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Irapuato
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Stuttgart: Exposición B. Rupert Mayer, (1o/ 3 Nov. fiesta) 1/11/2011 Se opuso al nazismo, 1 Noviembre. El P. Rupert Mayer s.j. fue una persona que supo sostener sus convicciones. Al terminar la educación …More
Stuttgart: Exposición B. Rupert Mayer, (1o/ 3 Nov. fiesta)

1/11/2011 Se opuso al nazismo, 1 Noviembre. El P. Rupert Mayer s.j. fue una persona que supo sostener sus convicciones. Al terminar la educación secundaria indicó a su padre que él deseaba ser jesuita. Como él le pidiera que se ordenara antes de sacerdote, estudió filosofía y teología. Ordenado, durante un año se desempeñó como Vicario en una parroquia. Ingresó a la Compañía en el Noviciado de Feldkirch, Austria, el 1 de octubre de 1900. Más tarde él mostraría igual firmeza en la oposición al Movimiento Nacional Socialista de Adolfo Hitler.

El Padre Mayer fue destinado en 1912 a Munich y ahí dedicó el resto de su vida. Respondía a las necesidades de la gente moviéndose en la ciudad en búsqueda de empleos para los cesantes. Reunía alimento y ropa, y buscaba trabajos y casas.

El campo de su acción cambió al entrar Alemania en la Primera Guerra mundial. El P. Ruper Mayer ingresó al ejército como voluntario. Primero fue capellán en un Hospital y después acompañó a los soldados en las campañas de Francia, Polonia y Rumania. Se distinguió por su valor al animar a los soldados que estaban en las primeras líneas de las batallas. Fue condecorado, por su valentía, con la Cruz de Hierra en diciembre de 1915. Su permanencia en el ejército terminó abruptamente cuando su pierna izquierda fue malamente herida el 20 de diciembre de 1916, debiendo ser amputada.

Él regresó a Munich, donde la gente sufría las consecuencias de la guerra. Y una vez más, el infatigable jesuita se movió entre la población tratando de ayudar a todo el que tuviera necesidad. Como Asesor de la Congregación Mariana de hombres debió multiplicar su trabajo al aumentar extraordinariamente el número de congregantes y tener que predicar hasta 70 veces en el mes. Él introdujo las Misas dominicales en los terminales ferroviarios para conveniencia de los viajeros. Si Munich hubiera sido una única parroquia, él, sin duda, era el párroco de todos.

Cuando los Movimientos comunista y socialista crecieron, el P. Rupert Mayer asistió a sus “meetings” e incluso participó con sus sermones contradiciendo a los oradores, sosteniendo los principios católicos y mostrando lo que él veía de equivocado en lo que los otros decían. De una manera especial se opuso a los esfuerzos que hacían los partidarios de Hitler para llevarlo al poder. Y él siempre sostuvo que un católico no podía dar su nombre al Nacional Socialismo. Pero más que una instancia política, la suya era una respuesta a lo que él veía de mal.

Con la designación de Hitler como Canciller del Reich, en enero de 1933, comenzó en casi toda Alemania el movimiento contra las iglesias y las escuelas católicas. Y el P. Mayer usó el púlpito de la iglesia jesuita de San Miguel, en el centro de Munich, para denunciar la persecución.

El 16 de mayo de 1937 la Gestapo le ordenó terminar con sus predicaciones en público, porque ella no podía seguir tolerando su influencia cada día mayor entre el pueblo. Él obedeció, excepto en lo que se refería al interior del templo, donde continuó predicando. Fue arrestado el 5 de junio y puesto en prisión, la primera de tres veces. Estuvo en la Prisión de Stadelheim hasta que el tribunal, seis semanas después, le suspendió la sentencia.

Los Superiores, entonces, le pidieron cautela, pero él continuó defendiendo en el púlpito a la Iglesia de los ataques de los Nazis. Y de nuevo fue arrestado y la sentencia le fue diferida por varios meses, hasta que una amnistía general lo dejó libre. Regresó a Munich y, en pequeños grupos continuó su trabajo.

Los Nazis lo arrestaron de nuevo el 3 de noviembre de 1939, a pesar de que él tenía ya 63 años de edad. Y lo enviaron al campo de concentración de Oranienburg-Sachsenhausen, cercano a Berlín. Después de siete meses en ese campo, su salud empezó a deteriorarse, tanto que hasta los oficiales a cargo del campo temieron por su vida. Y ellos no querían hacer un mártir de ese popular sacerdote. Lo llevaron entonces a la Abadía benedictina de Ettal, en los Alpes bávaros, donde quedó confinado hasta que los soldados americanos lo liberaron en mayo de 1945.

