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Ana Luisa M.R
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Ana Luisa M.R
San Juan 3:17 Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.
Ana Luisa M.R
Del santo Evangelio según san Lucas 6, 36-38 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados 🙏
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Ana Luisa M.R
“Por tanto tú, quienquiera que seas,
no tienes excusa cuando juzgas a los demás,
pues juzgando a otros tú mismo te condenas,
ya que haces lo mismo que condenas”.

(Rm 2, 1)
Ana Luisa M.R
Los demonios dicen ATACAD AL PAPA , ANALICEN Y PREGUNTEN A SU SACERDOTE CONFESOR Los demonios dicen: "atacad al Papa". Atacar al Papa es obedecer al demonio.
Ana Luisa M.R
Papa Francisco: fidelidad al Evangelio para evitar escándalo www.youtube.com/watchMore
Papa Francisco: fidelidad al Evangelio para evitar escándalo www.youtube.com/watch
Mensajero Mariano
¿Qué dice la Biblia acerca de los Cismáticos que dividen la Iglesia?

La Palabra dice en Gálatas 5,20 que aquellos que causan división no heredarán el Reino de Dios, San Judas Tadeo, dedicó su carta bíblica a alertarnos sobre el problema de los sectarios y dice entre otras cosas importantes, que debemos luchar por la fe que Dios entregó de una vez y para siempre: "Porque se han introducido sola…More
¿Qué dice la Biblia acerca de los Cismáticos que dividen la Iglesia?

La Palabra dice en Gálatas 5,20 que aquellos que causan división no heredarán el Reino de Dios, San Judas Tadeo, dedicó su carta bíblica a alertarnos sobre el problema de los sectarios y dice entre otras cosas importantes, que debemos luchar por la fe que Dios entregó de una vez y para siempre: "Porque se han introducido solapadamente algunos que hace tiempo la Escritura señaló ya para esta sentencia. Son impíos, que conviertan en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan al único Dueño y Señor nuestro Jesucristo" (Judas 0,4), “Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho” (Judas 0,16), y revela que los que causan divisiones son burladores que se guían por las bajas pasiones y no por el Espíritu de Dios (cf Judas 0,18-19), de los cuales hay que tener mucho cuidado porque quieren contaminarnos (cf Judas 0,20), es por eso debemos estar alertas y preparados para defender la única fe revelada por Dios (Judas 0,3).

También San Pablo nos ruega que luchemos por la unidad y acuerdo dentro de la Iglesia para que hayan divisiones, rivalidades o sectas (cf I Cor 1,10-11) y reprende a los pretendían crear sectas, con estas palabras: "Me refiero a que cada uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo», «Yo de Apolo», «Yo de Cefas», «Yo de Cristo». ¿Esta dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?" (I Cor 1,12-13), luego acusa a los sectarios de ser carnales, o movidos por los bajos instintos y añade: "Cuando dice uno «Yo soy de Pablo», y otro «Yo soy de Apolo», ¿no procedéis al modo humano? ¿Qué es, pues Apolo? ¿Qué es Pablo?... ¡Servidores, por medio de los cuales habéis creído!, y cada uno según lo que el Señor le dio" (I Cor 3,4-5).

El deseo de Dios expresado en Juan 17,21 es que todos sus seguidores sean unidos, vivan en comunión perfecta, y no existan divisiones o contiendas entre los cristianos, por eso leemos está grave sentencia en el Nuevo Testamento: "Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios" (Gálatas 5,19-21). Debemos estar muy pendientes, y no dejarnos embaucar, y recordar siempre la advertencia de Jesús: «No todo el que me diga: “Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial” (Mateo 7,21).
Mensajero Mariano
La Necesaria Unidad. ¿Qué es el Ecumenismo?

Es la acción de buscar, apoyar y propiciar la unidad del Pueblo Santo de Dios, de congregar en unidad de fe y doctrina, a todos los seguidores de Jesucristo, para la perfecta comunión de la Iglesia. Estas iniciativas ecuménicas nacen de la oración de Jesús al Padre en Juan 17,21 donde le ruega: "Para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en …More
La Necesaria Unidad. ¿Qué es el Ecumenismo?

Es la acción de buscar, apoyar y propiciar la unidad del Pueblo Santo de Dios, de congregar en unidad de fe y doctrina, a todos los seguidores de Jesucristo, para la perfecta comunión de la Iglesia. Estas iniciativas ecuménicas nacen de la oración de Jesús al Padre en Juan 17,21 donde le ruega: "Para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado".

Los Concilios Ecuménicos: son la reunión de los Obispos representantes de todos las partes del mundo para, discernir profundizar en las verdades de fe, para corregir las fallas, desmentir las herejías, y procurar la unidad de la Iglesia del Señor. Un ejemplo de concilio lo vemos en el capitulo 15 del libro de los Hechos de los Apóstoles: "Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron para decir que era necesario circuncidar a los gentiles y mandarles guardar la Ley de Moisés. Se reunieron entonces los apóstoles y presbíteros para tratar este asunto. Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran" (Hechos 15,5-7), en los siguientes versículos vemos como toman una determinación conforme a las Escrituras, en comunión, con la autoridad de Pedro (El primer Papa), y al final se envía una carta o encíclica, a la Iglesia Universal, para aclaración del asunto, y para el correcto orden de la Iglesia y no volver a caer las mismas dudas, por eso a este tipo de decretos en los concilios se les sueles llamar "Dogma de Fe". “Hermanos, os mandamos en nombre del Señor Jesucristo que os apartéis de todo hermano que viva desordenadamente y no según la tradición que de nosotros recibisteis” (II Tesalonicenses 3,6).