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CHISPAS DE LUZ - 21 de enero de 2019

saavv
REZAR Muchas personas, cuando se dirigen a Dios en el culto o la oración, absolutizan los gestos, las palabras, los lugares, los tiempos; y sienten que no han cumplido con Dios, o que están en …More
REZAR
Muchas personas, cuando se dirigen a Dios en el culto o la oración, absolutizan los gestos, las palabras, los lugares, los tiempos; y sienten que no han cumplido con Dios, o que están en falta, cuando omiten algo de esto. Hacer estas cosas, está bien; pero el encuentro personal con Dios, es lo único verdaderamente importante.
Un cristiano, le decía a un sacerdote: Yo rezo siempre en el templo porque allí me han enseñado a dirigir mis plegarias. Haces bien, pero no puedes estar siempre en la iglesia. Dios está en todas partes. Acostúmbrate a rezar en todas partes.
Yo siempre rezo los domingos porque así está mandado. Haces bien, pero acostúmbrate también a rezar cuando no está mandado, porque Dios está dispuesto a escucharte en cualquier momento.
Yo rezo con mis labios, cuando digo las oraciones que me enseñaron; con mis rodillas, cuando me postro para adorar a Dios; con mis ojos, cuando miro las imágenes. Haces bien, pero acostúmbrate a rezar cuando tus labios no se muevan, tus rodillas no estén hincadas o cuando tus ojos no miren imágenes sagradas.
Dios está en todas las circunstancias de la vida, en todo movimiento, en toda palabra, en todo gesto, en toda mirada; y allí hemos de encontrarlo si queremos estar siempre en su presencia. Los lugares, las posturas, las palabras, los tiempos, las formas… han de servirnos para recordarle, servirle y amarle.
¿Cómo es tu oración? ¿Cómo es tu encuentro con Dios cada día? ¿Te sientes liberado, cuando rezas, u oprimido?