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Josefina Rojo
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SAN CAYETANO ERRICO. A NOMBRE DE IRAPUATOMore
SAN CAYETANO ERRICO.

A NOMBRE DE IRAPUATO
Josefina Rojo
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Irapuato
👏 Josefina Rojo GRACIAS, Amiga... ✍️ El Padre Cayetano Errico nació y vivió en Secondigliano, una población suburbana de Nápoles, Italia, entre los años 1791 y 1860. Estuvo dotado de un excepcional celo apostólico que se desarrollaba de mil manera distintas en el trabajo apostólico; la predicación del Evangelio, la celebración de la reconciliación y la atención a los enfermos y a los pobres, …More
👏 Josefina Rojo GRACIAS, Amiga... ✍️ El Padre Cayetano Errico nació y vivió en Secondigliano, una población suburbana de Nápoles, Italia, entre los años 1791 y 1860. Estuvo dotado de un excepcional celo apostólico que se desarrollaba de mil manera distintas en el trabajo apostólico; la predicación del Evangelio, la celebración de la reconciliación y la atención a los enfermos y a los pobres, fueron siempre su mayor desvelo. "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos..." (Juan 15,13); "Yo vine a traer fuego a la tierra y ¡cuánto quisiera que ya esté ardiendo!" (Lc 12,49). La Palabra de Dios animó su vida de tal modo, que se sintió abrazado por el fuego del amor del Corazón de Cristo, y trabajó, sufrió y se empeñó incansablemente para que ese fuego ardiera en todos los corazones. Quiso asociarse a otros hermanos para que la comunión creara una pujante corriente de dinamismo misionero para la construcción del Reino de Cristo; así nació la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. La Virgen de los Dolores fue "señal de victoria" para su fundación. Con muchas dificultades, pero con gran audacia e ilimitada confianza en la Providencia, en el año 1912, los Misioneros de los Sagrados Corazones, encabezados por el P. Juan Terracciano, llegaron a Argentina. La comunidad sintió que se realizaba en plenitud el ideal misionero del Padre fundador, quien había intuído que él o sus hijos debían misionar "más allá de las fronteras" de su propia patria. En esta tierra rioplatense, se establecieron en la ciudad de Buenos Aires, poniéndose al servicio del ministerio parroquial en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores. De allí partieron para otras fundaciones. Capital Bermúdez, Provincia de Santa Fe, en 1938, trabajando en la Parroquia San Roque desde su nacimiento y fundando el Colegio Cayetano Errico. Montevideo, en la República Oriental del Uruguay, en el mismo 1938, ejerciendo el ministerio parroquial en las Parroquias Sagrados Corazones y Nuestra Señora de Pompeya. Estados Unidos, en 1953, donde surgieron varias comunidades sacricordianas que se dedicaron a diversos ministerios apostólicos entre ellos el parroquial. República Eslovaca, en 1994, donde comenzó a funcionar un centro de promoción vocacional. Sintiéndose herederos y continuadores del ideal misionero-sacricordiano el Padre San Cayetano Errico, hoy, los Misioneros de los Sagrados Corazones participan en la Misión de la Iglesia a través de diversos ministerios: El apostolado de la palabra: las misiones populares, la predicación y la catequesis. El ministerio parroquial desarrollado con espíritu misionero. La atención de escuelas y otras instituciones de asistencia y promoción humana, según la necesidad de cada lugar donde haya una comunidad sacricordiana. Las misiones entre los no-creyentes, "más allá de las fronteras" de la propia patria. Milagros 1° Milagro Castellammare di Stabia, 4 de octubre de 1952 "Recurrí con gran fe al Venerable Cayetano Errico y fui escuchada: (les relato sobre la) gracia concedida a mi marido Caccioppoli Salvatore, mariscal de la Marina Militar retirado. Miércoles 9 de enero de 1952, a las 9.30 horas, después de haber escuchado la Santa Misa, como de costumbre, regresé a casa. Tomé un café, preparado por mi esposo y, después de haber intercambiado con él algunas palabras, fui a la habitación para ordenarla, mientras mi