta, irán cerca de 3.000 personas fallecidas.
He visto más cadáveres en estos días en Madrid que en toda mi carrera profesional durante 40 años, incluyendo las prácticas en el anatómico forense.
Es una pesadilla absoluta.

Pedro, Presidente, nombra un comité de expertos, de expertos de verdad y dimite. Convoca elecciones para después del verano, pero vete ya. Ten, por una vez en tu vida, TEN DIGNIDAD Y SALVA VIDAS DEJANDO A LOS VERDADEROS EXPERTOS.
He podido tragar como Socialista, con corrupciones, con golfos con vicios, con ansias de poder infinitas, y he querido creer que era lo menos malo, pero Pedro, no puedo más, nunca espere ver cientos, muchos miles de muertes de personas en apenas unas semanas que se podrían haber salvado con unas decisiones políticas valientes que no hubo nadie capacitado para tomar.
-¡Presidente!
-¡Te hablo de miles de muertes por Dios!
-¡Que tienes hasta a familiares directos infectados, mucho más que la media!
-¡Pedro! ¡que tus familiares han estado expuestos por la soberbia de tu mujer, gritando “que el machismo mata más que el coronavirus”!
Dios no quiera que falleciesen ninguno de tus seres queridos y cercanos por haberse contaminado gracias al 8-M.
Pedro, horas después de terminar esa manifestación, con muchas de las asistentes llegando a sus casas borrachas y contagiadas, te apresuraste a empezar a hablar abiertamente la alerta sanitaria que callaste ese mismo día 8-M, eso podría y debería tener repercusiones legales, porque hay ya casi 3.000 muertes, y los muchos más que por desgracia vendrán, miles de muertes más.
No, no podré votar nunca más al PSOE, has ido demasiado lejos, ¡porque coño! ¡Que esto no es el Prestige soltando chapapote!, ni las mariscadas, ni los ERES falsos! ni los cursos de formación falsos para parados!. Que esto no es lo del perro muerto del ebola!
¡Que son y van a ser muchos miles de personas muertas, coño!
¡POR DIOS! ¡SOCORRO!
¿QUÉ COJONES HACE EL REY Y JEFE DEL ESTADO?
¡ALGUIEN TIENE QUE PARAR ESTO!

Pedro, te podría insultar como fruto de mi frustración y dolor, pero creo que lo peor que puedo decirte es algo que es una triste y desgraciada realidad:
HAS SIDO NEGLIGENTE,?HAS SIDO Y ERES UN PRESIDENTE INDIGNO, pero lo peor es que LO SIGUES SIENDO a pesar de tener ya miles de muertos en tu haber, de los que a muchos los podrías haber salvado. Cada hora DE INACCIÓN supone más muertes.
Se te podría acusar de haber actuado mal y tarde, tarde y mal, y podrías defenderte diciendo que no supiste hacerlo mejor, pero Presidente, SIGUES ACTUANDO TARDE Y MAL, Y SIGUES SIENDO INDIGNAMENTE NEGLIGENTE a pesar de que oigo a verdaderos EXPERTOS en sanidad en los hospitales siendo ninguneados desde las altas instancias por aquellos compañeros nuestros de carrera de medicina que NUNCA EJERCIERON porque se dedicaron a servir a nuestro partido, el tuyo y el mío, Pedro, el PSOE, desde hace ya 40 años.
Gente tan preparada para ejercer la medicina hoy como el Gran Wyoming, o sea, nada, están al frente de altos cargos relacionados con el control de esta PANDEMIA.

Toda EspaÑa se ha recluido en sus casas respetando la cuarentena solidariamente, salvo los típicos cuatro imbeciles inevitables de siempre, incluyendo en esos cuatro imbeciles al vicepresidente Iglesias y su ansia de de protagonismo con el que te has aliado, que conviviendo con una enferma confirmada y hasta en la duda de que él mismo también esté infectado, sea como sea, pone en peligro a todo su servicio de seguridad, choferes etc para poder aparecer en los telediarios a tu lado, Pedro, que también deberías estar en cuarentena estricta e imponiendo consejos de ministro por vía teleconferencia, pero no, ni para eso tienes autoridad.
Ya hay miles de muertos, Pedro, en Madrid usan ya a modo de gigantesco frigorífico el palacio de hielo para conservar a tantos muertos a los que no se da abasto para poder incinerar.

