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Requiem de Mozart. Manuscrito Catedral Pamplona. Concierto estreno 2/11/2019 (grabación en directo) I.- INTROITO-Requiem aeternam (01:23) II.- KYRIE ELEISON (05:30) III.- OFERTORIO 1 Domine, Jesu …More
Requiem de Mozart. Manuscrito Catedral Pamplona.

Concierto estreno 2/11/2019 (grabación en directo)
I.- INTROITO-Requiem aeternam (01:23)
II.- KYRIE ELEISON (05:30)
III.- OFERTORIO 1 Domine, Jesu Christe (08:10) 2 Hostias et preces (11:33)
IV.- SANCTUS: 1 Sanctus (15:20) 2 Benedictus (16:35)
V.- AGNUS DEI (21:08)
VI.- COMUNIÓN: Lux aeterna (24:10) Post Missam: concierto SECUENCIA:
1 Dies irae (29:26)
2 Tuba mirum (32:22)
3 Rex tremendae majestatis (36:03)
4 Recordare, Jesu pie (38:11)
5 Confutatis maledictis (43:38)
6 Lacrymosa dies illa (45:49)
bis: Laudate Dominum (K339) de Mozart (49:27)

Capilla de Música Catedral de Pamplona Orquesta Sinfónica de Navarra Cuarteto vocal: Dorota Crzesakowiak (soprano), Liubov Melnyk (alto), Jose Luis Sola (tenor) y Silvano Baztán(barítono). Director: Aurelio Sagaseta, maestro de capilla Página web: https://www.capillademusicapamplona.c... Facebook: facebook.com/…dral-Pamplona-271253986867729/

El Archivo de Música de la Catedral de Pamplona guarda una copia manuscrita del Requiem de Mozart, en cuyo vetusto envoltorio de cartón-piedra aparece esta enigmática inscripción: sepultus in Leipzic, son 15 papeles. Esta singular versión del Requiem, única en España, pudo haber sido copiada a partir de la primera edición de Breitkopf de Leipzig (año 1800) o de alguna otra fuente, estuviera ésta en Alemania o en la tienda de algún librero de España relacionado con editoriales extranjeras (París, Londres) o incluso en la misma ciudad de Pamplona. La palabra latina sepultus en algunos diccionarios antiguos significa “guardado en”, lo que quizá nos acerca más a la fuente Alemania que a otras. El manuscrito está en perfecto estado de conservación y no presenta signos (arcos, correcciones etc.) de haber sido usado por los músicos. La versión del Requiem de Pamplona tiene algunas variantes en la parte coral y sobre todo en la orquestal. Parece que el copista tuvo indicaciones precisas del maestro de capilla del momento de acuerdo con la plantilla orquestal de la Catedral, quizá con extras de la ciudad, y así cambia las trompetas por trompas o clarinetes, trombones por fagotes, no hay timbales (en algún momento encomienda su cometido a un curioso vibrato de los contrabajos). O sea, resulta un réquiem más lúgubre, más “réquiem” y menos brillante que las actuales versiones al uso. Es una Missa pro defunctis adaptada a la realidad de una catedral española de comienzos del s. XIX, anterior a las diversas desamortizaciones. El Requiem de la Catedral y su entorno.- Presentamos su estreno por elementos propios o locales vinculados a la Catedral: manuscrito de su propio Archivo, Capilla de Música (coro vigente en la Seo desde el año 1206), Orquesta Sinfónica de Navarra, cuarteto solista y director el maestro de capilla titular. La singularidad del estreno está en que la música acompaña a la ceremonia religiosa, ya que Mozart no compuso la obra para un concierto sino para una missa pro defunctis. Si además se elige para su presentación el día 2 de noviembre, destinado en la Iglesia latina de Roma al recuerdo de los “fieles difuntos”, y se le dota al acto del entorno adecuado como los ornamentos locales de terciopelo negro más o menos de la época de Mozart, se usa el triangular lucernario barroco lux aeterna con sus 15 velas de color (de los que ya apenas nadie sabe su significado), todo el protocolo del incienso, campanas de difuntos y dentro de la liturgia del día, tanto ésta como la música misma adquieren un significado especial: es religión, cultura, arte e historia. Cambio de orden.- Hay un cambio de interpretación que debe conocer el oyente. Se interpreta la obra entera, pero mientras las distintas partes propias del Ordinarium de la misa (Introito, Kyrie, Ofertorio, Sanctus-Benedictus, Agnus y Lux aeterna) van seguidas, la Secuencia (Dies irae, Tuba mirum, Rex, Recordare, Confutatis y Lacrymosa) , que en la práctica resulta muy larga para una liturgia actual, por lo que se interpretó después de la eucaristía, más bien como concierto y ya fuera de misa. Esto hace que cierre la parte musical el expresivo Lacrymosa, coincidiendo con el dato histórico propugnado por muchos biógrafos del romanticismo que relacionan este número con las últimas notas escritas personalmente por el genio de Salzburgo en papeles sueltos que aparecieron esparcidos en su lecho de muerte. Finaliza el video, ya en calidad bis, el conocido Laudate Dominum del propio Mozart.