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¿"Preguntas sin respuestas"? Pues "haberlas, haylas" (por Pedro García Cuartango, del ABC)

¿"Preguntas sin respuestas"? Pues "haberlas, haylas" (por Pedro García Cuartango, del ABC)

José Luis Aberasturi, el 25.07.21 a las 4:32 PM

Mi “amigo” García Cuartango, habitual del ABC, sigue en plan de dogmatizar con su ateísmo; y de hacer prosélitos. Él sabrá: “con su pan se lo coma”.

Ahora, en su paginilla de “Tiempo recobrado” (ABC, 20-VII-2021) -se ve que antes lo ha perdido, y le han entrado las prisas por sacarle rendimiento al que le queda-, se “descubre” a sí mismo como un insignificante “ser” ante la magnitud del Universo -hasta aquí va todo muy bien, incluso él-; y escribe:

“es imposible dejar de sentir un sobrecogimiento no ya solo sobre los misterios de la materia y las distancias siderales, sino además sobre la precariedad y la finitud de la vida de cada hombre, un breve fulgor en la eternidad del devenir astral”. Y va soltando cifras sobre los “misterios” de la materia, con las que se asombra, se extasía y se recrea en su página. Ahí está este buen hombre.

Pero lo que hace -de intento, o a la aventura-, no solo es tergiversar lo que ES el HOMBRE -y creo que él sabe lo que está haciendo-, sino NEGARLO.

Con todo, en esa desproporción entre lo que ve y lo que vislumbra, frente a su propia “nada", llega a compararse a “una hormiga que no puede imaginar la existencia de vastos océanos”. Tal cual. Y es cierto, aunque sigamos divagando en plan poeta…

Pero remata -rematadamente MAL, valga la redundancia-, como les pasa siempre a todos estos “intelectualoides", tan pagados de sí mismos que son incapaces de doblar la cerviz ante la VERDAD de las cosas; presente -esa verdad- y, por tanto, alcanzable para el entendimiento humano, tirándose de la moto:

“Cuanto más avanza la ciencia y entendemos la naturaleza de fenómenos como los agujeros negros o los púlsares, más solos y perdidos nos sentimos en el misterio de la materia. Demasiadas preguntas sin respuestas”. The End.

Por cierto: ¡qué tendrá que ver una cosa con otra!: nos basta mirar hacia arriba, y punto.

Por cierto, aprovecha para poner el “origen” o “causa” del universo en una “gran explosión hace 13.500 millones de años”. ¡Que ya hay que tener “fe” para aceptarlo sin media crítica racional! O sea: ¡la hormiga!

De entrada, es “muy interesante” esta DISOCIACIÓN que hace -y muchos otros como él, amparados por los medios que los acogen, y que “ni saben, ni ven, ni entienden", pero que ahí están, y de algo tiene que vivir-, entre la REALIDAD que constata, que ve, y, por tanto, de la que es consciente -las vacas, o las hormigas son incapaces de eso: lo que demuestra palpable e inequívocamente que somos “otra cosa” muy distinta a los bichos: incluso él mismo-, con ese CERRARSE y NEGARSE a asumir esa realidad, con sus CAUSAS verdaderas, ciertas y definitivas.

Porque, como acuñaron los griegos, “todo EFECTO tiene una CAUSA”. Y es una afirmación tan científica, tan intelectualmente irrebatible, que aún está vigente. Eso sí: salvo para los NEGACIONISTAS con respecto a Dios.

Porque vamos a ver, buen señor: ¿la NADA explota? ¿Usted se lo cree; o lo que dice es un “divertimento” al uso -¿poético quizá?- para llenar su paginilla? ¿Algún científico ha cogido alguna vez “la nada” y le ha pegado fuego, y le ha estallado en las narices? ¿"Coger nada” no es lo mismo que “no coger nada"?

Porque, que se sepa, y que la ciencia corrobora, solo explotan las “sustancias” explosivas: o sea, ALGO -una “sustancia"- susceptible de “explotar” cuando se dan las circunstancias adecuadas. ¿La NADA es ALGO, y además susceptible de generar una “gran explosión”? Usted mismo, oiga; y los que se le apunten.

¿Cree seriamente que tanto usted, como su familia, como las hormigas, como las vacas…, hemos salido de “la NADA explosiva", como nuestro origen Causal, Verdadero y Cierto?

¿Qué puede moverle, en contra de toda evidencia personal y ajena, a quedarse con las “preguntas sin respuestas”, cuando TODAS las RESPUESTAS, inapelables, Verdaderas y Ciertas, están en uno mismo y a su alrededor: en la REALIDAD donde uno está, porque en ella ha nacido y a ella pertenece?

Los griegos también acuñaron otra de esas declaraciones inapelables por evidente en sí misma: “Ningún efecto puede ser superior a su causa”. Es decir: lo menos, no puede “dar a luz” a lo más; lo menor, no puede “engendrar” a lo mayor. Con lo que se cierra la problemática.

