(LifeSiteNews) - El Papa Francisco advierte repetidamente contra el proselitismo, al que atribuye una connotación exclusivamente negativa como si no existiera también una comprensión positiva del proselitismo como en el judaísmo antiguo y de la misión en particular como en las cartas de San Pablo. Sobre todo, San Pablo subraya que la misión no tiene nada que ver con la manipulación y el acoso, sino que es una demostración de espíritu y fortaleza. Dicho de otro modo: Es el Espíritu Santo quien convence a una conciencia de la verdad, no el misionero. Esta verdad es Jesucristo, que Francisco no menciona habitualmente en el contexto interreligioso. El diagnóstico tampoco es correcto. El gran peligro en la Iglesia desde el último Concilio no es el proselitismo censurable, sino la parálisis casi completa de los esfuerzos misioneros, aparte de los avivamientos aislados, que son una reacción a la ausencia de misión durante 60 años. "¡Estoy en contra de la misión!" Esta declaración …