Discipulus
“Hoy se requiere coraje para hablar de alegría, requiere sobre todo fe. El mundo está asediado de muchos problemas, el futuro cargado de incógnitas y temores”.
Discipulus
Hoy “es necesario convertirnos, se necesita cambiar la dirección de la marcha y emprender el camino de la justicia, de la solidaridad, de la sobriedad: son valores imprescindibles de una existencia plenamente humana y auténticamente cristiana”.