Visitación del Ángel a la Virgen y reparación a la Virgen Primer Sábado de Mes

Año Litúrgica HISTORIA DE LA FIESTA. — En los días que precedieron al nacimiento del Salvador, la visita de María a su …
Angie W.
Acción Familia:
En el Catecismo para los niños de San Antonio María Claret nos recuerda que la sagrada Escritura nos enseña, que el mayor y más terrible de los azotes que Dios envía a un pueblo, es darle malos sacerdotes.
Un castigo mayor que las guerras
Catecismo de San Antonio María Claret
«Cuando la ira del Señor aun no ha llegado a su colmo, permite que las naciones se armen unas contra …More
Acción Familia:

En el Catecismo para los niños de San Antonio María Claret nos recuerda que la sagrada Escritura nos enseña, que el mayor y más terrible de los azotes que Dios envía a un pueblo, es darle malos sacerdotes.

Un castigo mayor que las guerras
Catecismo de San Antonio María Claret
«Cuando la ira del Señor aun no ha llegado a su colmo, permite que las naciones se armen unas contra otras, que queden estériles los campos, que el hambre, la desolación y la muerte ejerzan su dominio sobre la tierra.

«Pero cuando su justa indignación llega al exceso, envía el último y mas atroz de sus castigos, permitiendo que ministros infieles, sacerdotes manchados, pastores escandalosos se coloquen entre los hombres. Entonces se verifica que las abominaciones del pueblo son causa de los malos sacerdotes, y los malos sacerdotes son el mayor castigo con que Dios aflige al pueblo.

Necesidad de la penitencia
«Para evitar estos daños tan terribles, la Iglesia, celosa siempre del bien de los pueblos y del decoro ilustre de los ministros del altar, ha establecido como ley doce ayunos al año, tres en cada principio de las cuatro estaciones, que llamamos Témporas, que son el tiempo señalado para la ordenación de sacerdotes , con los que obliga a todos los fieles a que con ella supliquen al Señor que no nos castigue con darnos malos sacerdotes, antes bien, compadecido de nuestras miserias, nos envíe ministros dignos y pastores celosos que nos guíen por el desierto de este mundo, hasta llegar con felicidad a la tierra de promisión, a la eterna gloria. Amen.

Catecismo de la Doctrina Cristiana, explicado y adaptado a la capacidad de los niños, por el Excmo. é Illmo. Sr. D. Antonio (María) Claret, Arzobispo de Trajanópolis in part. inf., DÉCIMA SÉPTIMA EDICIÓN, BARCELONA, LIBRERÍA RELIGIOSA, 1865, Págs. 388-390