Gloria.tv And Coronavirus: Huge Amount Of Traffic, Standstill in Donations
Clicks18
jamacor

España: Se puede ser más tonto -o no-, pero no más claro. (por lo Borrell)

Se puede ser más tonto -o no-, pero no más claro. (por lo Borrell)

José Luis Aberasturi, el 17.02.20 a las 1:41 PM

Borrell, el Josep, dixit: “Yo sufrí una dictadura durante cuarenta años por culpa del Vaticano y Estados Unidos”. Y supongo que habrá seguido durmiendo la mona, o habrá seguido disfrutando del chute correspondiente.

De otro modo no se entiende tal DESVARÍO MORAL, fruto del previo DESVARÍO HISTÓRICO de este buen hombre. No nombro el desvarío intelectual porque, a este buen señor, este horizonte le supera con mucho: está instalado en el puro desvarío.

O sea: en las IDEOLOGÍAS. Que es lo que tienen: como te secan el cerebro, solo se soportan estando “cocido” y bien cocido; de ahí que las mayores tasas de alcoholismo se dan en los países marxistas, o asimilados. Que será casualidad -o no-, pero los datos no mienten: las personas, sí.

Este sujeto, encumbrado más allá de sus cualidades naturales, aún no se ha caído del guindo de que, si ha llegado tan lejos -ahora, en el cogollo de Europa, cobrando buena pasta que se suma a la que ya cobra por otros lados- se lo debe, muy en primer lugar, a esos cuarenta años de los que abomina; porque es la orden que ha recibido la progrez, y se deben a sus amos: como siempre, por otro lado. Lado izquierdo, no nos despistemos.

Si no hubiese sido por esa “cuarentena", y hubiese triunfado el socialismo-marxismo al que amparó la propia República, y a la que luego superó, tragándosela, obviándola y destruyéndola -los hijos de las revoluciones lo primero que hacen es cargarse a sus padres naturales-, este sujeto podría haber acabado sus días tan rica y perfectamente en un gulag ibérico: a pan y tocino…, cuando lo hubiese.

Por supuesto: ni una sola palabra para la República, para el golpe de estado socialista -Asturias, primera etapa-, para la persecución desencadenada por las izquierdas -en primer lugar, las socialistas y sus pseudòpodos- contra la Iglesia y tantísimos inocentes: ¡los frailes, curas y MONJAS objetivos militares de primer orden, para tantos y tantos valientes rojelios!… que, al haberse curtido militarmente ante tamaños y tan feroces enemigos, luego, veían venir un moro, o bien oían el simple grito de “¡los moros!” y salían pitando pa’trás, por si las moscas… Que no era lo mismo, ¡donde iba a parar!

Una preguntita, amigo Borrell: ¿Fue la “cuarentena” quien desvalijó el Banco de España -toneladas y toneladas de oro- del que nunca más se supo? Para tu buena información, quizá no debas buscar este suceso en la “Enciclopedia Roja", con asiento en Moscú.

¿Cómo se puede ser tan repugnantemente sectario? ¿Cómo se puede llegar a ser tan inmoral, y pretender que puede uno presentarse así ante el mundo mundial y salir indemne?

Y eso que es el “Alto representante de Exteriores de la UE". ¡Vamos, que como fuese el “Bajo", no sé qué otra salida de pata de banco habría tenido! Pero ha quedado retratado para la Historia, de por vida. Y no para bien, a mi entender.

He estado dándole vueltas al tema de Franco por su reciente actualidad; y porque, con mi edad, más o menos la del Josep, a mí no pueden engañarme como a los que han nacido después del setenta: he vivido las mismas cosas que él, en el mismo País, con el mismo gobierno, con la misma Iglesia, etc.

Y he llegado a esta conclusión: a Franco se le persigue con saña -con la saña de los derrotados, de los resentidos, de los que viven de las subvenciones, de los mismos mimados por el régimen, de los camisas azules reconvertidos en rojelíos: en la “irreductible” progrez, etc.,- por dos razones.

Una principal e incuestionable. La otra, como consecuencia necesaria.

Una, la primera y principal: porque Franco fue católico. Nació católico, vivió católico, obró a favor de la Iglesia Católica, y murió católico. Una trayectoria tan impecable, que ni siquiera los propios obispos le reconocen ahora. ¡Hasta ahí han llegado! Y supongo que contentos con ellos mismos. Siempre hay excepciones, por supuesto.

Por contra: TODOS los obispos que había en España en 1975, públicamente, uno por uno, hablaron y escribieron a su favor y en este sentido. Los de ahora van por otro lado: su principal preocupación es que haya un “pin parental", por ejemplo: supongo que les pone en un aprieto…

La segunda: el sectarismo de las izquierdas masónicas, marxistas, ateas y rabiosamente anticatólicas, que están en la DEMOLICIÓN de España -quizá también una buena parte de la Jerarquía-, precisamente por esto: porque su esencia, también como Nación y no solo como “ALMA” y proyecto común y permanente, ha sido SER CATÓLICA. A costa de barcos, de riquezas, y de dominio del mundo. Y no se lo han perdonado aún.

Por poner un dato: en el siglo XIX, prácticamente todos los Presidentes de Gobierno de este País, han sido los responsables de la masonería española: grado 33 y Jefe máximo de todo el tinglado. Para cargarse España, empezando por sus Reyes, católicos también.

Y esto sigue, está en marcha, porque y según “ellos” -los masoncicos y demás carcamales de la cáscara amarga, incluido el Josep-, todavía no se ha triturado suficientemente a España ni su Fe Católica; sin olvidar la propia Iglesia.

¿Les encaja con lo que está pasando hoy y ahora, desde “el siglo de las luces” a nuestros días, y con la única excepción y paréntesis de la “cuarentena"?

Porque está pasando lo que está pasando. Y sus raíces: en el XIX. Lean a Alberto Bárcena, “La pérdida de España”, I y II, editorial San Román, si quieren estar al loro de la historia verdadera, y que no les den gato por liebre. Por cierto: un historiador del XIX como la copa de un pino, y honrado a carta cabal.

“La verdad os hará libres”. Lo que nunca podrán ser los que se dejan atrapar por las IDEOLOGÍAS y las máximas mundanas -y pseudoeclesiales-, se llamen como se llamen. Por cierto: lo dijo Jesús, si no me equivoco.

Creo que no fue Gandi, ni Marx, ni la progrez de cualquier signo y color.

Categorías : Sin categorías