Pedro, como te dije al principio, te mando ánimos y serenidad, pero sobre todo FUERZA Y DIGNIDAD para tomar las decisiones correctas, INCLUIDO DIMITIR Y NOMBRAR A UN COMITÉ DE EXPERTOS DE VERDAD, sin servidumbres políticas ni compromisos adquiridos. Creo que sería el único gesto que te podría salvar como persona y como ser humano. Pero, Pedro. No lo vas a hacer.
Ya nunca vas a tener mi voto, y presiento que como el mío, muchos españoles más. No quiero hablar de política, pero es inevitable hacerlo cuando sois los políticos de los que dependen tantas vidas.

Permíteme que no te diga mi nombre, porque aún me quedan unos años para la jubilación, y en el SAS, aunque ya no esté el PSOE, las redes de mando y clientelares de 40 años aún perduran amenazantes con su vuelta, y quiero tranquilidad en mis últimos años, cuando mi mujer y yo volvamos a Sevilla, si sobrevivimos y volvemos.

Adiós, Presidente, adiós, Pedro, adiós PSOE.

Un humilde médico español
Hija de la Iglesia
92.472 10.023 fallecidos
humberton
Evento 201.
Ya lo sabía EE.UU en el 2019.
www.google.com/…/?outputType=amp…
Irutzun
Planes de reducir la población mundial.
Hoy España Covid-19 Casos: 72,248 fallecidos: 5,812
Mueren en un sólo día
: 832
Hoy Italia Covid-19 Casos: 92,472 fallecidos: 10,023
Mueren en un sólo día: 889
Adelita
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando …More
ESTREMECEDORA Y DURA CARTA A PEDRO SÁNCHEZ DE UN SOCIALISTA DE TODA LA VIDA, UN MÉDICO SEVILLANO EN MADRID QUE SE DESPIDE DE ÉL Y DEL PSOE.

Hola, Pedro, hola Presidente.
Te saludo en estos momentos tan duros para todas y todos nuestros compatriotas y para mandarte ánimos, fuerza y serenidad, eso es lo que debo hacer y lo que creo que se debe hacer en estos momentos.
Llevo votando Socialista, al PSOE desde las primeras elecciones democráticas, recién empezados mis estudios de medicina, allá por los años 1970s, y desde entonces la medicina pública en la que creo, ha sido la espina dorsal de mi vida. He ido creciendo como profesional y como persona en la sanidad pública andaluza, concretamente en la provincia de Sevilla mayoritariamente tras el MIR, en pueblos pequeños y grandes, haciendo sustituciones del único médico del pueblo cuando éste se iba de vacaciones o enfermaba, porque los médicos también enfermamos, muchas veces contagiados por nuestros pacientes, pero no pasa nada, porque forma parte de nuestra profesión y lo aceptamos de buen grado, cuando en muchos pueblos era EL médico, no, UN médico más, donde no había horarios.
Luego fui intentando ser selectivo con mi especialidad, pero la bolsa de trabajo manda y hay que comer y vivir, Presidente.
Luego ya me fui asentando a base de puntos y antigüedad, en puestos acordes a mi especialidad, pero sin olvidar que ante todo soy médico, médico de toda la persona, de todo el cuerpo humano.