Por tanto, ¿puede lo meramente MATERIAL -inerte por naturaleza- dar lugar a lo INMATERIAL? ¿Puede, lo MUERTO, dar lugar a los seres vivos? ¿Puede lo ROMO, intelectualmente hablando, dar origen a lo INTELIGENTE? Los griegos lo negaban rotundamente: “lo imposible es imposible y, además, no puede ser", que dijo el otro.

Para los ateos, agnósticos y demás incrédulos, todo esto de los griegos son “filosofías"; y ya se sabe lo que eso es, y lo que da de sí. Es preferible CREER en la “ciencia” -con minúscula: la falsa ciencia-, que no compromete a nada en ninguno de los horizontes vitales de la persona humana. Y “a correr, que son dos días”.

Sinceramente: entre ser “hijo” de la MATERIA, o ser HIJO DE DIOS, todavía hay clases. Entre ser “fruto del Amor que Dios nos tiene", un Amor que es una auténtica LOCURA de AMOR por nosotros, o ser fruto de las “distancias siderales” y de “la eternidad del devenir astral”, me quedo con lo primero.

El “devenir astral”, NO ES ETERNO, aunque Pedro nos habla de la “eternidad” del mismo: Dios, sí. Ni es OMNIPOTENTE: Dios, sí. Ni es CREADOR: Dios, sí. Ni ha muerto por nosotros: Dios, sí. Ni nos salva: Dios, sí. Ni está siempre junto a nosotros de continuo: Dios, sí. Ni nos explica la CREACIÓN -ni NADA-: Dios, sí. Ni nos ha hecho a su IMAGEN y SEMEJANZA -porque no nos ha hecho en modo alguno-: Dios, sí. Ni nos PERDONA los pecados: nadie ofende a la materia: A Dios, sí, y por eso Él sí puede perdonarnos; y, de hecho, nos perdona.

¿Los “misterios de la materia” y el “devenir astral” nos han enseñado que estamos hechos para AMAR -porque SOMOS AMADOS por DIOS-, y nos capacita para actuar de ese modo? Dios, sí.

¿Es de la MATERIA de donde sacamos los conceptos, vitales para la persona humana, de lo BUENO y lo MALO? ¿Quizá es la MATERIA quien nos enseña los principios morales? Lo ÚNICO que, sin saberlo ni pretenderlo, nos “enseña” la MATERIA es que hay DIOS: porque HA SIDO HECHA POR Él.

¿La MATERIA, que ni lo es ni lo puede ser, nos hace INTELIGENTES? ¿Nos hace capaces de distinguir VERDAD y MENTIRA, ACIERTO y ERROR en los planos Intelectual y Moral?

¿Nos ha enseñado lo que es el MATRIMONIO? Dios, sí. ¿Y la necesidad de Dios; y, en consecuencia la necesidad de la RELIGIÓN? Dios, sí. Y nuestro entendimiento, también. ¿Y el sentido de los hijos, ella que ni los tiene ni los puede tener? Dios, sí.

Y lo de la “precariedad de la vida” es un trampantojo, por no calificarla de una mentira más: Dios, nuestro Padre Dios, nos ha hecho ETERNOS: ya no podemos dejar de seguir viviendo. En el Cielo o en el Infierno, que de todo hay; pero PARA SIEMPRE, en ambos casos.

Por cierto: esto de la “retribución eterna", ya lo dice Aristóteles: se lo escribe a su hijo -“Ética a Nicomaco”, que así se llamaba el chaval-, como la mejor herencia que le podía y le debía dejar en la tierra. Y “va a misa", como se dice coloquialmente. Bueno, perricas también le dejó, y abundantes.

Y así podríamos seguir. Pero estos incrédulos -que se han metido a sí mismos en ese berenjenal sin salida: se drogan así-, “NO PUEDEN CREER en Dios". Eso dicen. Y claro, no les queda otra que agarrarse de la brocha. Por eso están continuamente por los suelos, llenos de moratones, y con la cabeza abierta. Tan rota, que ya ni les vale. A lo más, para hacer “poesía", cuando “creen” que están diciendo algo…

Todo esto lo podrían arreglar perfectamente, yendo a Dios y diciéndole: “Me he equivocado. Me he encerrado en mí mismo. Te pido perdón. Ayúdame a salir de aquí, que es salir de mí mismo".

Es tan sencillo como esto. Pero hay que reconocerlo ante Dios, que PERDONA y SALVA: es un Padrazo auténtico. Cuando se admite y se experimenta esto, toda la vida es OTRA cosa: uno tiene Luz, tiene Paz, está Feliz, y hace felices a los que tiene alrededor. Y se SALVA, claro, que es lo que Dios pretende respecto a todos y cada uno de nosotros. Las hormigas y las vacas no; y mira que lo siento.

Y el ABC cubriéndose de gloria con semejantes marmolillos. Claro que, más marmolillo es la Empresa que paga estas cosas, que el que las escribe. Y más aún el que compra esos panfletos…, y se envenena el seso.

Pero, “sarna con gusto no pica”. Y “que cada palo aguante su vela”.

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