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El instituto de Bannon en Italia se gana el derecho de crear una academia

El instituto de Bannon en Italia se gana el derecho de crear una academia

Por INFOVATICANA | 01 junio, 2020
(NCR)- El Instituto Dignitatis Humanae (DHI) está creando una “escuela de gladiadores” para defender las raíces judeocristianas de Occidente; está respaldado por Steve Bannon, el ex estratega jefe del presidente Donald Trump.

Tras de un año de batallas legales, los planes para lanzar una academia para defender los fundamentos judeocristianos de la civilización occidental en un monasterio histórico al sur de Roma, parecen seguir adelante después de que un tribunal regional rechazara los intentos del Ministerio de Cultura italiano de detener el proyecto.

Un tribunal administrativo en Lacio dictaminó el martes en contra de una decisión del año pasado del Ministerio de Cultura cuyo propósito era anular un contrato de arrendamiento de diecinueve años en la antigua Abadía Cartuja de Trisulti, del siglo XIII.

El Ministerio de Cultura dijo que apelaría la decisión del tribunal regional.

El Instituto Dignitatis Humanae (DHI), que está creando la academia con el respaldo de Steve Bannon, el ex estratega jefe del presidente Donald Trump, firmó el contrato de arrendamiento en febrero de 2018.

Pero desde su inicio, la academia -que Bannon ha llamado una “escuela de gladiadores” para los políticos que quieren defender los valores judeocristianos en la plaza pública- ha atraído la oposición de la izquierda política, en gran parte debido a la política populista y nacionalista de Bannon.

En una manifestación en la abadía en diciembre de 2018, los manifestantes, la mayoría de los cuales habían sido trasladados en autobús desde otras partes de Italia, gritaron: “No a un centro de capacitación para una red global de fundamentalismo religioso, de la derecha regresiva y fascista” y “Parar a Bannon y liberar a Europa”.

Benjamin Harnwell, fundador del Instituto Dignitatis Humanae, quien trabajó durante muchos años como asesor político en el Parlamento Europeo y la Cámara de los Comunes del Reino Unido, declaró el 26 de mayo que los esfuerzos del gobierno para frustrar el proyecto estaban “motivados políticamente”. En comentarios posteriores al Register, indicó que la culpa era, en su totalidad, de la izquierda política italiana. “Utilizan todos los instrumentos de la ley y argumentos basados en mentiras, calumnias, difamaciones y tergiversaciones para clausurar definitivamente a sus oponentes políticos”, dijo Harnwell.

“Nos sentimos totalmente justificados”, agregó, y dijo que vio que su “victoria contra la izquierda” había sido “inesperadamente” la “primera lección de la academia en la formación de gladiadores”.

En su decisión el año pasado de revocar el contrato de arrendamiento, el ministerio afirmó que el IDH no tenía todos los requisitos para obtener el contrato de arrendamiento de la abadía, argumentando que los obtuvo presentando documentos falsos, incluida información sobre el respaldo financiero del proyecto.

Pero Harnwell le ha reiterado al Register que el IDH “no hizo ninguna declaración fraudulenta en la licitación” y citó la afirmación del tribunal de que el ministerio “no proporcionó ninguna evidencia” de tales declaraciones. Harnwell también ha declarado que el tribunal dictaminó que el ministerio violó la ley al anular el contrato de arrendamiento 28 meses después del decreto de adjudicación, cuando el límite para dicha anulación se establece en 18 meses.

Junto con el fallo del tribunal con respecto al límite, Harnwell dijo que los jueces dictaminaron que el IDH “cumplía los requisitos necesarios para participar en la licitación y para que se le concediera el arrendamiento del monasterio”.

Harnwell dijo que el IDH había ganado “cuatro de las cuatro decisiones legales” durante el año pasado y que “no estaba en absoluto preocupado” por la apelación del gobierno.

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“Confío en la validez de nuestra posición”, dijo. “Está absolutamente claro para cualquiera que todo está impulsado por la política”.

En comentarios del 28 de mayo al Corriere della Sera, Bannon dijo: “Sabíamos que teníamos la ley de nuestro lado” y que “hubiera sido fácil renunciar al proyecto, llevarlo a cabo en otro lugar, no enfrentarse a los grandes costos legales, pero creo en el pueblo italiano y en la importancia simbólica de Roma”.

Y añadió en una declaración que hizo el 26 de mayo: “Apoyamos al monasterio, a la comunidad y a Italia durante esta pandemia, cuando hubiera sido fácil irnos. Ahora lanzamos el programa de aprendizaje y capacitación que hará que el mundo sea más próspero, más seguro y más saludable para todos”.

Pero los ciudadanos locales, en la cercana ciudad de Collepardo, le han dicho al Register que, aunque han acogido con beneplácito la posibilidad de que el monasterio, que data del papa Inocencio III, pueda salvarse después de que el último de sus monjes cistercienses se fuera el año pasado debido a la falta de vocaciones, están preocupados por el énfasis en la política y la “retórica nacionalista”.

El alcalde Mauro Bussiglieri, que pertenece al Partido Democrático (Partito Democratico) , partido de centroizquierda, ha declarado a los periodistas esta semana que pensaba que la decisión del tribunal local era un “paso atrás”. El año pasado dijo que los lugareños estaban teniendo “dificultades” para entender que el monasterio se convierta en “un lugar donde se forme a los futuros políticos. Siguen viéndolo como un lugar religioso, y eso es todo”.

Pero Harnwell sostiene que la academia no es más que “defender aquello de lo que los monjes han sido testigos durante siglos: a saber, la creencia central de que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, y que Jesucristo es la imagen de ese Dios invisible”.

Los cursos de la academia inicialmente se realizarán online, y las inscripciones se abrirán el 1 de junio. Bannon ha dicho que los estudiantes podrán asistir a las conferencias en Trisulti en la primavera de 2021, si la pandemia de coronavirus lo permite.

Publicado por Edward Pentin en National Catholic Register.

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.