marido se preparaba para afeitarse. Habían transcurrido pocos segundos cuando escuché un lamento. No sabiendo qué era, me apresuré a ir a la habitación donde estaba mi esposo y con gran estupor observé que se retorcía por un gran dolor de estómago. Pedí ayuda. Acostamos a mi esposo en la cama, pero todos los cuidados que le prodigamos, a la espera del médico, fueron inútiles. Cuando llegó el doctor, encontró a mi esposo bañado en una fría transpiración y que se retorcía por los atroces dolores que, del estómago, se habían extendido por todo el abdomen, tornándose duro como una madera. El médico, haciéndome notar sus condiciones, me dijo que se trataba de una perforación duodenal. El caso era muy grave debido a que, desde hacía muchos años, sufría del estómago y por consiguiente el médico quiso consultar a un cirujano, que vino pocos minutos después. Luego de haberlo revisado, no sólo confirmó lo que había dicho el primer médico, sino que ordenó la pronta intervención, tratándose de una perforación de estómago. Entre tanto me aconsejó llamar a mis amigos residentes en Barcellona (Messina), en Casale Monferrato, en Rimini, y en el Seminario Diocesano uno de los más chicos. Desde ese momento no entendí nada más debido a que había que organizar todo para la operación. Hacia las 16.00 horas, acordándome que tenía una reliquia del querido Padre Cayetano Errico (del cual llevo su nombre por voto y protección) después de haberla hecho besar a mi marido, se la puse debajo de la almohada. ¡Oh gran prodigio! Fue a partir de ese momento que el mal de mi marido cambió de aspecto. Los dolores se localizaron en las costillas, en el lado derecho y hombro correspondiente. La temperatura de 35.8º y el pulso de 130 volvió a ser normal. En pocas palabras, mi esposo que podía considerarse ya como un cadáver, a medida que desaparecían los dolores de las costillas y del hombro, comenzó a dar señales de vida, a tal punto, que pidió varias veces de beber. Entonces, cuando comprendí que de un momento a otro debíamos llevarlo en ambulancia a Nápoles, a la clínica que ya estaba avisada para la operación, se rebeló diciendo estas palabras: "Yo me siento bien, no quiero moverme de la cama, como si una fuerza superior me lo sugiriese". Mi familia y yo, nos confiamos entonces en las manos del Venerable; y mi esposo pasó una noche tranquilísima, tanto es así, que a la mañana siguiente (o sea el día jueves) los médicos y todos los amigos, conocieron con gran estupor (la noticia) que se había levantado de la cama. Ahora mi esposo está bien y regresó a todas las ocupaciones, reservándose, ni bien le sea posible, ir a agradecer al querido Superior. Termino afirmando que todo lo que he dicho compromete mi conciencia de mujer de "Acción Católica", y por eso me declaro pronta a cualquier juramento que me fuese solicitado". Cayetana Moretti de Caccioppoli. Nacida en Secondigliano el 4 de enero de 1906. Residente en Castellammare di Stabia 2° Milagro La señora Kesser Phyllis de 70 años de edad, perteneciente a la parroquia de S. Mary en Fairfield (U.S.A.), era una enferma que padecía insuficiencia vascular crónica en los miembros superiores (graves problemas circulatorios), hipertensión arterial y enfermedad de las válvulas del corazón (aórtica y mitral). El 26 de marzo de 2000 se interna en el Hospital de Gettysburg por un fuerte dolor en dos dedos del pie izquierdo. El examen a través de una ecografía doppler (que mide la circulación en las piernas), demostró una importante reducción de la circulación de sangre en la pierna izquierda. La enferma había sufrido previamente la amputación del tercer dedo del pie izquierdo, una flebitis y una embolla en el pulmón por lo que tomaba anticoagulantes. Internada en el hospital la situación empeoró rápidamente y se extendió a todos los dedos del pie izquierdo. El 29 de marzo una radiografía de la circulación de las piernas (arteriografía) mostró una obstrucción de las arterias femoral y poplítea (arterias que alimentan la pierna) por lo cual sus médicos decidieron operarla, ya que los medicamentos probados desde