Seguí votando Socialista una y otra vez, primero a Felipe González a nivel nacional y a Escuredo, Chaves, Griñán etc en las autonómicas, y a los diferentes socialistas candidatos en los ayuntamientos donde viví, voté en las municipales, autonómicas o nacionales, los que pusiese el partido, sin rechistar ni discutir sus nulas valías a veces, y fueron pasando los años.
No quise aunque me lo propusieron mil veces, estar en ninguna lista electoral, yo estudie medicina durante más de 10 años para ser médico, sin incluir el doctorado, mi ilusión y mi vocación, y siempre tuve claro que o era político o era médico. En esas listas electorales de todo tipo en las que no quise estar vi los nombres de muchos compañeros y compañeras junto a los que participé en manifestaciones contra Franco mientras aún vivía en su último año de vida cuando éramos casi unos niños.
Muchos de aquellos compañeros de estudios no acabaron la carrera, otros la acabaron, como si hubiese sido ingeniería, historia o derecho, daba igual porque no las iban a ejercer nunca. Ya entraron en nómina en el partido socialista aún en los años 1970 unos, y en los 1980 y siguientes años, otros, y allí siguen, en la órbita del partido, si no es en fundaciones, en empresas públicas del INMENSO entramado económico y de poder del PSOE.
Otros compañeros de partido, que lo fueron aunque nunca estuve afiliado al PSOE, sí lo estuve y lo estoy a la UGT, nuestro sindicato-espejo, y aún así incansables cada cierto tiempo me ofrecían puestos dentro del SAS, del Servicio Andaluz de Salud, pero que nunca acepté, a pesar de los jugosos pluses económicos que suponían doblar el sueldo, y mucho más incluso.

Pero verás, Pedro, me permito tutearte por edad y como compañero de partido, aún necesitándolo y mucho, ese dinero, no pude, me pareció INDECENTE enriquecerme a costa de presionar a compañeros y a recortar “gastos”, pero siempre en personal, haciéndolos redoblarse para no contratar a nadie para completar turnos, y a ahorrar gastos en los pacientes, en obligar a compañeros a prescribir medicamentos de gama económica y procedencia y control casi desconocida, un acto de fe creer en esos principios activos.
Me pareció indecente enriquecerme a costa de forzar altas y liberar camas o atrasar cirugías para ahorrar en “gastos superfluos” y en recortar servicios para la población, y LO PEOR DE TODO, en nombre del “Socialismo”, ¿qué socialismo es ese, Pedro?

He seguido siendo un médico que ha querido estar dentro de los turnos de guardias y hacerlas para no perder el contacto con la realidad de mi profesión.

Pedro, compañero presidente, desde niño oía aquello de que más sabe el demonio, por viejo que por diablo, y con curiosidad por saber cuándo seré lo suficientemente viejo para ello, y ahora, aunque creo que no soy viejo, lo debo parecer bien pasados los 60 años, porque así oigo a mis alumnos y/o discípulos describirme. El caso es que veo a jóvenes idealistas entre mis alumnos y compañeros de trabajo, como yo lo fui, pero verás, Pedro.
He ido viendo durante muchos años de todo en el SAS y en La Junta de Andalucía, he ido viendo tanta corrupción y tanta suciedad en la sanidad, que ya no puedo más, Pedro, viéndote nombrar a ineptos y a tontos útiles con tragaderas tan Grandes como su ánsia de poder a toda costa al mando de la sanidad, viendo lo que está pasando. PERO AHORA YA NO, AHORA ESTÁN MURIENDO CIENTOS DE PERSONAS DIARIAS.
La vida me ha llevado a venir a Madrid, donde mi mujer y yo, ambos médicos, hemos venido a ayudar a nuestra hija con los preparativos de su boda, con un excelente joven, y además, los dos médicos al igual que nosotros. Una boda que iba a haber sido a mediados de Abril, para lo que nos vinimos a la capital a principios de marzo entre vacaciones y algunos días de libranza de los muchos que nos debían y que nunca nos iban a pagar.
No creo necesario decirte, Pedro, que cuando la situación se agravó nos pusimos a disposición de nuestros puestos en el SAS, pero ni nuestras especialidades ni la situación de Sevilla lo requerían, así que nos pusimos a disposición de la sanidad Madrileña, donde sí nos aceptaron, y así hemos llegado a la situación de convivir 4 médicos en una misma vivienda, cada uno en una habitación para evitar contagios, como cuando hicimos nuestras carreras, unos hace unos años y otros, mi esposa y yo desde los años 80s.

