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26 Nov. Mamá de S. Juan Bosco-V.MARGARITA OCHIENA

Irapuato
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Margarita Occhiena (* Capriglio, Italia, 1788 - † Turín, Italia, 1856), es la mujer que está en la raíz y el origen de la Familia Salesiana. Es la madre de San Juan Bosco, fundador de la orden. Visi…More
Margarita Occhiena (* Capriglio, Italia, 1788 - † Turín, Italia, 1856), es la mujer que está en la raíz y el origen de la Familia Salesiana. Es la madre de San Juan Bosco, fundador de la orden.
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Hijas del Sagrado Corazón de Jesús IFCJ
Irapuato
Primera Lectura (Lectio Divina)
Apocalipsis 20, 1-4. 11-21, 2
Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo, con la llave del abismo y
una gran cadena en la mano. El ángel sujetó al dragón, la serpiente
antigua, que es el diablo o Satanás, y lo encadenó durante mil años.
Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello, para que ya no
pudiera engañar a los pueblos hasta que pasaran mil años. Después …More
Primera Lectura (Lectio Divina)
Apocalipsis 20, 1-4. 11-21, 2
Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo, con la llave del abismo y
una gran cadena en la mano. El ángel sujetó al dragón, la serpiente
antigua, que es el diablo o Satanás, y lo encadenó durante mil años.
Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello, para que ya no
pudiera engañar a los pueblos hasta que pasaran mil años. Después de
esto, es necesario que lo suelten un poco de tiempo.

Vi también unos tronos, donde se sentaron los encargados de juzgar.
Vi, además, vivos a los que habían sido sacrificados por dar
testimonio de Jesús y proclamar la palabra de Dios, y a todos los que
no adoraron a la bestia ni a su estatua, y no se dejaron poner su
marca en la frente ni en la mano. Estos revivieron y reinaron con
Cristo durante mil años.

Vi después un trono brillante y magnífico, y al que estaba sentado en
él. El cielo y la tierra desaparecieron de su presencia sin dejar
rastro. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del
trono. Fueron abiertos unos libros y también el libro de la vida. Los
muertos fueron juzgados conforme a sus obras, que estaban escritas en
esos libros.

El mar devolvió sus muertos; la muerte y el abismo devolvieron los
muertos que guardaban en su seno. Cada uno fue juzgado según sus
obras. La muerte y el abismo fueron arrojados al lago de fuego; este
lago es la muerte definitiva. Y a todo el que no estaba escrito en el
libro de la vida lo arrojaron al lago de fuego.

Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y
la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía.

También vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad
santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia que va a
desposarse con su prometido.

+ Meditatio
Los dos últimos capítulos del Apocalipsis son de alguna manera el
resumen y la síntesis de toda la historia de la lucha de Satanás y de
sus aliados por destruir la obra de Dios (de esto el apóstol ha
hablado a lo largo de todo el libro), y proclama con certeza la
esperanza del cristiano, en la cual sustenta su fe: la resurrección
final en donde todas las cosas serán nuevas, en donde ni la muerte ni
el dolor reinarán más en la humanidad, resurrección que lo unirá
definitiva y eternamente con Dios.

Contra todas las apariencias que se presentan en nuestro mundo en
donde parece que es el mal el que reina, que la paz y la justicia son
utopías cristianas, donde no parece posible la Vida en Abundancia
proclamada por Jesús, san Juan anuncia proféticamente el triunfo de
Dios y de sus elegidos.

Dios no defrauda, las promesas hechas por Cristo son realidad en la
vida de aquellos que saben permanecer fieles, de aquellos que han
decidido con todo su corazón abrazar la vida evangélica, de aquellos
que aún a pesar de sus propias vidas, han sido capaces de mostrar un
estilo de vida marcado por el amor y la justicia.

Así, al terminar nuestro ciclo litúrgico, reavivamos nuestra esperanza
y retomamos fuerzas para reiniciar nuestro camino, el cual terminará
un día en los brazos del Padre, inundado del gozo del Espíritu Santo,
en el Reino de Cristo y en compañía de María Santísima y de todos los
que como ella han sabido decir hasta el final de sus días: "Hágase en
mí según tu palabra". Amén.