su ingreso al hospital no habían logrado ninguna mejoría. Durante la cirugía, efectuada el 30 de marzo, se comprobaron las obstrucciones y el 10 de abril sus médicos se vieron obligados a amputarle el cuarto y quinto dedos del pie izquierdo. El 17 de abril, en un nuevo examen ecográfico, se comprueba empeoramiento de la situación con mayor reducción de la circulación que el 3 de abril. Al otro día el pie estaba completamebte "negro y frío" por lo que se piensa que la única solución es la amputación del mismo. La señora llamó al padre Michele Messaro, misionero de los Sagrados Corazones y su párroco, para pedirle que rece por ella. El padre se dirigió al lecho de la enferma e invocó al a el Padre Cayetano Errico, fundador de los Misioneros del Sagrado Corazón, recordando la curación que por su intersección se había obrado en la pierna de Mauro Vallefuoco. Rezaron durante todo el día. El 19 de abril, antes de la operación en que se le iba a amputar el pie, los médicos realizaron una arteriografía en la cual, y ante su asombro, observaron el restablecimiento de la circulación por debajo del by-pass, el pie con la circulación recuperada a través de las arterias tibiales (otras arterias de las piernas que hasta ese momento no habían sido de utilidad para mantener la circulación del pie). La señora llamó al padre para informarle que no le iban a amputar su pie y que el dolor había mejorado. Fue dada de alta del hospital luego del milagro que maravilló a todos y sobre todo a los médicos que consideraron totalmente inexplicable la curación de la señora Phillis.
Marcelino Champagnat
Es el fundador de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, nacido un 19 de octubre de 1791 en Secondigliano, antigua aldea al Norte de la ciudad de Nápoles (Italia). Es el tercer hijo de Pascual y María Marseglia. Don Pascual, padre de Cayetano Errico, dirige una humilde fábrica artesanal para la producción de pastas; la madre teje felpa; claro ejemplo para hacer que …More
Es el fundador de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, nacido un 19 de octubre de 1791 en Secondigliano, antigua aldea al Norte de la ciudad de Nápoles (Italia). Es el tercer hijo de Pascual y María Marseglia. Don Pascual, padre de Cayetano Errico, dirige una humilde fábrica artesanal para la producción de pastas; la madre teje felpa; claro ejemplo para hacer que Cayetano le tome amor al trabajo y les ayude en los distintos oficios en la pequeña fábrica. El 20 de octubre es bautizado en la iglesia parroquial de los santos Cosme y Damián con los nombres de Cayetano Cosme Damián. A los siete años recibe la primera comunión, y a los once, el sacramento de la confirmación. El niño Cayetano recibe algunas clases académicas en la escuela comunal impartida por dos maestros sacerdote, Tagliamonte y Vitagliano. Su búsqueda religiosa inicia a los catorce años, pidiendo ingresar con los Capuchinos y después con los Redentoristas; pero el pedido es rechazado debido a la edad. Cumplidos los dieciséis años pide ser admitido en el seminario arzobispal de Nápoles, al cual es admitido, pero como alumno externo, ya que su familia no tenía los medios económicos para sostener la formación. Cayetano con esfuerzo y sacrificio camina todos los días para ir a las clases, soportando las inclemencias del clima, pero que quedaban pequeñas ente el deseo de formarse para ser un santo sacerdote. Los que lo veían pasar decían: ¡ahí va San Cayetano! En enero de 1808 viste el hábito talar. En el tiempo de su formación, frecuenta la escuela con gran provecho, participa a la misa todas las mañanas, recibe la comunión, ayuda en la casa, visita todos los jueves a los pacientes del hospital de «Incurables» de Nápoles llevándoles algún regalo fruto de sus ahorros semanales, y el domingo recorre las calles con el crucifijo recogiendo a los niños para el catecismo. Ordenado sacerdote el 23 de septiembre de 1815, inmediatamente se le asigna la tarea de maestro comunal, que ejerce por casi veinte años con diligencia, atención y celo, preocupándose por enseñar, junto con la cultura, sobre