El Padre Rupert Mayer volvió de inmediato a Munich y reasumió su ministerio sacerdotal en la iglesia de San Miguel. Pero los años pasados en prisión lo habían debilitado en gran manera.

El 1 de noviembre de 1945, en la fiesta de Todos los Santos, sufrió un fuerte ataque cardíaco mientras celebraba la Misa en su iglesia de San Miguel. Perdió el conocimiento y murió poco después.

Su causa de canonización empezó en marzo de 1950 y fue beatificado el 3 de mayo de 1987 por el Papa Juan Pablo II en el Estadio Olímpico de Munich.
es.catholic.net/santoral/articulo.php
Irapuato
😁 Grace Isabel 🤗
Irapuato
👍 Bitte schön, LoveShalom! 🤗
loveshalom
Danke Irapuato 👏 😇
Irapuato
Herr, wie Du willst, soll mir gescheh'n
und wie Du willst, so will ich geh'n;
hilf Deinen Willen nur versteh'n!
Herr, wann Du willst, dann ist es Zeit;
und wann Du willst, bin ich bereit,
heut' und in alle Ewigkeit.
Herr, was Du willst, das nehm' ich hin
und was Du willst, ist mir Gewinn;
genug, dass ich Dein eigen bin.
Herr, weil Du's willst, d'rum ist es gut;
und weil Du's willst, d'rum hab' ich Mut. …
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Herr, wie Du willst, soll mir gescheh'n
und wie Du willst, so will ich geh'n;
hilf Deinen Willen nur versteh'n!
Herr, wann Du willst, dann ist es Zeit;
und wann Du willst, bin ich bereit,
heut' und in alle Ewigkeit.
Herr, was Du willst, das nehm' ich hin
und was Du willst, ist mir Gewinn;
genug, dass ich Dein eigen bin.
Herr, weil Du's willst, d'rum ist es gut;
und weil Du's willst, d'rum hab' ich Mut.
Mein Herz in Deinen Händen ruht!
Lieblingsgebet von Pater Rupert MAYER SJ
Irapuato
1. November Seliger Rupert Mayer
Pater Ruper Mayer S.J. war Mitglied des Jesuitenordens und Präses der Marianischen Männerkongregation.
In der Zeit des Nationalsozialismus gehörte er zum katholischen Widerstand.
1987 erfolgte seine Seligsprechung.
www.botschaften-mariens.de/botschaften/index.php
Sein Leben

Rupert Mayer entstammte einer kinderreichen Familie. Nach dem Abitur 1894 studierte er …More
1. November Seliger Rupert Mayer
Pater Ruper Mayer S.J. war Mitglied des Jesuitenordens und Präses der Marianischen Männerkongregation.
In der Zeit des Nationalsozialismus gehörte er zum katholischen Widerstand.
1987 erfolgte seine Seligsprechung.
www.botschaften-mariens.de/botschaften/index.php
Sein Leben


Rupert Mayer entstammte einer kinderreichen Familie. Nach dem Abitur 1894 studierte er Philosophie und Theologie in Freiburg (Schweiz), München und Tübingen. Am 2. Mai 1899 wurde er in Rottenburg zum Priester geweiht.

Pater Rupert Mayer war 1899 als Vikar in Spaichingen tätig.

Nachdem als Folge des Kulturkampfes das Jesuitengesetz erlassen wurde, welches erst 1917 aufgehoben wurde, war für Rupert Mayer eine jesuitische Ordensausbildung in Deutschland nicht möglich. Er begann deshalb am 1. Oktober 1900 ein Noviziat bei den Jesuiten in Feldkirch in Vorarlberg und setzte später die Ausbildung in den Niederlanden fort. Dort sowie in Deutschland und der Schweiz wirkte er ab 1906 als Volksmissionar. Ab 1912 wurde ihm die Seelsorge über die Zuwanderer in München übertragen.

Das Eiserne Kreuz Rupert Mayers, ausgestellt im Bürgersaal in MünchenIm Ersten Weltkrieg stellte er sich als Militärseelsorger zur Verfügung. Nachdem er 1916 im rumänischen Sultatal schwer verwundet worden war, musste ihm das linke Bein amputiert werden. Wohl deshalb wurde er mit dem Eisernen Kreuz ausgezeichnet.