+ Oratio
Tú, Señor, que todo lo recreas y lo haces nuevo, hazme una nueva
persona. Que así como tu misericordia es nueva cada mañana, lo sea
también mi amor y fidelidad a ti; quiero contribuir con la obra
maravillosa de crear un cielo nuevo y una tierra nueva, úsame, Señor.

+ Operatio
Hoy frente a la injusticia y desesperanza de las noticias diarias en
nuestro mundo, pensaré en cómo sería cada situación si Dios estuviera
en ella, y pondré mi granito de arena para llevarlo a los eventos
cotidianos.
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El Evangelio de hoy
Lucas 21, 29-33
En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos esta comparación:
"Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando ven que empiezan
a dar fruto, saben que ya está cerca el verano. Así también, cuando
vean que suceden las cosas que les he dicho, sepan que el Reino de
Dios está cerca. Yo les aseguro que antes de que esta generación
muera, todo esto se cumplirá. Podrán dejar de existir el cielo y la
tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse".

+ Reflexión
Al terminar nuestro ciclo litúrgico, la Iglesia nos trae a la memoria
la palabra de Jesús: "El tiempo pasará pero mis palabras no pasarán".

Han pasado casi dos mil años desde que Jesús anunció esto a sus
discípulos y podemos ver cuan estable es la Palabra de Dios pues
todavía sigue siendo la luz de los corazones que se dejan iluminar por
ella.

El Reino está realmente cerca, pero esta cercanía no se refiere
únicamente a la cuestión cronológica, sino a la vecindad que hay entre
éste y nosotros. Basta dejarse llenar de esta luz de Dios, luz que
viene de la Revelación, para que se abra ante nosotros el panorama del
Reino. Dios está con nosotros y nos acompañará hasta el final de los
siglos.

