Cardenal McCarrick mantiene su inocencia
Al hablar el 3 de setiembre en el sitio web Slate.com, McCarrick dijo que él “no es tan malo como ellos me pintan”. Y dijo además: “No creo que hice las cosas de las que ellos me acusaron”.
A la objeción que esto suena como si él dejara la pregunta abierta, contestó “no”.
James Grein, principal acusador de McCarrick, afirma entre otras cosas que McCarrick lo manoseaba mientras escuchaba su confesión.
McCarrick contestó: “Fui sacerdote durante 60 años, y nunca habría hecho algo como eso”. Culpa a sus “enemigos” de haber orquestado la acusación. Los únicos “enemigos” que McCarrick tuvo fueron buenos católicos.
Llama al denunciante arzobispo Viganò “un representante de la ultraderecha” e insinúa que está mintiendo.
Desde comienzos de los años 1990s era ampliamente sabido que McCarrick solía dormir en la misma cama con sus seminaristas.
El acusador de McCarrick, James Grein, quiere ver una gran cantidad de dinero. En efecto, él presentó una demanda multimillonaria en dólares contra la arquidiócesis de Nueva York, donde McCarrick fue sacerdote y obispo auxiliar.
Imagen: Theodore McCarrick, © World Economic Forum, CC BY-SA, #newsAbjotxgbad