Gedenken in St. Benedikt (München)Nach dem Krieg rief er in seinen Predigten die Menschen zur inneren Erneuerung auf. Er besuchte politische Veranstaltungen, auch solche kirchenfeindlicher Gruppen. Der Münchner Kardinal Michael von Faulhaber ernannte ihn 1921 zum Präses der Marianischen Männerkongregation am Bürgerssal in München. 1925 initiierte Mayer die Einführung der Sonntagsgottesdienste auf dem Münchner Hauptbahnhof.

Bereits in den 1920er Jahren erkannte Mayer die von den Nationalsozialisten ausgehende Gefahr. Nach deren Machtübernahme trat er entschieden für die Rechte der Kirche und für die Religionsfreiheit ein. Öffentlich erklärte er, dass ein Katholik nicht Nationalsozialist sein könne. Als 1935 die Caritassammlung verboten wurde, stellte er sich aus Protest am 18. Mai des Jahres mit der Sammelbüchse vor die St.-Michaels-Kirche. Da er auch in seinen Predigten das Regime anprangerte, wurde über ihn im April 1937 ein Redeverbot verhängt. Als er dieses nicht befolgte, wurde er am 5. Juni verhaftet. Im Juli wurde er von einem Sondergericht wegen Kanzelmissbrauch[1] verurteilt. Wegen der Entrüstung des Kardinals und weiter Teile der Münchner Bevölkerung wurde er jedoch freigelassen. Vor dem Sondergericht erklärte er: „Trotz des gegen mich verhängten Redeverbotes werde ich weiterhin predigen, selbst dann, wenn die staatlichen Behörden meine Kanzelreden als strafbare Handlungen und als Kanzelmissbrauch bewerten sollten.“

Da er weiterhin regimefeindlich predigte, wurde er am 5. Januar 1938 erneut verhaftet und in das Gefängnis in Landsberg am Lech gebracht. Durch eine Amnestie kam er am 3. Mai 1938 frei. Er hielt sich nunmehr an das Predigtverbot, weigerte sich jedoch, Auskunft über seine Seelsorgegespräche zu geben. Deshalb wurde er am 3. November 1939 zum dritten Mal verhaftet und in das Konzentrationslager Sachsenhausen gebracht. Nachdem sich sein Gesundheitszustand deutlich verschlechterte, wurde er ab August 1940 schließlich im Kloster Ettal interniert.

Grabmal im Bürgersaal in MünchenNach Kriegsende kehrte er im Mai 1945 nach München zurück, konnte sich jedoch der gewonnenen Freiheit nicht lange erfreuen. Am Fest Allerheiligen erlitt er während der Predigt in der Kreuzkapelle der Münchner St.-Michaels-Kirche einen Schlaganfall und starb noch am selben Tag.

Seine Bestattung erfolgte zunächst auf dem Ordensfriedhof in Pullach. Nachdem sein Grab von unzähligen Menschen besucht wurde, erfolgte am 23. Mai 1948 die Umbettung seiner sterblichen Überreste in die Unterkirche des Münchner Bürgersaals.

1950 wurde der Seligsprechungsprozess eingeleitet. Am 3. Mai 1987 erfolgte im Münchner Olympiastadion die Seligsprechung durch Papst Johannes Paul II., der anschließend das Grab besuchte.

Rupert Mayers Fürsorge galt allen Schichten der Bevölkerung, weshalb er schon zu Lebzeiten als „Apostel Münchens“ bezeichnet und heiligmäßig verehrt wurde. Sein Grab wird bis heute von unzähligen Gläubigen aufgesucht.

Rupert Mayer war Mitglied der K.D.St.V. Teutonia Fribourg, der K.D.St.V. Aenania München und der A.V. Guestfalia Tübingen im Cartellverband katholischer deutscher Studentenverbindungen.

Mehrere Institutionen benannten sich nach Rupert Mayer. 1954 wurde das Cartell Rupert Mayer gegründet. Die Pater-Rupert-Mayer-Tagesheimschulen sind auf dem Gelände des ehemaligen Jesuitenklosters in Pullach beheimatet. Auch das Noviziatshaus der deutschsprachigen Jesuitenprovinzen trägt seinen Namen sowie die Rupert-Mayer-Schule, Spaichingen.

Der Katholikenrat der Region München, das höchste Laiengremium der Stadt, verleiht seit 1987 jährlich die Pater-Rupert-Mayer-Medaille als Dankeszeichen an Menschen, die beispielhafte ehrenamtliche Arbeit in Kirche und Gesellschaft geleistet haben und leisten.