Estemos atentos a las manifestaciones de Dios en nuestra vida y
dejemos que esta Palabra que no pasa sea siempre nuestra fuente de
sabiduría y manjar del corazón.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro
Irapuato
Margarita Occhiena (* Capriglio, Italia, 1788 - † Turín, Italia, 1856), es la mujer que está en la raíz y el origen de la Familia Salesiana. Es la madre de San Juan Bosco, fundador de la orden La mayor parte de las vivencias y enseñanzas de Margarita las sabemos a través de la autobiografía que escribió don Bosco por mandato de Pío IX. Son las llamadas “Memorias del Oratorio”. Otras referencias …More
Margarita Occhiena (* Capriglio, Italia, 1788 - † Turín, Italia, 1856), es la mujer que está en la raíz y el origen de la Familia Salesiana. Es la madre de San Juan Bosco, fundador de la orden La mayor parte de las vivencias y enseñanzas de Margarita las sabemos a través de la autobiografía que escribió don Bosco por mandato de Pío IX. Son las llamadas “Memorias del Oratorio”. Otras referencias se nos han transmitido a través de las “Memorias Biográficas” en 19 volúmenes escritas por D. Lemoyne, D. Amadei y D. Ceria sobre la vida de don Bosco o por los recuerdos de los alumnos que recibieron de ella las atenciones de una madre, recogidas en distintos documentos en el archivo de la Congregación Salesiana. Como el proceso de beatificación y canonización está ya muy avanzado, habiendo sido declarada sierva de Dios, la vida de Margarita Occhiena ha sido bien investigada y están apareciendo biografías bien documentadas en el mercado. Margarita tuvo una influencia decisiva en la educación de sus hijos y en especial de Juan Bosco. Así, Juan Bosco recuerda que el célebre sueño de los 9 años que marcó para siempre su vida, aparece de refilón su madre en este sentido: Palabras del misterioso personaje, identificado como “el Señor” a Juanito Bosco: “Yo soy el Hijo de Aquella a quien tu madre te enseñó a saludar tres veces al día ...” No cabe duda, Margarita Occhiena, educó a Juan bajo la mirada de Dios. Así le hizo inteligente, libre y capaz de hacer todo por Amor a los demás. Teniendo en cuenta las penurias que tuvieron que pasar, viuda ella, con tres hijos y la abuela, Margarita se nos aparece como una mujer fuerte y humilde, como las de la Biblia, que acompañó con sabiduría e inteligencia a sus hijos para que en ellos se cumpliera el Plan de Dios. Juanito Bosco, educado por mamá Margarita, es hoy san San Juan Bosco, proclamado por el papa Juan Pablo II “padre y maestro de la juventud“, título que no se da a cualquiera. Juan Bosco gastó materialmente su vida por la juventud pobre y abandonada. Rasgos biográficos Placa a Mamá Margarita en Valdocco.Margarita Occhiena nace el 1 de abril de 1788, en Capriglio (Asti, Italia). El mismo día fue bautizada en la iglesia parroquial. A los 24 años se casó con Francisco Luis Bosco, viudo con un hijo Antonio de 4 años. Francisco muere el 12 de mayo de 1817, a los 33 años, después de cinco años de matrimonio con Margarita a causa de una pulmonía. Margarita se convierte en una viuda de 29 años con 4 personas a su cargo: Antonio (9 años), José Luis y Juan Melchor , de cuatro y dos años, y la suegra, Margarita Zucca de 65 años, minusválida. Una familia humilde, en los límites de la pobreza. Saldrán adelante con mucho trabajo, esfuerzo de todos y sentido de Dios siempre. Don Bosco siempre tendrá su casita de I Becchi, en Castelnuovo d'Asti, como lugar de referencia. Su santa madre "mamá Margarita" fue educándolo a la fe protegiéndolo de la prepotencia de su hermano mayor Antonio, que no quería que él estudiara... En esta casa Juan Bosco, bajo el cuidado de su madre, fue creciendo, como Jesús en Nazaret, en edad y en Gracia. [editar] Juan Bosco recuerda Tenía solamente dos años cuando mi padre murió. Al hacerse cargo de nosotros, mi madre tuvo que ocuparse de la casa y del trabajo que hacía mi padre en el campo. Ella era una mujer fuerte… Pero el trabajo del campo es muy duro y ella sola no podía con todo. Mis hermanos y yo la ayudábamos... En esta habitación, cuando tenía nueve años, tuve un sueño... ¡...este sueño me acompañó a lo largo de toda mi vida! Me pareció estar en un lugar cerca de mi casa, era como un gran patio de juego de la escuela. Había muchos muchachos, algunos de ellos decían malas palabras, Yo me lancé hacia ellos golpeándoles con mis puños. Fue entonces cunado apareció un Personaje que me dijo: “No con puños, sino con amabilidad vencerás a estos muchachos ...” Yo tenía