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CHISPAS DE LUZ - DÍA 29 DE MARZO 2019

saavv
A nuestro alrededor hay cosas que necesitamos imprescindiblemente para vivir; algunas no tanto; y otras son inútiles y de ellas podemos prescindir. Cuando nos llenamos de cosas prescindibles estas, …More
A nuestro alrededor hay cosas que necesitamos imprescindiblemente para vivir; algunas no tanto; y otras son inútiles y de ellas podemos prescindir. Cuando nos llenamos de cosas prescindibles estas, lejos de facilitarnos la vida, nos la complican.
Un cuento indio habla de que había un asceta, santo y piadoso, que vivía en la selva, lejos de los caminos humanos. Se sustentaba de los frutos de los árboles y de las raíces del suelo. Todo su vestido era un calzón que tenía puesto y otro para cambiarse. Su tiempo lo empleaba en la meditación y contemplación de Dios.
En donde este hombre vivía había una colonia de ratones. Un día, sin darse cuenta, mientras él oraba, le royeron el calzón que había puesto a secar y se lo dejaron inservible. Cuando sus vecinos, que a veces se acercaban hasta él para pedirle consejo o su bendición, se enteraron de lo ocurrido, le regalaron un gato y así quedó libre de los roedores.
Pero para mantener al gato, era necesario darle leche. De nuevo sus devotos amigos le regalaron una vaca. Y al momento de regalársela, se percataron que este animal necesitaba hierba para alimentarse. Entonces le regalaron también unos campos para que pastara la vaca.
El hombre santo, dejándose llevar por el cariñó y la sabiduría práctica de sus devotos, se dedicó a cuidar los campos para que dieran pasto a la vaca; ordeñar la vaca para, con su leche, alimentar al gato y que este espantara los ratones. Así su calzón quedaría a salvo de los roedores. Un día cayó en la cuenta de que ya no hacía oración como antes. Se pasaba todo el tiempo trabajando en los campos y cuidando sus animales. No tenía tiempo para nada ni para nadie y sus vecinos dejaron de visitarlo porque decían que su bendición ya no surtía efecto.
Amigo, ¿todo lo que tienes te es realmente necesario? ¿Te has parado a pensar que una vida, cuanto más sencilla es, más libre te hace? No es más feliz el que mucho tiene, sino el que poco necesita.