Pedro, esta carta la estoy escribiendo llorando, si las lágrimas que están cayendo sobre el teclado hubiesen caído sobre un papel escrito, sería un gran borrón de tinta difuminada por las lágrimas, lo que he visto aquí y lo que ya llevaba visto en Andalucia durante toda mi carrera, me han llevado a perder mi fe en el socialismo, durante años he querido vota con la nariz tapada, votando a lo que creía lo menos malo, pero ya votando al PSOE sin ilusión los últimos años. Pero Pedro, Presidente, nunca pensé decir esto, pero ya no voy a poder votar nunca más al PSOE, has conseguido que pierda la fe en el socialismo, viendo a tanta gente indigna, mediocre, trepa a tu alrededor, aferrados a sus cargos, y tú el peor de todos, Pedro, además de tus socios catalanes y vascos, me has llevado a romper políticamente con mi partido de siempre. Porque, Pedro, oigo tus largos discursos estudiados y preparados, llenos de impostación y teatralidad vana, pero carentes de humanidad ni dignidad, y me avergüenzo de ti, de nuestro partido, el PSOE, y de mí mismo por haberte votado y haber pedido el voto para ti a muchas personas. Vergüenza, siento mucha vergüenza y arrepentimiento por ello, porque Pedro, incluso algunas de esas personas a las que pedí el voto para ti, han fallecido víctimas del covid-19, y de tu inacción, Pedro.

Esto dicho anteriormente me duele y mucho, pero más aún me ha dolido ver como en vez de dar pasos para salvar vidas, dabas pasos para salvar tu puesto. Como me dijo otro viejo descorazonado compañero del partido en Madrid, de los de siempre, el día 5 de Marzo: “Este tío (tú, Pedro) hace lo que haga falta por mantener su presidencia, el disparate de las manifestaciones del día 8 con esta crisis sanitaria es una locura, pero no hubo cojones para parar aquello, aquellas lobas feministas lo habrían crucificado políticamente”, y a sabiendas de que las horas eran vitales y así se lo decían y hacían saber los expertos desde hace mucho. Mucho antes del día 8.

Cuando acabe de escribir esta carta, irán cerca de 3.000 personas fallecidas.
He visto más cadáveres en estos días en Madrid que en toda mi carrera profesional durante 40 años, incluyendo las prácticas en el anatómico forense.
Es una pesadilla absoluta.

Pedro, Presidente, nombra un comité de expertos, de expertos de verdad y dimite. Convoca elecciones para después del verano, pero vete ya. Ten, por una vez en tu vida, TEN DIGNIDAD Y SALVA VIDAS DEJANDO A LOS VERDADEROS EXPERTOS.
He podido tragar como Socialista, con corrupciones, con golfos con vicios, con ansias de poder infinitas, y he querido creer que era lo menos malo, pero Pedro, no puedo más, nunca espere ver cientos, muchos miles de muertes de personas en apenas unas semanas que se podrían haber salvado con unas decisiones políticas valientes que no hubo nadie capacitado para tomar.
-¡Presidente!
-¡Te hablo de miles de muertes por Dios!
-¡Que tienes hasta a familiares directos infectados, mucho más que la media!
-¡Pedro! ¡que tus familiares han estado expuestos por la soberbia de tu mujer, gritando “que el machismo mata más que el coronavirus”!
Dios no quiera que falleciesen ninguno de tus seres queridos y cercanos por haberse contaminado gracias al 8-M.
Pedro, horas después de terminar esa manifestación, con muchas de las asistentes llegando a sus casas borrachas y contagiadas, te apresuraste a empezar a hablar abiertamente la alerta sanitaria que callaste ese mismo día 8-M, eso podría y debería tener repercusiones legales, porque hay ya casi 3.000 muertes, y los muchos más que por desgracia vendrán, miles de muertes más.
No, no podré votar nunca más al PSOE, has ido demasiado lejos, ¡porque coño! ¡Que esto no es el Prestige soltando chapapote!, ni las mariscadas, ni los ERES falsos! ni los cursos de formación falsos para parados!. Que esto no es lo del perro muerto del ebola!
¡Que son y van a ser muchos miles de personas muertas, coño!
¡POR DIOS! ¡SOCORRO!
¿QUÉ COJONES HACE EL REY Y JEFE DEL ESTADO?
¡ALGUIEN TIENE QUE PARAR ESTO!