sólo nueve años ... ¿Quién me estaba pidiendo a hacer algo imposible? Él me respondió: “Yo soy el Hijo de Aquella a quien tu madre te enseñó a saludar tres veces al día. Mi Nombre pregúntaselo a mi Madre.” De repente a pareció una Mujer de majestuosa presencia. Yo estaba confundido… Ella me llevó hacia ella y me cogió de la mano. Me di cuenta que todos los niños habían desaparecido y en su lugar vi todo tipo de animales: perros, gatos, osos, lobos... Ella me dijo: “Hazte humilde, fuerte y robusto… y lo que tu ves que sucede a estos animales , tu lo tendrás que hacer con mis hijos.” Miré alrededor y vi que los animales salvajes se habían convertido en mansos corderos ... Yo no entendí nada… y pregunté a la Señora que me lo explicara... Ella me dijo: A su tiempo lo comprenderás todo. Cuando lo conté por la mañana mi madre intuyó: “¿Quién sabe? A lo mejor llegas a ser pastor de almas”. [editar] La cocina de casa Lugar de tantos diálogos y vida compartida. La cocina era el corazón de la casa... Aquí es donde aprendí el sentido de la caridad... paciencia.... Generosidad para con el extranjero y extraño que llama a la puerta buscando comida... Más que eso ... Jesús era prácticamente como uno más de la familia y mi madre, Margarita, me enseñó de memoria algunos pasajes de la Biblia ... Nosotros no pudimos ir a la clase de catecismo, así que ella misma nos enseñó nuestra fe. Aquí, en este lugar, comencé a tener una sencilla pero profunda relación con Dios. En mi familia aprendí a respetar y tener confianza en Dios ... ...todopoderoso, pero también el Dios de “cada día”, familiar, parte de mi vida ordinaria. [editar] Margarita vigilaba a su pequeño, inteligente y despierto Juan Le hacía reflexionar y vivir en la Presencia de Dios: “recuerda que Dios te ve”. En una hermosa noche, en la puerta de la casa tomando el fresco y levantando los ojos para admirar el cielo estrellado, le explica a sus hijos: "Es Dios que ha creado el mundo y ha puesto allá tantas estrellas". En medio de un prado lleno de flores exclama: "¡Qué cosas hermosas ha hecho el Señor para nosotros!". Igualmente después de la cosecha o la vendimia: "Demos gracias al Señor. Él ha sido bueno con nosotros, Nos ha dado el pan de cada día". La vida es difícil, y Mamá Margarita lo sabe, lo ha experimentado en carne propia. Por eso prepara a sus hijos también para afrontar y entender las dificultades, los sufrimientos. Después de una granizada que ha arruinado la cosecha, reflexiona en voz alta: "El Señor nos lo dio, el Señor nos lo quitó. Él sabe por qué". [editar] Catequista de sus hijos Pascua de 1826, es el día de la Primera Comunión de Juanito. Mamá Margarita, después de haber alentado a los hijos a la Confesión, a la Misa dominical y a la confianza en Dios, continúa su catequesis del hijo más joven con estas palabras: "Juanito mío, Dios te prepara un gran regalo. Prepárate bien... Para ti es un gran día. Dios ha tomado posesión de tu corazón. Ahora prométeme de hacer cuanto puedas para conservarte bueno hasta el fin de la vida". Y Dios tomó posesión de su corazón de tal manera que lo llama a una vocación especial: ser sacerdote para los jóvenes. [editar] Margarita aconsejaba al joven Juan Bosco A los 19 años Juan quería hacerse religioso franciscano. Informado de la decisión, el párroco de Castelnuovo, Don Dassano, advirtió a Mamá Margarita con estas palabras muy explícitas: "Trate de que abandone esa idea. Usted no es rica y tiene ya bastantes años. Si su hijo se va al convento, ¿cómo podrá ayudarla en la vejez?". Mamá Margarita se echó encima un chal negro, bajó a Chieri y habló con Juan: "El párroco vino a decirme que quieres entrar en un convento. Escúchame bien. Quiero que lo pienses con mucha calma. Cuando hayas decidido, sigue tu camino sin mirar a nadie a la cara. Lo más importante es que hagas la voluntad del Señor. El párroco querría que yo te hiciese cambiar de idea, porque en el futuro podría tener necesidad de ti. Pero yo te digo: En estas cosas tu madre no cuenta nada. Dios está antes que todo. De ti yo no quiero nada, no espero nada. Nací pobre, he vivido pobre y quiero morir pobre. Más aún, te lo quiero decir en seguida: si te hicieras sacerdote y por desgracia llegaras a ser rico, no pondré mis pies en tu casa. Recuérdalo bien". Juan Bosco nunca olvidó aquellas fuertes palabras de su madre. [editar] Palabras a Juan Bosco sacerdote En Turín 5 de junio de 1841... En la capilla del Arzobispado, Juanito Bosco, por la imposición de manos del obispo Luis Fransoni, se