todo los principios cristianos. Se dedica con amor al servicio pastoral en la iglesia parroquial de los Santos Cosme y Damián. Desarrolla su actividad apostólica en cuatro direcciones: anuncio de la Palabra, ministerio de la reconciliación, asistencia material y espiritual de los enfermos, servicio de la caridad. Cuatro maneras distintas para decir a los hombres que Dios es Padre y los ama. Tiene una vida de intensa oración y de rigurosa penitencia. Una vez ordenado, asume el compromiso de realizar los ejercicios espirituales cada año en Pagani (Salerno), en la casa de los padres Redentoristas. En el año 1818, mientras reza en el coro, acontece un hecho destinado a marcar y cambiar el curso de su vida: se le aparece San Alfonso para comunicarle que Dios lo quiere fundador de una Congregación religiosa, dándole como “señal” la construcción de una Iglesia en honor de la Virgen Dolorosa en Secondigliano. El anuncio de que es Dios quien quiere la construcción de una Iglesia en honor de la Dolorosa, es acogido con entusiasmo en Secondigliano por la mayor parte del pueblo; no faltan los que se ponen en contra, que son pocos, pero muy aguerridos y combativos, juran que impedirán la construcción de la Iglesia. Cuando el proyecto parece definitivamente destinado a fracasar, don Cayetano continúa creyendo en él y asegura a la gente: “La Iglesia se hará, porque es Dios quien la quiere”. El 9 de diciembre de 1830 la Iglesia es bendecida. ¡Así era, Ella es, Ella es! Eran las palabras que exclamaba Cayetano Errico al ver el rostro de la Virgen que había encargado al escultor Verzella, que después de dieciséis veces pudo llegar a definir el rostro de la Dolorosa que estaría en la iglesia recién terminada. Delante del Santísimo Sacramento en el mismo coro de Pagani, el Señor le manifiesta al Padre Cayetano, que la nueva Congregación “debe ser fundada en honor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María”. Desde entonces los Sagrados Corazones se transforman en el centro de la acción apostólica y misionera de nuestro Fundador, y él, en el apóstol de su amor misericordioso en todo el Sur de Italia. El amor de los Sagrados Corazones lo impulsa a buscar al hermano pecador para llevarlo al Padre, incluso a costo de la vida, y a entregarse sin descanso ni medida, particularmente a los hermanos de los grupos más desprotegidos: enfermos, obreros, artesanos, campesinos, analfabetos, muchachas sin dote y extraviadas, encarcelados. Se propone hacer sentir a todos la presencia de un Padre amoroso, dispuesto al perdón y lento para el enojo. En 1833 hace el pedido de fundar el Retiro sacerdotal, el encargo más importante recibido de Dios: La Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones, siendo concedido el 14 de marzo de 1836, que pasando por las distintas solicitudes, de reconocimiento, declaraciones; es en abril de 1846 cuando recibe la aprobación definitiva un 7 de agosto por el Papa Pío IX, quien emite el decreto de aprobación, y el 15 de septiembre el Breve apostólico.
Don Cayetano es un hombre de Dios, cuyo secreto de santidad estaba en “consumir las rodillas en la oración…”, dejando las marcas de tan digna entrega y vocación. La penitencia es el segundo secreto de su santidad, siendo sobrio en las comidas, haciendo vigilias y fortaleciendo las mortificaciones y los sacrificios con disciplina y rigurosidad.
El 29 de octubre de 1860 a las diez de la mañana, a los 69 años de edad, muere nuestro Fundador, dejando como testamento a sus congregados: “Ámense mutuamente y sean observantísimos de las Reglas”. ¡Ha muerto un santo!, es el comentario unánime de todo el pueblo. Para todos sus paisanos secondiglenses y para todos sus devotos, Cayetano Errico, llamado y conocido como “O Superiore”. El Superior, continúa siendo un «santo», esto es un ejemplo, un punto de referencia, un intercesor, una señal que indica a todos el camino de Dios, que los Sagrados Corazones, por amor, han vivido y delineado en nuestro corazón.
Fue canonizado 2l 12 de octubre de 2008.

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