Pedro, te podría insultar como fruto de mi frustración y dolor, pero creo que lo peor que puedo decirte es algo que es una triste y desgraciada realidad:
HAS SIDO NEGLIGENTE,?HAS SIDO Y ERES UN PRESIDENTE INDIGNO, pero lo peor es que LO SIGUES SIENDO a pesar de tener ya miles de muertos en tu haber, de los que a muchos los podrías haber salvado. Cada hora DE INACCIÓN supone más muertes.
Se te podría acusar de haber actuado mal y tarde, tarde y mal, y podrías defenderte diciendo que no supiste hacerlo mejor, pero Presidente, SIGUES ACTUANDO TARDE Y MAL, Y SIGUES SIENDO INDIGNAMENTE NEGLIGENTE a pesar de que oigo a verdaderos EXPERTOS en sanidad en los hospitales siendo ninguneados desde las altas instancias por aquellos compañeros nuestros de carrera de medicina que NUNCA EJERCIERON porque se dedicaron a servir a nuestro partido, el tuyo y el mío, Pedro, el PSOE, desde hace ya 40 años.
Gente tan preparada para ejercer la medicina hoy como el Gran Wyoming, o sea, nada, están al frente de altos cargos relacionados con el control de esta PANDEMIA.

Toda EspaÑa se ha recluido en sus casas respetando la cuarentena solidariamente, salvo los típicos cuatro imbeciles inevitables de siempre, incluyendo en esos cuatro imbeciles al vicepresidente Iglesias y su ansia de de protagonismo con el que te has aliado, que conviviendo con una enferma confirmada y hasta en la duda de que él mismo también esté infectado, sea como sea, pone en peligro a todo su servicio de seguridad, choferes etc para poder aparecer en los telediarios a tu lado, Pedro, que también deberías estar en cuarentena estricta e imponiendo consejos de ministro por vía teleconferencia, pero no, ni para eso tienes autoridad.
Ya hay miles de muertos, Pedro, en Madrid usan ya a modo de gigantesco frigorífico el palacio de hielo para conservar a tantos muertos a los que no se da abasto para poder incinerar.

Pedro, como te dije al principio, te mando ánimos y serenidad, pero sobre todo FUERZA Y DIGNIDAD para tomar las decisiones correctas, INCLUIDO DIMITIR Y NOMBRAR A UN COMITÉ DE EXPERTOS DE VERDAD, sin servidumbres políticas ni compromisos adquiridos. Creo que sería el único gesto que te podría salvar como persona y como ser humano. Pero, Pedro. No lo vas a hacer.
Ya nunca vas a tener mi voto, y presiento que como el mío, muchos españoles más. No quiero hablar de política, pero es inevitable hacerlo cuando sois los políticos de los que dependen tantas vidas.

Permíteme que no te diga mi nombre, porque aún me quedan unos años para la jubilación, y en el SAS, aunque ya no esté el PSOE, las redes de mando y clientelares de 40 años aún perduran amenazantes con su vuelta, y quiero tranquilidad en mis últimos años, cuando mi mujer y yo volvamos a Sevilla, si sobrevivimos y volvemos.

Adiós, Presidente, adiós, Pedro, adiós PSOE.

Un humilde médico español
Maria ysabel
Yo kiero descargar pelicula de samsom
Hija de la Iglesia