Das folgende Gebet ist im Bistum München und im CRM als
„Pater-Rupert-Mayer-Gebet“ bekannt:

Herr, wie Du willst, so will ich geh'n,
Und wie Du willst, soll mir gescheh'n.
Hilf Deinen Willen nur versteh'n.

Herr, wann Du willst, dann ist es Zeit,
Und wann Du willst, bin ich bereit.
Heut und in alle Ewigkeit.

Herr, was Du willst, das nehm' ich hin,
Und was Du willst, ist mir Gewinn.
Genug, dass ich Dein Eigen bin.

Herr, weil Du's willst, d'rum ist es gut,
Und weil Du's willst, d'rum hab' ich Mut.
Mein Herz in Deinen Händen ruht.
4 more comments from Irapuato
Irapuato
✍️ Vida ejemplar, en archivo PDF: B. Padre Rupert Mayer PDF
Irapuato
Selig Rupert Mayer 1. & 3. November
26. Oktober-21. Dezember 2011 Mit einer Ausstellung erinnert die Diözese an den 1987 selig gesprochenen Jesuitenpater Rupert Mayer. Die Texte und Fotos unter dem Titel „Stuttgarter – Jesuit – Widerstandskämpfer“ stellen den am Stuttgarter Marktplatz geborenen und in München wirkenden Priester als frommen, geradlinigen und sich im Seelsorgedienst verzehrenden …More
Selig Rupert Mayer 1. & 3. November
26. Oktober-21. Dezember 2011 Mit einer Ausstellung erinnert die Diözese an den 1987 selig gesprochenen Jesuitenpater Rupert Mayer. Die Texte und Fotos unter dem Titel „Stuttgarter – Jesuit – Widerstandskämpfer“ stellen den am Stuttgarter Marktplatz geborenen und in München wirkenden Priester als frommen, geradlinigen und sich im Seelsorgedienst verzehrenden Mann vor.
www.kath-kirche-stuttgart.de/…/stuttgarter-jes…
Irapuato
Born in Stuttgart, Rupert Mayer studied philosophy and theology in Freiburg, Munich and Tübingen. He was, among other things, a member of A.V. Guestfalia Tübingen and K.D.St.V. Aenania München, two Studentenverbindungen that belong to the Cartellverband der katholischen deutschen Studentenverbindungen. In 1899, he was ordained a priest and joined the Society of Jesus in Feldkirch, …More
Born in Stuttgart, Rupert Mayer studied philosophy and theology in Freiburg, Munich and Tübingen. He was, among other things, a member of A.V. Guestfalia Tübingen and K.D.St.V. Aenania München, two Studentenverbindungen that belong to the Cartellverband der katholischen deutschen Studentenverbindungen. In 1899, he was ordained a priest and joined the Society of Jesus in Feldkirch, Vorarlberg, Austria (then Austria-Hungary) in 1900. From 1906, he moved about Germany, Switzerland, and the Netherlands as a People's Commissioner. From 1914, he was a chaplain at the front in the First World War. In 1916, he lost his left leg after it was injured in a grenade attack. He was the first chaplain to win the Iron Cross. He worked managing a clerical retreat, as a preacher, and as of 1921 as a leader of the Marian Congregation in Munich. In 1937, he found himself in "protective custody" for six months, and for seven months after that, he was in Sachsenhausen concentration camp. He was released from there on the condition of a broad ban on preaching. Until the liberation by the US forces in May 1945, he lived Ettal Abbey. An American Officer returned him to Munich, where he received a hero's welcome.

en.wikipedia.org/wiki/Rupert_Mayer
Irapuato
El P. Rupert Mayer s.j. fue una persona que supo sostener sus convicciones. Al terminar la educación secundaria indicó a su padre que él deseaba ser jesuita. Como él le pidiera que se ordenara antes de sacerdote, estudió filosofía y teología. Ordenado, durante un año se desempeñó como Vicario en una parroquia. Ingresó a la Compañía en el Noviciado de Feldkirch, Austria, el 1 de octubre de 1900…More
El P. Rupert Mayer s.j. fue una persona que supo sostener sus convicciones. Al terminar la educación secundaria indicó a su padre que él deseaba ser jesuita. Como él le pidiera que se ordenara antes de sacerdote, estudió filosofía y teología. Ordenado, durante un año se desempeñó como Vicario en una parroquia. Ingresó a la Compañía en el Noviciado de Feldkirch, Austria, el 1 de octubre de 1900. Más tarde él mostraría igual firmeza en la oposición al Movimiento Nacional Socialista de Adolfo Hitler.