transforma en el sacerdote “Don Bosco”. En la tarde de la primera Misa en su pueblo Mamá Margarita, a solas con su hijo, le hace algunas recomendaciones: "Ya eres sacerdote, estás más cerca de Jesús. Yo no he leído tus libros, pero recuerda que comenzar a decir Misa quiere decir comenzar a sufrir. No te darás cuenta enseguida, pero poco a poco verás que tu madre te ha dicho la verdad. De ahora en adelante piensa solamente en la salvación de las almas y no te preocupes por mí." [editar] Trabajo de Mamá Margarita Otoño de 1846. Mamá Margarita tiene 58 años, Don Bosco 31. Acaba de recuperarse en I Becchi del agotamiento, que casi le lleva a la tumba, de comenzar Valdocco. Tiene necesidad de una persona de confianza que viva junto a él en Valdocco, que lo ayude, que lo aconseje. ¿Quién mejor que su madre?. Margarita, en I Becchi ya estaba “situada”. Es conocida por todos, está tranquila en su tierra, con sus nietos, en las costumbres de la vida campesina. La respuesta a la pregunta del hijo no se hace esperar: "Si te parece que esto agrada al Señor, yo estoy peparada para ir enseguida". Tomó su canasta, puso algo de ropa y algunos objetos. Don Bosco tomó su breviario, un misal y otros libros. Y partieron enseguida para Turín. El 3 de noviembre de 1846 llegaron a Valdocco, donde inician su misión entre los jóvenes. Años después un Coadjutor Salesiano, Pedro Enria, recuerda a Don Bosco: "¿Se acuerda cuando por la noche estábamos en la cama? ¡Ud. y su madre nos arreglaban los pantalones y la camisa gastados, porque teníamos solo eso!" [editar] Mamá en el Oratorio En noviembre de 1846 llegó a la casa de Valdocco. Y ya no salió de allí. Fue su mayor sacrificio, el más doloroso. Pero Dios la llamaba de nuevo, a su edad, a ser la madre de otros huérfanos. Desde entonces, será ya para siempre “Mamá Margarita”. En el tiempo en que Mamá Margarita estuvo en el Oratorio preparó la comida, lavó y remendó la ropa de aquellos pobres muchachos. A sus años, en la vejez, cuando ya era abuela, siguió trabajando y fue la "mamá" del Oratorio y de todos aquellos chavales que buscaban en ella afecto y calor maternal. [editar] Modelo de Vida para todos Al acoger a Benedicto XVI el verano de 2005, en el Valle de Aostra, el Rector Mayor de los Salesianos, don Pascual Chávez, le pidió acelerar la beatificación de la Madre de san Juan Bosco, Margarita Occhiena. El rector le entregó documentos y una carta de todos los obispos salesianos esparcidos por el mundo en la que piden que se promulgue el decreto de heroicidad de las virtudes de «mamá Margarita». La familia salesiana desea que Margarita Occhiena pueda ser declarada modelo de virtudes para todo el Pueblo de Dios, la Iglesia, con ocasión del 150 aniversario de su muerte. El día 15 de noviembre de 2006, en la capilla de la Comunidad Salesiana del Vaticano se leyó el decreto de venerabilidad de Mamá Margarita. [editar] Su método educativo, el espíritu de Familia, avanza en la historia 1846: ¡Nace Valdocco! Mamá Margarita viene a vivir con su hijo y sus muchachos. 1854: Don Bosco inicia la Sociedad Salesiana con la cual asegura estabilidad para el futuro de sus obras y de su espíritu. 1856: 25 de noviembre muere Mamá Margarita en Valdocco. 1864: Don Bosco pone la primera piedra de la Basílica de María Auxiliadora. 1872: Nace el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en Mornese con María Mazzarello, una campesina, educadora forjada en la vida como la madre de D. Bosco. En Valdocco, Mornese.. En toda Casa Salesiana Todos se pueden sentir como en “su propia casa”. Por medio de juegos, oraciones y catequesis, he procurado darles todo lo que me enseñó mi madre cuando era un niño. Pan, Amor, Trabajo, participación, amistad con Dios y con los otros, sueños... ¡Cualquier muchacho que viene a una Casa Salesiana puede encontrar todo esto! “Uno sólo es mi deseo que seáis felices en el tiempo y en la eternidad” (D.Bosco) [editar] La gran Familia de Don Bosco en el mundo Debe mucho a Margarita Occhiena, su madre. Le enseñó el Sistema Preventivo: razón, religión y cariño, extendido hoy por todo el mundo. [editar] 1856-2006: 150 años de su muerte La Familia Salesiana pide su beatificación. Sin Mamá Margarita esta Familia y su método educativo no existirían. [editar] Recordatorio Cada 25 de noviembre, la familia salesiana recuerda a “mamá Margarita” El día 15 de noviembre del año 2006, fue nombrada venerable por la Iglesia, estando así más cerca de alcanzar la canonización. es.wikipedia.org/wiki/Margarita_Occhiena