El Padre Mayer fue destinado en 1912 a Munich y ahí dedicó el resto de su vida. Respondía a las necesidades de la gente moviéndose en la ciudad en búsqueda de empleos para los cesantes. Reunía alimento y ropa, y buscaba trabajos y casas.
es.catholic.net/santoral/articulo.php

El campo de su acción cambió al entrar Alemania en la Primera Guerra mundial. El P. Ruper Mayer ingresó al ejército como voluntario. Primero fue capellán en un Hospital y después acompañó a los soldados en las campañas de Francia, Polonia y Rumania. Se distinguió por su valor al animar a los soldados que estaban en las primeras líneas de las batallas. Fue condecorado, por su valentía, con la Cruz de Hierra en diciembre de 1915. Su permanencia en el ejército terminó abruptamente cuando su pierna izquierda fue malamente herida el 20 de diciembre de 1916, debiendo ser amputada.

Él regresó a Munich, donde la gente sufría las consecuencias de la guerra. Y una vez más, el infatigable jesuita se movió entre la población tratando de ayudar a todo el que tuviera necesidad. Como Asesor de la Congregación Mariana de hombres debió multiplicar su trabajo al aumentar extraordinariamente el número de congregantes y tener que predicar hasta 70 veces en el mes. Él introdujo las Misas dominicales en los terminales ferroviarios para conveniencia de los viajeros. Si Munich hubiera sido una única parroquia, él, sin duda, era el párroco de todos.

Cuando los Movimientos comunista y socialista crecieron, el P. Rupert Mayer asistió a sus “meetings” e incluso participó con sus sermones contradiciendo a los oradores, sosteniendo los principios católicos y mostrando lo que él veía de equivocado en lo que los otros decían. De una manera especial se opuso a los esfuerzos que hacían los partidarios de Hitler para llevarlo al poder. Y él siempre sostuvo que un católico no podía dar su nombre al Nacional Socialismo. Pero más que una instancia política, la suya era una respuesta a lo que él veía de mal.

Con la designación de Hitler como Canciller del Reich, en enero de 1933, comenzó en casi toda Alemania el movimiento contra las iglesias y las escuelas católicas. Y el P. Mayer usó el púlpito de la iglesia jesuita de San Miguel, en el centro de Munich, para denunciar la persecución.

El 16 de mayo de 1937 la Gestapo le ordenó terminar con sus predicaciones en público, porque ella no podía seguir tolerando su influencia cada día mayor entre el pueblo. Él obedeció, excepto en lo que se refería al interior del templo, donde continuó predicando. Fue arrestado el 5 de junio y puesto en prisión, la primera de tres veces. Estuvo en la Prisión de Stadelheim hasta que el tribunal, seis semanas después, le suspendió la sentencia.

Los Superiores, entonces, le pidieron cautela, pero él continuó defendiendo en el púlpito a la Iglesia de los ataques de los Nazis. Y de nuevo fue arrestado y la sentencia le fue diferida por varios meses, hasta que una amnistía general lo dejó libre. Regresó a Munich y, en pequeños grupos continuó su trabajo.

Los Nazis lo arrestaron de nuevo el 3 de noviembre de 1939, a pesar de que él tenía ya 63 años de edad. Y lo enviaron al campo de concentración de Oranienburg-Sachsenhausen, cercano a Berlín. Después de siete meses en ese campo, su salud empezó a deteriorarse, tanto que hasta los oficiales a cargo del campo temieron por su vida. Y ellos no querían hacer un mártir de ese popular sacerdote. Lo llevaron entonces a la Abadía benedictina de Ettal, en los Alpes bávaros, donde quedó confinado hasta que los soldados americanos lo liberaron en mayo de 1945.

El Padre Rupert Mayer volvió de inmediato a Munich y reasumió su ministerio sacerdotal en la iglesia de San Miguel. Pero los años pasados en prisión lo habían debilitado en gran manera.

El 1 de noviembre de 1945, en la fiesta de Todos los Santos, sufrió un fuerte ataque cardíaco mientras celebraba la Misa en su iglesia de San Miguel. Perdió el conocimiento y murió poco después.

Su causa de canonización empezó en marzo de 1950 y fue beatificado el 3 de mayo de 1987 por el Papa Juan Pablo II en el Estadio Olímpico de Munich.